yo y los demás (109): culpables y poderosos

ANGINA DE PECHO

No siempre
que sientas
un dolor en el pecho
es el corazón malherido
que desfallece.

Los hombres poderosos bien lo saben
no tienen apenas ritmo cardíaco
y mueren todos
de un infarto.

Tu dolor en el pecho
nace
al contemplar
los crímenes
de los poderosos
bajo la certeza
de que apremia
dirimir las diferencias.

La lucha es desigual pero la batalla justa.

Autor: Javier Solé

Ilustración: Raquel Former, “claro de luna” (1941)

Del libro de poemas “La casa del silencio” (ISBN 978-84-9095-522-2)

LAS LÁGRIMAS DEL CULPABLE

“Le pregunté a mi hijo,
Si nosotros los buenos matáramos a todos los malos, ¿quiénes quedaríamos?
Los asesinos, me contestó”

(Jorge Schubert)

No habrá
ni misericordia ni piedad
para los culpables.

Serán sentenciados
en un juicio
en el que nadie querrá asumir su defensa
tan graves son sus delitos, tan grande es su culpa.

Entonces,
arrodillados
en el cadalso,
con la daga del verdugo
a tres centímetros del cuello
sólo un mar de lágrimas
les indultará
de una muerte merecida
de la que no queremos ser responsables.

Autor: Javier Solé

Ilustración de Philipp Weber

Del libro de poemas “La casa del silencio” (ISBN 978-84-9095-522-2)

yo y los demás (106): el silencio

Caminar ciutat endins,
tot cercant l’amic, l’amiga –
un gest, un senyal.
Trobar-se sola, sense paraules,
amb les mans plenes de bosses,
i de paquets, buides d’escalf
i de sorpreses.
Sentir com et retrunyen
els clàxons, les frenades.
I que en respirar et manca l’aire.
Alçar els ulls,
no veure ni una fulla,
ni un arbre.
Caminar, pensarosa,
vers la coneguda escala.
En obrir la porta,
retrobar-te en cada cosa.
Submergir-te en la penombra
de la casa. I reconèixer
que ets rica de tenir
aquest silenci, per a tu.

Autor: Montserrat Abelló

Ilustración: Vincent Giarrano, “Tribeca”