Retratos de España (135): la calle de las cuatro estaciones


“Els cants de dol eren una cançó de bressol”

(Orland Verdu, Oracles Teatre)

Fotografía de Justin P Brown

“Desciende por el paseo
un furgón alado
guadaña silencio de voz”

(Javier Solé)

“La calle más alegre del mundo, la calle donde viven juntas a la vez las cuatro estaciones del año” 

(Federico García Lorca)

amores cotidianos (203): el televisor

Un relato de Miguel A. Molina que lleva por título “DEDOS”:

andrey-belle-13Con ella no hace falta leer entre líneas, ni buscar doble sentido a las palabras. Cuando necesita sexo se tumba en la cama, arquea la espalda y entrecruza los dedos apoyándose en la cabeza: es la señal. Él duda, pero sale de la habitación diciendo que regresa enseguida. Tras escapar, se sienta en el sofá y va cambiando de canal: del derbi del siglo a la última de romanos. Así, mientras él observa al árbitro señalar el punto de penalti o al emperador bajar el pulgar, ella se desnuda y deja a sus dedos deslizarse amorosamente por su cuerpo.

Autor: Miguel Angel Molina López

Ilustración de Andrey Belle

Fuente original: http://en99palabras.blogspot.com.es/2016/10/dedos.html

el juego de los besos (93)

El juego consiste en resolver el orden de las imágenes según la progresión establecida por Raymond Chandler en esta cita:

otto-mueller-dos-chicas-negras-1928leslie-allen-11colin-middleton-give-me-to-drink-1949“El primer beso es mágico, el segundo íntimo, el tercero rutinario”

Ilustraciones: Otto Mueller, “Dos chicas negras” (1928), Leslie Allen y Colin Middleton, “Give Me to Drink” (1949)

las cuatro estaciones (71): verano. Los turistas

EN LA TERRAZA FRENTE AL MAR

Estoy sentado frente al mar
en una terraza del paseo,
una cuartilla en blanco,
pensando…

pensando
escribir
sobre esos cuerpos desnudos que no amaré
las nubes dibujando una pintura sólo para mí,
pero el olor de la fritura
de los extranjeros cenando a las cinco de la tarde
disuelve la inspiración entre el ketchup y la mostaza.

Para colmo,
en la mesa contigua
un bebe,
al que ninguno de sus padres se atreve a cambiar el pañal,
me sonríe inocente
mientras el viento inyecta
en mis narices el hedor de las deposiciones.

Rememoro entonces
aquellas tardes de mi niñez
en las que defecaba por gusto
y no como ahora de puro miedo.

Las nubes se han desplazado unos centímetros al oeste
la mujer abandona acompañada la playa
la cuartilla sigue pintada en blanco
y el niño que se parece tanto a mí
ha empezado a llorar.

Autor: Javier Solé

Fotografía de Joel Rea, “Moment of Truth”

trabajar para vivir (51): la rebelión de los subalternos

ODA AL EDECÁN

fuego“Va i et foten a fer feina,
per als xais no hi ha diumenges,
mai no protestis, creu l’amo,
que el sistema fa la resta”

(Roc Casagran, poema “Déu quan no ets tu”)

El portero de una finca urbana
custodia la correspondencia de los propietarios
recoge cada tarde la basura que producen
saluda tres veces a la vieja millonaria
ejecuta una genuflexión casi perfecta
ante el industrial que con camaradería
le entrega una moneda por guardar secretos de alcoba
sonríe cada mañana a una niña rubia
que acude con su uniforme a un colegio de pago de una orden religiosa
espanta a los periodistas que acosan con preguntas
a un político condenado que espera en la terraza del ático
el indulto de sus compañeros.

Un trabajo
solitario oscuro y triste
deletreando cada jornada
toda la humillación del sistema
bajo la falsa protección de los poderosos
recontando las cotizaciones
como si fuera un día menos en lugar de un día más.

Una noche
viendo un documental del paleolítico
experimenta el vértigo de la justicia
un anhelo de volver a comenzar.

Clausura de un portazo el chamizo donde vive
rocía con gasolina el edificio donde trabaja
no avisa a ninguno de los propietarios
-ni siquiera a la niña rubia-
ve desde la esquina como arde entero
y en un gesto que le honra
renuncia primero al desempleo, más tarde a la jubilación
avanza desbocado hacia el mar
a la búsqueda de una nueva alborada.

Autor: Javier Solé

Del libro de poemas “La casa del silencio” (ISBN 978-84-9095-522-2)

GATOS Y RATONES

pawel-kuczynski-41He visto un documental
de peces sudamericanos.

Son las cuatro de la madrugada.
Entro y enciendo la luz.
Los gatos cazan ratones.

Tengo un trabajo fijo.
En la oficina de la fábrica
donde murió mi abuelo
en un trágico accidente
donde pereció mi padre
también en un accidente
donde mi hijo sucumbió
en una huelga fracasada
donde falleció mi esposo
simplemente de pena.

Limpió el teclado
donde estipulan nuestro salario.
Abrillantó la mesa de juntas
donde deciden con otros
el precio de mi comida.
Desinfectó el lavabo
donde defecan mis jefes.
Descubro en la papelera
los despidos de las compañeras.

He dejado en el lavabo
un banco de pirañas.

Las seis y cuarto de la mañana.
Salgo y olvido apagar las luces.
Los ratones se comen a los gatos.

Autor: Javier Solé

Ilustración de Pawel Kuczynski