las cuatro estaciones (87): primavera. Poema de Mirea Torralba

ROGER

Ara que ja no hi ets
encara arriba la primavera
i surt el sol
a les albades vermelles

A la terrassa,
pregunta per tu la buganvília
també t’enyoren ses branques
però encara treu flor

Sembla mentida

Ara que tant em manques
encara tinc ulls, orella i boca
com si la mel seguís sent dolça
o hi hagués paraules
per ser escoltades
Ara

Sí, ara
que et tinc present
i et tinc a dintre
vull riure més que mai
vull celebrar-te

A la terrassa,
pregunta per tu la buganvília

Sembla mentida
però, ara
encara arriba la primavera

Autor: Mireia Torralba

Fuente original: http://gatovivogatomuerto.blogspot.com/2018/03/roger.html

Anuncis

las cuatro estaciones (86): primavera. Eternidad de luz y silencio.

EN EL JARDÍN

Al fin lo has comprendido:
no existe el tiempo, sólo es un engaño
que el hombre concibió para afligirse
entre vanas preguntas
y dudas que ensombrecen su mirada.
Mientras la vida estalla en los rosales
no existe el tiempo,
sólo esta eternidad
de luz y de silencio donde hallamos
nuestra conciencia en paz, nuestra morada.

Autor: Josep Maria Nogueras

Ilustración de Mikki Senkarik

las cuatro estaciones (83): invierno. La melodía blanca

LA MÚSICA DE LA NEU

Aquest hivern la música de la neu calla.
com el cor quan comprèn las raons del temps
traçant línies de fum sobre els troncs cremats.
El silenci és un ganivet de fulla ampla i de mort lenta.
ja no surto al carrer a collir la neu, a sentir
la fredor mentre els meus dits rígids, a trepitjar
la blancor d’un llençol d’aigua quieta.
La música del meu cor també calla. L’hivern
allarga les ombres del passat dins d’aquests cambra
plena de fantasmes que no m’obliden,
que aixequen amb els meus versos barricades.
En aquest capítol de solitud contemplo
les hores mortes del dia. Cau la neu
amb la tristor de l’arc relliscant sobre les cordes
d’un violí vell, desafinat. Com el cor
quan comprèn les notes mudes
de la neu, del silenci.

Autor: José Luis García Herrera

Ilustración: George Bellows, “Una Mañana Nieve Hudson River” (1910)

las cuatro estaciones (82): invierno. La nieve

LA NIEVE

A las cinco de la madrugada,
viendo nevar
sobre la autopista.
La imagen es tan bella que casi duele.
Me imagino así
el final de los tiempos:
la absoluta orfandad
bajo una luz apocalíptica,
y la nieve -incesante, cayendo-,
como un réquiem,
ese
que ya nadie escuchará.

Autor: Karmelo C. Iribarren

Ilustración de Miles Cleveland Goodwin

las cuatro estaciones (81): invierno. Poema de Rosa Lentini

La rosa de hielo

La rosa esculpe
sus violentos colores en el frío,
y no es sino quimera de la rosa
en la nieve, rosa de invierno,
agua helada, blanco en lo blanco,
ofreciéndose.
La rosa crepita en la llama,
y en la desolación de la nieve
no hay deshielo demasiado lento.

Autor: Rosa Lentini

las cuatro estaciones (80): invierno. Poemas de Ángeles Mora y Javier Solé

frank-benson-birds-in-winter-1946INVIERNO

En la oquedad del árbol
dos pájaros okupas
se acurrucan
y resguardan del frío.
El bulevar blanquea
entre ramas desnudas
y el cielo anuncia nieve.
La mañana se detuvo un momento.
Se me helaron las manos,
pero no la sonrisa,
el hueco del amor.

Autor: Ángeles Mora

Ilustración: Frank Benson, “birds in winter! (1946)


EL ALMENDRO

En las ramas del almendro
víspera de San Antonio
cuatro carboneros escondidos.
El clamor de la escopeta
estruendo en el silencio.

Tres pájaros en vuelo.

Autor: Javier Solé

las cuatro estaciones (79): las páginas del invierno

39 AÑOS

Igual que en esas tardes de invierno
en las que coges un libro,
casi al azar, para pasar el rato.

Y te quedas leyendo,
engastado en las páginas,
olvidado y ausente.

Y al poco tiempo
-o eso es lo que parece-
levantas la cabeza y ves
que ya se ha hecho de noche en tu ventana

y es demasiado tarde
para casi todo.

Autor: Julia Conejo

Ilustración de Ryan S. Brown

las cuatro estaciones (78): el centro del invierno

caminaré sin límite
hasta el centro del invierno
para preguntar
a los apóstoles de Oteiza
por la rebelión que crece
silenciosa en el bosque:
los árboles serán el periscopio
de los muertos
para volver a contemplar
la rabia azul de los relámpagos…

Autor: Roberto Ruiz Antúnez

Ilustración de Theodor Kittelsen