yo y los demás (88): minorías

felix-de-la-vega-cinco-mujeres“La menor minoría en la tierra es el individuo. Aquellos que niegan los derechos individuales, no pueden llamarse defensores de las minorías”

“Los Derechos Individuales son los medios de subordinación de la sociedad a la ley moral”

(Ayn Rand)

Ilustración: Felix de la Vega, “cinco mujeres”

 

las cuatro estaciones (69): los colores del verano

COLORES

El artista examina
el cuadro en el estudio.colores

Tres siluetas mirando el mar
comiendo cerezas de un cesto.

Los colores de este lienzo
tienen una pigmentación
casi perfecta
lindando lo sublime.

El azul del océano.
El rojo de la fruta.
El blanco de las nubes.
El púrpura de la tristeza.
Y la luz incandescente
del crepúsculo furioso
reflejado en el iris.

Las lágrimas son transparentes.

Autor: Javier Solé

el suicidio (43): Miguel Labordeta, irse lentamente

LA VOZ DEL POETA

En lo alto del Faro,
viendo ir y venir
a las pobres gentes en sus navegaciones de un día.
En lo alto del Faro,
contemplando el abismo de las criaturas y el vértigo de los astros.
En lo alto del Faro,
escuchando llegar a los rostros futuros
y oyendo en lo hondo de las aguas las voces de los muertos.
En lo alto del Faro,
amando,
sabiendo que el amor es un fracaso,
y cantando,
sabiendo que su canto no ha de ser comprendido.
Vestirse, alimentarse,
ganarse el pan de cada día,
discutir de las cosas banales,
endomingarse como cada cual
y hacer el amor a una dulce estudiante,
como cualquier empleado de Banca.

Y sin embargo,
velar largamente en duelo,
oír en los silencios el ritmo pavoroso de los tiempos,
acariciar la marea de las edades inmensas,
rompiéndose en quejidos y maravillosas melodías
contra el humilde corazón infortunado
en lo alto del Faro.

En lo alto del Faro,
mientras todos se emborrachan en los festines,
o corroen su envidia en las duras jornadas de trabajo,
o acaso buscan sus puñales secretos
para degollar al niño desconsolado que ellos fueron,
la mirada rauda de visiones
persigue el rumbo, en intemperie desconsolada y altiva
de los navíos futuros.
Y preguntar a la sangre el porqué del olvido
e indagar las primaveras que nacen del sollozo terrestre
y la melancolía que hila el atardecer solitario de los cielos.
Acariciándolo todo, destruyéndolo todo,
hundiendo su cabeza de espada en el pasmo del Ser
sabiendo de antemano que nada es la respuesta.
En lo alto del Faro.
La voz del poeta.
Incansable holocausto.

Puesto que el joven azul de la montaña ha muerto

Puesto que el joven azul
de la montaña ha muerto
es preciso partir.
Antes de ser golosamente asesinados
en los crepúsculos de la gran ciudad.
Antes de que las muchedumbres tristes de los metros
invadan el templo del Sol
definitivamente seducidas
por las noches de los trenes
es preciso marchar.
Desnudos y ásperos. Inigualables.
Y al partir preguntar por nosotros
indagar por nosotros
auscultar por nosotros
por nosotros mismos recordar
si tal vez se existió
y que una dulce soledad
nos responda en grave despedida.

Ilustración: Marianne von Werefkin, “The Reaper” (1910)

ESCUCHA JOVEN POETA INADVERTIDO…

Escucha joven poeta inadvertido
escribe para todos
es decir para nadie
no lo olvides
del pueblo vienes
y el pueblo es tu raíz
en consecuencia
no hagas caso del pueblo
vuelve sagrado
cuanto toques natural
cuanto toques sagrado
vuélvelo natural
es decir
haz lo que te dé la gana
quema estas advertencias por favor
es mi consejo póstumo.

Ilustración de Konstantin Lupanov

Miguel Labordeta Subías (1921-1969), poeta nacido en Zaragoza, representante de la generación de posguerra. Cultivó un estilo surrealista, elocución desbordada, verso libre y tono apocalíptico plagado de visiones cósmicas de con un regusto barroco y romántico. A los 30 años él mismo definió su poesía como “catártica, depurativa, en que el poeta se dé por entero en holocausto verídico”. Fue un hombre atormentado, con muchos prejuicios que no le permitieron una relación normal con la sociedad, sobre todo con las mujeres, aunque se movía como pez en el agua en las tertulias del Café Niké. Su poesía está teñida de ironía y desgarro existencialista. En lo formal es poesía de sintaxis desarticulada, enumeraciones caóticas e imágenes insólitas encadenadas.

La poesía de Miguel Labordeta, a pesar de su escaso eco en el contexto nacional, ha sido generalmente considerada como la más original y brillante en Aragón durante el siglo XX y ha dado lugar a una considerable bibliografía. Existencialismo, expresionismo, surrealismo, malestar personal y social, vehiculados por un lenguaje sumamente original.

Fallece de un aneurisma que ocultó a su propia familia. El “suicidio” se convierte así en un acto nihilista de rebeldía frente a un mundo inhabitable.

Progresivamente, y especialmente en los últimos años de su vida, su salud se fue deteriorando palpablemente y fueron varias las voces que aconsejaban a Miguel que cambiara ciertos hábitos, que se cuidara algo más. No sólo no desoyó dichas voces sino que acentuó ciertas costumbres insaludables, la comida y el tabaco especialmente. Puede verse en esta dejadez y falta de interés hacia su salud una señal de su desapego hacia la vida, de la elección de la muerte de una manera indirecta, eligiendo un suicidio lento y casi involuntario.

el juego de los besos (92)

El juego consiste en resolver el orden de las imágenes según la progresión establecida por Raymond Chandler en esta cita:

“El primer beso es mágico, el segundo íntimo, el tercero rutinario”

Charles Blackman - 02KATHARINA FÖSEL - 02

Oscar Santasusagna - todas las carreteras (2016)Ilustraciones:Charles Blackman, Katharina Fösel y Oscar Santasusagna, “todas las carreteras” (2016)