el aprendiz de brujo (375): lo cotidiano

“Las cosas cotidianas son lo bastante bellas y ricas como para poder sacar de ellas chispazos poéticos” (Robert Walser)

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Anuncis

el aprendiz de brujo (374): volver al bosque

irene-cruz-11Primero me dijeron
lo que debía hacer,
luego lo que no
me estaba permitido.
Más tarde, me recordaron
una
por
una
mis obligaciones.
Cuando alcé el rostro
y busqué la mirada
del otro
no encontré derecho alguno,
sólo deber.
Decidí entonces situarme
al margen
de todo sistema
que no reconozco
como propio
y lanzarme de nuevo
al bosque,
al estado salvaje
que siempre
me recuerda quién soy,
cuál es mi origen.

Autor: Ana Vega

Fotografía de Irene Cruz

poemas de amor, versos húmedos (69)

MORIR DE AMOR

alex-prunes-el-besoMorir de amor
al pie de tu boca

Desfallecer
la piel
de sonrisas

Sofocar
de placer
con tu cuerpo

Cambiar todo por ti
si fuera preciso

Autor: Mª Teresa Horta

Ilustración: Alex Prunés, “el beso”

pauline-boiteux-03QUE LE DEN AL POEMA

No he escrito en años
porque prefiero contemplarte a ti antes que a las páginas.

Pero lo que sería perfecto es
hacer un poema que llegase a ser la mitad de valiente
que tú cuando estás desnuda.
Lo intento un minuto:
Tu amor es mi metal; tus besos, mis remates.
Eres como el océano bajo la capa de vertido.

Que le den al poema.
Hay una cama aquí
y tú me quieres dentro.

Autor: Kate Tempest -Kate Esther Calvert-

Ilustración de Pauline Boiteux

EL PROFESOR

“Porque el deseo es una pregunta cuya
respuesta nadie sabe” (Luis Cernuda)

Guardo mis labios en el bolso
y, antes de entrar, me visto
con estos otros ojos
que miran desde lejos.
La piel vuelta cemento,
piedra, espinas.kenton-nelson-11
Todo es distancia ya,
incluso el roce.
Asesiné la tibieza
de camino hacia ti,
en el tercer peldaño.
Yace el cadáver del deseo
bajo un denso perfume
de fórmulas corteses.
Tranquilo,
el báculo del rey no caerá al suelo.
A salvo queda
tu minúsculo país de correcciones.
El profesor y la alumna,
las tablas de Moisés lo dejan claro,
nunca verán a un hombre, a una mujer,
cuando se miren.
Pero déjame, al menos,
reservarme el derecho
a saber que podríasilvina-berenguer-02
arrancarme uno a uno los botones
y, vestida de carne,
lamerte esta verdad que merodea.

Autor: Olalla Castro

Ilustración de Kent Nelson

Desliza tus dedos en mi espalda
dibujando un pentagrama
y sácame los acordes
para empezar a bailarte.

Autor: María Guivernau

Ilustración de Silvina Berenguer

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Si pudiera
secaría a besos
cada una de tus lágrimas.
Borraría con caricias
cada una de tus cicatrices.
Arrancaría de cuajo
cada puñalada recibida.
Te acunaría entre mis brazos,
aunque ni tú ni yo
tengamos edad para acunarnos.
Te susurraría al oído palabras dulces
que borraran los insultos,
que espantaran tus miedos.
Cubriría con flores tu cuerpo cansado
y velaría tu sueño
hasta desterrar tus pesadillas.

Pero la maldita distancia se interpone
y sólo puedo ofrecerte
estos pobres versos.

Autor: Silvia Cuevas-Morales

EL AMOR NUNCA ES IMPOSIBLE

ken-wong-03Entonces, como un soplo,
una hoja del árbol de los sueños
cayó a la piedra desnuda
y un temblor removió la tierra
hasta sepultarla para siempre.
El paso del tiempo,
como un sedimento oscuro y silencioso,
convirtió en milagro lo natural
y el leve peso de la hoja ausente
marcó el pedernal con su dentado borde
y aún perdura su forma original…
Hoy tu mano, una vez más,
ha quedado impresa en mi piel
y ha dejado su huella, un espacio vacío.
Cada vez que tu ternura me toca,
uno de mis órganos vitales
abandona para siempre su lugar
y yo me voy haciendo invisible.
Me pregunto cuántos espacios vacíos me contienen
y cuántos me quedan por vivir.

Autor: Begoña Abad

Ilustración de ken wong

 

yo y los demás (89): el efecto mariposa

Nos empeñamos en entenderlo todo
en etiquetar lo que nos rodea,
aquí un árbol, un vaso, un puente,
aquí costumbre, alegría, amor, sexo.
Todo bien marcado,
estableciendo límites difusos
para darle sentido al absurdo de la vida.
Pero no todo se entiende,
yo no entiendo el canto de los pájaros,
el sonido del río,
el lenguaje de tus abrazos,
no los entiendo, y sin embargo
me llenan de calma.
Hoy a ti, en algún lugar
te brotaron lágrimas,
y yo, a kilómetros de distancia
me empapé de llanto.
Debe ser eso que llaman
“efecto mariposa”,
y que tampoco entiendo,
pero siento.
Quizá fuera mejor
entender menos
y sentir más.

