poemas de amor, versos húmedos (101)

NARANJA

Una naranja en la mesa
Tu vestido sobre la alfombra
Y tú en mi cama
Dulce presente del presente
Frescura de la noche
Calor de mi vida

Autor: Jacques Prévert

Ilustración de Andrey Belle

PARA QUE NO PUEDA PENSAR QUE LA HE OLVIDADO

No olvides decirle
que la recuerdo en las escaleras del tren
con el atardecer inquieto
mordiéndole desesperadamente la cintura.

Autor: Antonio Méndez Rubio

Ilustración: Cristobal Toral, “El tren” (1975)

NÚMERO TRECE

te despiertas miras la hora vas a la cocina
bebes agua te quedas sentada escuchando
el motor del frigorífico por el patio interior
los hijos de la vecina juegan a destrozarse
los oídos estás sola y te acude una inquietud
propia de domingos con resaca un nerviosismo
de condones rotos

Autor: Pablo García Casado

Ilustración de Marcos Beccari

como un exorcismo
para sacarte de mí
escribí un poema

cada noche lo leo
y lo releo
antes de dormirme

algo es algo

he conseguido reducirte
a un puñado de versos

Autor: Ferran Fernández

Ilustración: larissa poeta, “tantos lados” (2016)

VOCES

Por qué todas las caras que amé, todos los rostros
que oculté entre mis brazos o admiré entre las sábanas
se han convertido en máscaras que interrumpen mi sueño,
diciéndome con voces góticas y terribles:
«Somos nosotras. Ven. Las mismas que te amaron.
Ven a la nada. Ven a la basura.»

Autor: Luis Alberto de Cuenca

Ilustración: Oleg Radvan, “Drought”

HABITACIÓN 341

La muerte ha estado haciendo su tarea
en este cuerpo: acostados muy juntos,
el olor de los dos invade el cuarto.

Y son signos el timbre, la botella de agua,
el jersey esparcido de la visita, el pomo de la puerta,
de algo impostado, sólo duradero
en esta eternidad real de la agonía.

Decorado casual de cosas prácticas
para una muerte nunca calculada,
como todas las muertes.

(Le recuerdo riendo en una boda,
mucho tiempo antes de esta pasmosa eternidad.
La muerte ya pisaba sobre hojas secas
muy cerca de cualquiera de nosotros.
Pero estaba la música muy alta).

Autor: José Luis Piquero

Fotografía de Angel Merendino

Más información en: https://www.youtube.com/watch?v=f6lVS_ocGLk

la infancia (88): herramientas de Satanás

“Ante tanta invasión de erotismo no es fácil mantenerse fiel tanto en el celibato como en el respeto a los niños” (Felipe Arizmendi, obispo)

“En sus sermones y homilías dominicales, henchidos de soteriología y demonología, prometen el cielo y amenazan con el infierno. Pero en la cotidianeidad, con sus actos de corrupción y depravación, espantan al cielo y hacen de la tierra un infierno anticipado. Desde el púlpito, predican la virtud y condenan el pecado. Pero en las sombras de sus madrigueras mancillan todo lo que enseñan, y practican todo lo que reprueban. La doble moral y la doble vida son las dos notas distintivas de su oscuro ethos corvino” (Federico Mare)

Ilustración: Paul Charles Chocarne Moreau, “Playing Croquet”

poemas de amor, versos húmedos (100)

nadie mejor que tú
sabe que nací perdida y pálida
que renuncié a respirar
cuantas veces pude
que aprender a mentir
no fue más que un juego
de palabras
que no valen los esfuerzos
que este amor
es un viaje
que avanza hacia la tierra
como una lombriz ciega
hacia la nada

Autor: Isabel Bono

Fotografía de Nicole Burton

DE RECUERDOS Y OLVIDOS

Parece que ha pasado un siglo desde que te fuiste.
No sé en qué parte de la casa se perdieron tus pasos
que ya no oigo.
No sé cuándo fue la última vez que nuestra gata
se acurrucó sobre tus piernas,
ni sé si se acuerda de ti a la hora de la siesta
( te habría gustado conocer
a su nuevo compañero, tan peludo y suave como ella ).
Ya no hay ropa tuya en el cesto de la colada.
Ya no llegan cartas a tu nombre.
Ya no suena tu despertador.
Ya no se bebe vino aquí. Si no hay un brindis contigo,
el vino se vuelve triste.
El tiempo todo lo cura, dicen.
Con el tiempo todo se olvida, aseguran.
Pero es cruel el tiempo cuando borra tu imagen
tan nítidamente
como si nunca hubieses existido.
La soledad me golpea cada día para recordarme
que durante años me olvidé de ella.
Sé que esto no es un sueño,
pero me queda el consuelo de saber
que separarnos ha sido
un acto de amor.

