Javier Solé versus Giovanni Segantini

A PROPÓSITO DE GIOVANNI SEGANTINI

“Esta casa estuvo dedicada a la labranza y a la muerte”

(Antonio Gamoneda)

I

Pienso en ti, madre.

En como me portabas
por las montañas nevadas.
En como tú doblegabas
el miedo y la miseria.
En como yo en tus brazos
-todavía poderosos-
vencía al frío y la fiebre.

II

Pienso en ti, madre.

En una oración blasfema
ante el primer vástago.
En como tu enterrabas
mi futuro y tu esperanza.
En como yo en tus brazos
sucumbía a la cencellada.

III

Pienso en ti, madre.

Y en los catorce años
24 de febrero.
En el alma de mi madre
nacieron los lirios negros.
La noche se encendía.
Y en las lejanas cumbres
la nieve desfigurada
se hacía al fin lodo.

Autor: Javier Solé

Ilustraciones de Giovanni Segantini (“las dos madres” (1899), “el dolor consolado por la fe” (1895) y “retorno a casa” (1895))

amores cotidianos (353): llops sense identitat

ballade d’amour avant la neige

cada carícia teva és una destrucció de la paraula,
quanta vida sense haver nascut poeta!,
quan d’amor i fortalesa
si no volem més
que aquesta minsa esperança
de viure sense grandeses,
ni veus
ni honors,
i conquerir tots els malmesos batecs
de la natura i la pell tendra.
eixuts de bèsties rebels,
distants,
anàrquics,
som llops sense identitat,
en el sentir del plaer i el plaer dels sentits,
cóm pot existir el diàleg
quan tot són riures i queixalades?
si estimar cada nou matí
cada floc de neu i foguera impresa
és un xiulet futur que ens copsa els sentits del blat i l’espiga.
salvaguardats i escollits,
tant boixos com irreals,
aquella mort apeixada que avui se’ns allunya
és la tristesa que ens homenatja.

Autor: David Mariné

Ilustración de Włodzimierz Kukliński

Dos poemas de Charlotte Delbo

CUATRO POEMAS SOBRE AUSCHWITZ

Charlotte Delbo y su marido, Georges Dudach, pertenecientes al partido comunista francés, fueron detenidos el 1942. A él lo fusilaron, a ella la enviaron a Auschwitz, junto a otras 230 francesas. Solo sobrevivieron cuarenta y nueve.

I

Vosotros que habéis llorado dos mil años
al que agonizó tres días y tres noches
qué lágrimas tendréis
para los que agonizaron
mucho más de trescientas noches y mucho más de trescientos días
cuánto
lloraréis
a los que agonizaron tantas agonías
y eran innumerables
No creían en la resurrección eterna
Y sabían que no lloraríais.

Autor: Charlotte Delbo

Ilustración: Boris Taslitzky, “la mort de Danielle Casanova “(1949)

IV

Ese punto en el mapa
esa mancha negra en el centro de Europa
esa mancha roja
esa mancha de fuego esa mancha de hollín
esa mancha de sangre es mancha de cenizas
para millones
un lugar sin nombre.
De todos los países de Europa
de todos los puntos del horizonte
convergían los trenes
hacia lo innombrado
cargados con millones de seres
que eran descargados allí y no sabían dónde estaban
eran descargados con su vida
con sus recuerdos
con sus pequeños dolores
y su gran asombro
con su mirada que preguntaba
y no veía sino fuego,
que ardieron allí sin saber dónde estaban.
Hoy se sabe
desde hace algunos años se sabe.
Se sabe que ese punto del mapa
es Auschwitz.
Se sabe eso.
Y se cree saber el resto.

Autor: Charlotte Delbo

amores cotidianos (352): la última copa

ASCENSO

Reconoces sus rostros.
Esperando el calor que no merecen
han llegado a tu casa.
Te ofrecen lo que importa:
despacho, trajes caros, secretaria.
Agradeces el gesto, las buenas intenciones.
Piensas en el dinero.
Han besado tu mano y te ha gustado.
Autos de cilindrada superior,
becarias desmayándose a tu paso.
No te puedes negar.
Sabes que no te puedes negar.
Restaurantes de lujo, propinas sonrojantes.
Todo lo que has tragado,
los años invertidos,
todo el esfuerzo, todo el sacrificio,
toda tu vida,
ahora tiene sentido.
Tu mente viaja muy deprisa.
No hay espacio para tu mujer,
para tus hijos.
Ella saluda con una sonrisa.
Sirve las copas,
Sabe que te ha perdido.

Autor: Alberto Tesán

Fotografía de Rodney Smith

el aprendiz de brujo (981): círculo de sal

CÍRCULO DE SAL

Inventamos la palabra,
círculo de sal,
para ahuyentar a los muertos
que volvían de noche
a acariciarnos las manos
-para hablar por encima
del miedo y su siseo-.
Creíamos que nombrar el temblor
lo detendría.
Pero es al pronunciarlo
cuando el mundo tirita.

Autor: Olalla Castro

las cuatro estaciones (180): invierno

MATÍ D’HIVERN

Som els fills del drapaire.

Mariona veu figuretes en els núvols.
En Joan porta a collibè a la petita.
La Laia, el seu xicot i el Miquel
aviven el foc amb branques de pi.
Jo escric en un quadern vermell
la vida dels meus germans.

Fa un fred que gela!
La mare es morta
tot just fa quatre mesos.
Estem tots plegats esperant al pare.
Estem junts i sols
però no tenim por.

La boira escamparà ben aviat.

Autor: Javier Solé

Ilustración: Dionisio Baixeras, “Mati d’hivern” (1893)

MAÑANA DE INVIERNO

Somos los hijos del trapero.

Mariona ve figuritas en las nubes.
Juan lleva a caballito a la pequeña.
Laia, su novio y Miguel
avivan el fuego con ramas de pino.
Yo escribo en una libreta roja
la vida de mis hermanos.

¡Qué frío esta mañana!
Mamá está muerta
apenas hace cuatro meses.
Estamos juntos esperando al padre.
Estamos juntos y solos
Pero no tenemos miedo.

La niebla se disipará muy pronto.

Autor: Javier Solé