Autor: Sara Zapata

Fotografía de Marina Garci

las cuatro estaciones (72): el lento declive del verano

31 de agosto

“Nunca he sentido nostalgia los domingos por la tarde ni cuando acaban las fiestas, aunque siempre tuve un leve pesar al final de agosto. Un recuerdo que me queda de niño. Tras pasar un mes entero lejos de la ciudad, en el campo, la familia emprendía la tarea de recogerlo todo e iniciar el gran viaje de regreso. Aquellos días aprendí algo sobre el ciego caminar del tiempo, al que nada le importa que uno esté bien o mal. Él, a lo suyo. Descubrí con melancolía que el tiempo no solo quita tiempo, sino, y sobre todo, nos arrebata lugares”

Autor: José Ángel Cilleruelo

Fotografía de Marta Navarro


PEDANÍA DE LA INFANCIA

Cada verano
el hijo del emigrante
regresaba al Sur,
a los baños en un mar azul
en una pedanía de
Cuevas de Almanzora.

A descubrir,
el pezón de la primera muchacha morena
en cuyos labios depositó un beso
con sabor a miel y olor a romero.

A perseguir,
en el desierto de Tabernas
lagartos ocelados
coleccionar colas de lagartijas colirrojas,
una tierra calcinada por el sol
donde no hubo futuro para los padres.

Este verano
golpean con furia vencida
los ecos del pasado,
cenas con primos y hermanos
en cortijos pintados de blanco,
y se descubre todas las noches
poniendo nombre a cada una de las estrellas.

La matriarca de cabellos prematuramente canos
con el gesto adusto levemente altanero
que ocultaba a las visitas en un salón impoluto
las tragedias más devastadoras.

El padre enfermo,
delineante que pintaba cuadros sin sustancia
bodegones sin vino cacerías sin sangre
que se exponían en el comercio de unos vecinos.

Dos hermanos a los que la Muerte
reclamo demasiado pronto y de malos modos.

El hijo del emigrante
regresa al Norte
al final del verano
con las manos vacías
y el maletero del auto
repleto de recuerdos.

Autor: Javier Solé

Ilustración de Andrew Ferez

Poema incluido en la versión impresa de “Golondrinas suicidas” (ISBN 978-84-9115-967-4)

poemas de amor, versos húmedos (68)

eric-fischl-reflection-ii-who-1985Algunas noches
me agarro a la almohada
como si fuera una tabla
que en lugar de dejarme en la orilla
me lleva sueño adentro.
Cuando despierto
sólo reconozco el sitio
si estás a mi lado.

Autor: Juan Leyva

Ilustración: Eric Fischl, “reflection II, who” (1985)

Jack Vettriano Tutt'Art@
Nace en tus ojos y nace en mis ojos.
Y tu lengua es la extranjera
en mi boca y rueda mi lengua
por la alfombra hasta hundirse en tus caderas,

Hasta cruzar los ríos con tus pies.
Y resbalan mis manos por la cuesta
abajo de tu piel, y en mis caderas
se hunde tu lengua, y has cruzado ríos

Con mis sueños. Tus pies entre mis labios,
Y mi cuello sobre tu espalda,
y tus piernas encima de mi pecho.

Y siento mi cuerpo extranjero
y el tuyo mío, mientras nace
lo que crece sin años y sin días.

Autor: José Ángel Cilleruelo

Ilustración de Jack Vettriano

Fotograf nunta Bucuresti, fotografii din dragoste,

Grabé con el móvil
el estrépito de tu risa
mientras llevaba a cabo
mi terrible tortura china
de cosquillas.

Y así, me despiertan tus carcajadas
a las 6:10 de la mañana
para recordarme la razón
por la que morderme la lengua,
cerrar los puños y agachar
la cabeza.

También por quién
decir NO alto y claro
cuando menos me conviene.

Y al regreso
darte un beso
sin que puedas echarme
nada en cara.

Autor: Jorge M. Molinero

Fotografía de Natalia Mindru

NOCHE SIN COITO

Con las primeras luces
de una jornadaouka-leele-el-espejo-de-venus-tiene-2008-escamas
similar a la anterior,
en la penumbra
de la celada
que nos acecha
El cuerpo anhela
tu cuerpo
ovillado en el lecho
mas no bien comienza el día
cuando
con un beso casto
calmas sus embestidas,
frenas el despuntar jubiloso
que haría menos triste la jornada

Autor: Javier Solé

Fotografía de Ouka Leele

Del poemario “El cementerio que habitan los vivos” (ISBN 978-84-9076-351-3)

PRE-ESENCIAS

La esencia rápida del amor
es encontrarte, conocerte,jacqueline-osborn-table-in-the-corner
regenerarse, preferir
dar un solo paso hacia la muerte
antes que andar toda una vida
con nostalgia de ti.

La esencia lenta
es cortar, de repente,
toda una vida contigo,

salir,
beber,

el rollo de siempre,
no casarse ya con nadie,
acostarse solo con la muerte,

vaciar el mar con nostalgia de ti.

Autor: Abel Santos

Fuente original: http://abelsantospoesia.blogspot.com.es/2016/12/pre-esencias.html

Ilustración: Jacqueline Osborn, “Table In The Corner”

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Algunas mañanas deposito
un pequeño frasco de vitaminas
junto a la taza humeante del café.
vano intento, supongo,
de prolongar mis días.
luego enciendo un cigarrillo,
me levanto, y me encamino
hacia la ducha, no sin antes detenerme
ante tu figura anestesiada,
como la de un niño, por el sueño.
algunas mañanas
me reconcilio definitivamente
con la muerte.

Autor: Roger Wolfe