Autor: María Carvajal

Ilustración de Shaun Ferguson

MORALIDADES

Sabe Dios qué pasará
cuando llegue eso de quererte,
si sólo con pensarte
estoy pecando.

Autor: Sandra Sánchez

Ilustración: Lovis Corinth, “Fräulein Heck”

Notas para conservar la Memoria – 3

Llovía sobre mi clítoris.
Los relámpagos acudían con fulgores a tu pecho:
parecía que sangrabas.
Pero eran sombras
que buscaban descanso en la llanura de tu piel.
Tu sexo olía a humo,
pardo y viejo.
En cambio, yo debía de ser azul,
y me robaste oxígeno
de mis rosados agujeros.
Tus dedos marrones en mi vagina
fueron ramas ásperas y otoñales.
Sacaste un pañuelo de papel, no sé de dónde,
y lo tiraste por la ventanilla,
húmedo y arrugado.
Mis senos ansiaban reventar.
Llovía sobre mi clítoris.

Autor: Miren Agur Meabe

Ilustración de Eric Fischl

Ama, amor

Ama, amor
mientras yo estoy lejos.
Dentro de mí sostengo tu rostro inigualable
y le doy eternidad.
Creces en mí. No cambias.
Sólo el amor da el rostro de lo eterno.
Besa otras bocas
tan bellas como la mía
mientras estoy lejos.
No dejes que el tiempo
torne de agua tu mirada de animal
y seque tu belleza y ponga puntos blancos
en tu crin dorada y vuelva de paja
tus cabellos como los locos.
Ámame, amor
en otras
mientras estoy lejos.
No sea que se te olvide
el ejercicio de dar.

Autor: Raquel Jodorowsky

Ilustración de Patrick Boussignac

La ciutat sou ella i tu:
d’ella, els racons
de tu, els records
d’ella, els amors
de tu, els principis
i olor de calèndula
sense forma
pels carrers de tot el cos.

Autor: Helga Simón

Ilustración: Carmen Montero, “el ladrón de sueños”

el otoño (122): lluvia, hojas y nubes

DE VITA

No hay nostalgia peor
que añorar lo que nunca jamás sucedió.

(Joaquín Sabina)

¿Quién
ha vivido por mí
las vidas que yo no he vivido?
Miro
mis manos y no están llenas.
A mis pies caen mansamente
las hojas amarillas de los plátanos del bulevar.

Autor: Juan Luis López Precioso

LA CHARCA

Una charca
al borde
del camino
pútrida
rebosante de
fango
oliváceo

También en
ella como en
los más hermosos
lagos
se refleja
el cielo.

Autor: Isabel Pérez-Espejo Kroner

TRISTE COMO LOS OJOS DE TU MADRE BRILLANDO EN LA OSCURIDAD DE UN CUARTO CERRADO

Cae una lluvia muy triste
Densa y amarga como los ojos de tu madre
Brillando en la oscuridad de un cuarto cerrado.

Sí.
Cae una lluvia muy triste.

Parece que fuera otoño en toda la tierra,
Hija mía.

Autor: Antonio Marín Albalate

Bajo la luz, el cepo (IV): La leprosería de la isla de Molokai

VIII

Algunas mañanas,
los que aún conservamos
intactos nuestros dedos
caminamos hacia la playa
con una caña al hombro.
Con los pies oscilando
entre el agua y la arena,
lanzamos el sedal y esperamos,
hasta que el sol nos obliga
s desviar la mirada y frotarnos los ojos.
Otras veces marchamos isla adentro,
hacia la selva, con una pala al hombro.
Con los pies oscilando
entre el barro y las hojas,
ayudamos a cavar una hilera de tumbas.
Una vez arrojados los cadáveres al foso,
nos colocamos junto a los curas
y agachamos la cabeza:
ellos rezan en una lengua extraña
a un dios que no los mira.
Yo solo escucho el trinar de los pájaros
y observo de soslayo
danzar a las ramas con el viento.

Más información:

https://www.bbc.com/mundo/noticias-37253322

la música la soledad y el silencio (209)

“Nunca rompas el silencio si no es para mejorarlo”

(Ludwig van Beethoven)

“El que escucha música siente que su soledad, de repente, se puebla”

(Robert Browning)

Ilustraciones: Guy Pene du Bois, “Woman Playing Accordion” (1924) y Frederic Leighton, “Idilio” (1880)