yo y los demás (150): el cliente del bar

de
cuando yo curraba tras la barra
recuerdo
especialmente
a un cliente que vino
con su mono de trabajo
muy
sucio
los guantes de seguridad desgastados sobresaliendo de un bolsillo
dándome todo el rato la vara
lo maravilloso de su trabajo
su orgullo obrero
su sentido de responsabilidad
su amor incondicional por su tarea
lo bien tratado que era
como un igual
por sus jefes
en un momento que me volví
me despisté
se largó
sin
pagar
si no lo sabía ya
lo supe
desde entonces
nunca te fíes de alguien que hable bien de su

patrón

Autor: José Ferreras

Fotografía de Ara Güler

yo y los demás (149): los progenitores de Mariana Finochietto

Mi madre
hablaba del amor
como de cualquier otro oficio.

Mientras cosía
en puntadas impecables
yo miraba sus ojos
y veía
-o creía ver-
detrás de la pupila concentrada
un resplandor
de luna sobre el monte,
dulce y esquivo
como la luz
sobre la hoja
de un cuchillo.

Autor: Mariana Finochietto

Ilustración: Elizabeth Okie Paxton, “The Open Windows” (1922)

Mi padre
me enseñó a pescar
en los arroyos del campo.

Aguas lentas y marrones,
aguas cansadas de barro
miraban pasar la tarde
de los dos junto al barranco.

No se puede hablar,
me dijo,
porque los peces se espantan.

Nadie piensa,
junto al río,
en las tristezas que arrastra.

Se mira pasar el agua.
Calladito y esperando.

Autor: Mariana Finochietto

Ilustración: Albert Marquet, “Triel sur Seine”

yo y los demás (147): el mar

SÉQUITO

“El mar es un monólogo interior”

(Erika Martínez)

En el horizonte el pasado.

El tañido de las olas,
el capricho de las nubes,
la gaviota en la arena.
Cien pescadores borrachos,
una habanera de luto.
Este silencio que habla.

No estoy solo.

Autor: Javier Solé

Ilustracion de Gary Bunt

Del libro de poemas “Latido de cenizas” (ISBN 978-84-1350-949-5)

CHOZA DE MAR

Adivino mi destino
en el vuelo invidente
del albatros en la sima.

¿Oyes tú, viejo pescador,
-temible pirata renco-
las voces de la saloma?

Sin cofre ni ron
ni isla ni compañía.

Autor: Javier Solé

Ilustración: Mary Fedden, “Julian with a fishing net” (1993)

Del libro de poemas “En el umbral del eclipse” (ISBN 978-84-1398-333-2)

yo y los demás (145): estado salvaje

PRIMERO ME DIJERON

lo que debía hacer,
luego lo que no
me estaba permitido.
Más tarde, me recordaron
una
por
una
mis obligaciones.
Cuando alcé el rostro
y busqué la mirada
del otro
no encontré derecho alguno,
sólo deber.
Decidí entonces situarme
al margen
de todo sistema
que no reconozco
como propio
y lanzarme de nuevo
al bosque,
al estado salvaje
que siempre
me recuerda quién soy,
cuál es mi origen.

Autor: Ana Vega

yo y los demás (139): los papás de Morelli

afuera los perros torean a las sombras que caen de la luna
mientras mi padre y yo, en el envés de la noche, jugamos un truco
con dos que han venido de muy lejos

crepita la leña en el hogar y al arder va dibujando fantasmas
sobre las volutas de un alcohol pendenciero

alguien echa la falta y al buscarlo con la vista descubro
que en los ojos de mi padre hay algo de resignación

dios, el gran tahúr, ha vuelto a marcar los naipes

Autor: Miguel Ángel Morelli

Ilustración: Daniel O’Neill, “Ruined Cottage”

mi madre creía en dios y hablaba con él en voz alta
mientras lavaba la ropa y la colgaba de la soga

sentado en un rincón del patio
después de la escuela
yo la escuchaba hablar sola y pensaba que mi madre estaba loca

¿cómo no iba a pensarlo?
yo tenía apenas doce años
la edad del mundo
la edad de todas las verdades de este mundo

pero un día llegué y ella no estaba
y fue como volver a nacer
aunque del lado de la desesperanza

eso pasó hace mucho tiempo, es cierto, pero de tarde en tarde
cuando el olvido me acorrala
me siento en el rincón de pensarla
y vuelvo a ser entonces ese niño al que la muerte le mordía los labios

Autor: Miguel Ángel Morelli

Ilustración de Winslow Homer