amores cotidianos (328): hijos no engendrados

Encontré en los libros
-como en el sexo-
imaginación y compañía.

Gracias a las quimeras
pude amarte,
inventarte -y modificarte-
durante toda una vida,
incluso copulamos
cuando habías muerto,
pero ni en nuestras
más ciegas noches
pude liberarme
de la soledad,
amante celosa
que acabó
en el banquillo
-más tarde en el cadalso-.
acusada de arrebatar
al lector la fantasía.

Entre los libros que leo
busco la hija bastarda
que debimos engendrar.

Autor: Javier Solé

Del libro de poemas “Latido de cenizas” (ISBN 978-84-1350-949-5)

amores cotidianos (325): cosas que nunca diría

Soy de las que prefieren cerrar los ojos
a mirar al techo
que se mueve y está descolorido,
de las que no aprietan la mandíbula
y silenciosamente hacen su trabajo
y se imaginan siendo río de tu lengua
caliente y húmeda;
de las que se entretienen fantaseando
con cosas que nunca dirían.

Autor: Saray Pavón

Ilustración de Sasha Hartslief

amores cotidianos (322): la nicotina de tus labios

“Todo lo que hacemos en la vida, incluso el amor, lo hacemos en el tren expreso que corre hacia la muerte”

(Jean Cocteau)

Sucumbir a la nicotina
de tus labios.

Como fumador convicto
preservar
el carmín de tus cenizas
en mis alvéolos.

Autor: Javier Solé

Fotografía de Aurimas Valevicius

Del libro de poemas “En el umbral del eclipse” (ISBN 978-84-1398-333-2)

amores cotidianos (321): l’amour siempre en Francia y en francés (XVII)

Bajo el cielo de París es una canción de amor y un himno alegórico romántico en París, compuesto por Hubert Giraud, escrito por Jean Dréjac , y originalmente interpretado y grabado por Jean Bretonnière para la música de la película Bajo el cielo de París , de Julien. Duvivier de 1951.

Sous le ciel de Paris 

Sous le ciel de Paris
S’envole une chanson
Hum hum
Elle est née d’aujourd’hui
Dans le cœur d’un garçon
Sous le ciel de Paris
Marchent des amoureux
Hum hum
Leur bonheur se construit
Sur un air fait pour eux
Sous le pont de Bercy
Un philosophe assis
Deux musiciens, quelques badauds
Puis les gens par milliers
Sous le ciel de Paris
Jusqu’au soir vont chanter
Hum hum
L’hymne d’un peuple épris
De sa vieille cité
Près de Notre Dame
Parfois couve un drame
Oui mais à Paname
Tout peut s’arranger
Quelques rayons
Du ciel d’été
L’accordéon
D’un marinier
L’espoir fleurit
Au ciel de Paris
Sous le ciel de Paris
Coule un fleuve joyeux
Hum hum
Il endort dans la nuit
Les clochards et les gueux
Sous le ciel de Paris
Les oiseaux du Bon Dieu
Hum hum
Viennent du monde entier
Pour bavarder entre eux
Et…

amores cotidianos (320): Poema de Joan Margarit

Cavalcades

El temps per estimar
és el del pas de les estacions.
El temps del sexe és l’instant present.
El sexe es un cavall sense genet,
tothom ha de saltar a la seva gropa.
Sentint aquells renills tan violents,
vàrem sortir a muntar-lo, tu i jo per separat.
A cavalcar la pròpia desesperació.
Ens espantava que el destí vingués
i no el reconeguéssim.
Buscàvem el mateix que allò del què fugíem.
Galopant, allunyant-nos l’un de l’altre,
hem arribat a un lloc que no esperàvem:
la tranquil·la penombra d’una quadra
on els cascs no colpegen ja la porta.
Ell també s’ha fet vell. Muntem i cavalquem,
però sabent que no hem d’arribar enlloc.
Que és el mateix cavall el que ara ens porta,
al pas, cap a la mort.

Autor: Joan Margarit

Ilustración de Frits Thaulow