la vida y la muerte (143): Donald Hall versus Richard Learoyd. Dos poemas de “Without”

Después de que le mataran la médula
otra vez, la tendieron en una camilla,
sola en una habitación de plomo
entre máquinas que parecían
estufas barrigudas que vomitaban
Irradiación Corporal Total
en once sesiones
de media hora repartidas en cuatro días.
Era como si encerraran en su cuerpo
los últimos escombros de Chernolbyl.

Se despertó a las cinco, preparó
café, se tragó las píldoras, se inyectó insulina,
se afeitó, desayunó, metió
en el bolso el chándal de Jane que había lavado
la noche anterior, llenó el termo,
salió del apartamento en Spring Street
y anduvo manzana y media
hasta llegar a la planta de médulas del hospital.
Esperando en el semáforo
para cruzar la avenida imaginó, por un momento
imaginó que se arrojaba
al autobús. Él sabía que no lo haría.

Retratos de España (182): frente a la injusticia decae la equidistancia

El dia 1 d’octubre de 2017 es va celebrar a Catalunya un referèndum històric per l’autodeterminació del poble català.

Les urnes que es van fer servir per aquest referèndum van ser les més buscades de la democràcia. I s’han convertit en el símbol d’una demanda històrica que encara continua.

Alguns dels promotors d’aquesta consulta van ser més tard condemnats a penes de presó pel Tribunal Suprem.

Per impedir la consulta popular l’Estat espanyol va desplegar un dispositiu policial però encara ningú ha estat condemnat per la violència exercida per les forces de seguretat sobre la població.

“El meu país és tan petit
que des de dalt d’un campanar
sempre es pot veure el campanar veí.”

(LLuís Llach, “País petit”)

Lídia Pujol canta “País petit” de Lluís Llach durant l’acte central del Procés Constituent, a Barcelona el 13 d’octubre del 2013:

 

poemas de amor, versos húmedos (96)

66º 33′ 45”

El Círculo Polar es la región
más despoblada, inhóspita, del mundo.

Apenas dos personas
por kilómetro cuadrado.

Estás conmigo aquí.
Nada me falta.

Autor: Ariadna G. García

Ilustración de Marina Cruci

EN ÁMBAR

Al amanecer
el concejal de urbanismo
sembró toda la ciudad de semáforos en ámbar.
Era imposible
conducir o calcular
algún itinerario sin circular con precaución.
El nivel de gasolina descendía
y al final
de la última rotonda
me aguardaban tus ojos
de nuevo, irrepetibles.

Autor: Raquel Ramírez de Arellano

Ilustración: Oscar Santasusagna, “en ningún lugar” (2016)

He caminat nua sobre nits
incertes de mascles
sense seny.
He passejat nua per la imaginació
de mascles alletats amb fel.
I he agafat fred.

Autor: Marta Pérez i Sierra

Ilustración de frida castelli

Y así eres tú.
Un huracán que se lleva todo a su paso,
sin importarle lo más mínimo los destrozos que
pueda haber causado.

Autor: Alba Vázquez

Ilustración de Jim Salvati

RENUNCIA

Tras la entrega, la renuncia
y esa mansa paz
de poema adormecido.

Entre las ramas
palabras abiertas como heridas

Autor: Maria Clara González de Urbina

Fotografía de Matt R. Martin

Esdrújula

Me he pasado la vida buscando una esdrújula que no lleve tilde
arrancando el césped compulsivamente
y observando las cosas extraordinarias que hacen los niños.
No estaré tildada
cuando me encuentres.
Porque yo no llevo tilde.
Y sin embargo bailo como una grulla mojada
despegando
alzando el vuelo en maremoto.
Aterrizando con el pecho en flor
al rojo vivo
y las mejillas preparadas.
Me tendrás que dar la mano
cuando me encuentres.
Y cuando lo hagas
le robaremos las tildes a las esdrújulas
para dárselas de comer a los patos
como lo harían dos niños en el parque.
Reiremos en los soportales
y comeremos todo aquello que lleve ajo y cilantro.
Nos inventaremos palabras
abecedarios
puede que incluso algún número
cuando me des la mano.
Los lunes serán los días para nuestro idioma secreto
en el que los silencios cuentan
como una palabra más.
También la risa
porque nos reiremos.
Nos reiremos como dos niños
que hacen cosas extraordinarias.
Los miércoles
si quieres
podemos hablar sólo con esdrújulas.
¡Se me ocurren tantas cosas!
tan hermosas
y perecederas como un mendrugo de pan
en las manos de una anciana.
Se me ocurren cientos de tubérculos inexplicables
como un tallo de jengibre
cambios
tan determinantes como una diéresis
y caprichosos
como una tilde.
Me tendrás que dar la mano
cuando me dejes.
Bailar conmigo muy despacio
alguna canción de los años cincuenta
y besarme en la herida
justo al lado del lunar.
Desatarme los cordones
y meterme en la cama como a los borrachos
antes de irte.
Traerme un vaso de leche caliente con miel
y acariciarme la frente de tortuga
una última vez.
Para que yo también
pueda irme.

Autor: Tania Panes

Ilustración de Anka Zhuravleva