la vida y la muerte (213)

“La muerte es el comienzo de la inmortalidad” (Maximilian Robespierre)

Ilustración: Henry Peach Robinson, “Fading Away” (1858) los últimos instantes

La propuesta de Robinson se enmarca perfectamente en los cánones estéticos de la época victoriana, en cuyo contexto histórico y social hizo su aparición. La fotografía “Último suspiro” es una imagen que persigue despertar una respuesta emotiva al público, lejos de un planteamiento “intelectual” ante el acontecimiento que muestra. Nos hallamos en el contexto de la sensibilidad melodramática, donde lo que prima es la exaltación de los sentimientos o emociones más elementales. El consumo de imágenes que se universaliza a mediados del XIX hasta nuestros días, lo que podríamos llamar el “universo melodramático” que se perpetúa en otras formas espectaculares como el melodrama cinematográfico, el relato fotográfico, el folletín radiofónico, el serial televisivo, etc., queda ejemplificado de forma paradigmática en esta fotografía de Henry Peach Robinson. El consumo de la imagen se convierte así en una suerte de catarsis para el público que puede proyectar sobre esta imagen su propia experiencia de la muerte de familiares, amigos y conocidos en esta escena que el fotógrafo nos propone. Nos hallamos, pues, ante una propuesta estética que podremos reconocer en los futuros melodramas griffithianos, que beben en las fuentes de la literatura victoriana y en la novela realista decimonónica.

ciudades y personas (XIV): L’Hospitalet de Llobregat. La playa de la Farola

UN DOMINGO CUALQUIERA

Todos juntos frente al mar
un domingo cualquiera

miran mis antepasados
el futuro de su estirpe.

Hijo de menesterosos,
naufrago del infinito

alzo del pecio un nido.

Autor: Javier Solé

Fotografía: Faro de L´Hospitalet, también conocido como la Farola o el faro del Llobregat

El faro se construyó en 1852. Era una zona agrícola alejada de la ciudad y escasamente habitada. A medida que avanzaba el siglo XX y la gente trabajadora disponía de más ocio una de las excursiones típicas era ir con el carro a la playa de La Farola.

Pero la necesidad de construir un puerto franco hizo que los terrenos fueran anexionados a Barcelona (Zona Franca) y que el municipio de L’Hospitalet perdiera su histórica salida al mar en mayo de 1920.

Retratos de España (239): Madrid

INSOMNIO

Madrid es una ciudad de más de un millón de cadáveres
                                                       (según las últimas estadísticas).
A veces en la noche yo me revuelvo y me incorporo
en este nicho en el que hace 45 años que me pudro,
y paso largas horas oyendo gemir al huracán, o ladrar los perros,
o fluir blandamente la luz de la luna.
Y paso largas horas gimiendo como el huracán,
ladrando como un perro enfurecido,
fluyendo como la leche de la ubre caliente de una gran vaca amarilla.
Y paso largas horas preguntándole a Dios,
preguntándole por qué se pudre lentamente mi alma,
por qué se pudren más de un millón de cadáveres en esta ciudad
                                                                                             de Madrid,
por qué mil millones de cadáveres se pudren lentamente en el mundo.
Dime, ¿qué huerto quieres abonar con nuestra podredumbre?
¿Temes que se te sequen los grandes rosales del día,
las tristes azucenas letales de tus noches?

Autor: Dámaso Alonso

 Fotografía: Francesc Català-Roca, “Gran vía nevada” (1953)

Retratos de España (238): vivir a la madrileña

Fotografía: Francesc Català-Roca, “Chicas paseando por la Gran Vía madrileña” (1959)

“Aquí puedes cambiar de pareja y no encontrártela nunca más”

 (Ayuso)

Carmen, Pepita, Rosita, Mini y dos amigas más, cuyas identidades se ha encargado de enterrar el tiempo, seguramente iban aquel día de 1959 a disfrutar de una sesión de cine de la Gran Vía. Un paseo inofensivo que un oportuno y espontáneo Català Roca se encargó de convertir en eterno y en quizás algo más, en un icono del Madrid clásico. Instinto callejero de uno de los mejores documentalistas de la fotografía española. Seis figuras femeninas avanzando con paso decidido. Media docena de vidas cuyos destinos han barruntado las mentes de generaciones y generaciones de madrileños. Aquel día acudían a ver alguna película a una de las muchas salas cinematográficas de la Gran Vía. Ése era uno de los pasatiempos preferidos de estas chicas criadas en el Barrio de Salamanca pero no el único. Hacían guateques en casas o acudían a pasear o a juntarse con sus amistades a la Ciudad Universitaria. Las señoritas más famosas de la capital, esa España castiza que reivindica el thatcherismo cañí de su presidenta.

Mireia Calafell versus František Drtikol

NOSALTRES


som la fúria del vent que allunya dels ports
som el fred cada nit dins de l’estable
som la pena del mar que no té platja
som la recança dels ocells dins d’una gàbia
som la set dels tuaregs a mitja tarda
som el deliri de tots els cavalls salvatges
som la ràbia del oeix que empassa plàstic
som la impotència dels tucans que s’extingeixen
som la tristesa de qui sap com perdem l’àrtic
som la impaciència d’un volcà que no té lava

i fràgilment, volgudament: una feliç mancança.

Autor: Mireia Calafell

Fotografía de František Drtikol

SONORITAT ZOMBI

De sobte, un crit agut va despertar-les
en una nit atàvica que reverbera encara.
Des de llavors, avancen amb pas ferm
a la recerca infame del culpable
-constants vitals normals, braços enlaire-.

Si ara són aquí, sota del teu portal,
fas bé de tenir por: han vingut a buscar-te.
T’esperem al carrer per demostrar
que mai no és cert del tot que un crit s’apagui
ni que totes les morts -les vostres morts-
ens matin.

Autor: Mireia Calafell

Fotografía de František Drtikol

Poemas de Gemma Gorga y fotografías de Francesca Woodman (II)

ESPÈCIE VERINOSA

Les paraules són aquesta col·lecció
de llavors minúscules desades
sota la llengua.

En qualsevol moment
existeix la possibilitat
d’escopir-ne una
i matar.

També.
d’empassar-se’n una
i morir.

Autor: Gemma Gorga

Fotografía de Francesca Woodman

FULGOR

Com més escric
més invisible em torno.

M’esborro
amb meravellosa
intensitat.

Autor: Gemma Gorga

Fotografía de Francesca Woodman

el aprendiz de brujo (583): última frontera

Conduciendo bajo la lluvia,
la luna es del color de los coches que pasan.
Atrás queda el pequeño
hotel de carretera junto a un bosque.
Conduciendo bajo la lluvia,
en los jardines públicos brillan ángeles fríos.
Atravesando calles
tranquilas,
soledad edificada.
Conduciendo de vuelta hacia nosotros mismos.
La última frontera es nuestro corazón.

Autor: Benjamín Prado

Fotografía de Fuembuena, “the fire”

yo y los demás (120): libres o muertos pero jamás esclavos

“no hay patria sin pueblo”

(Jorge Raúl Mende, “Rafa”, médico montonero torturado en la ESMA en 1976)

“Tantas veces me borraron
Tantas desaparecí
A mi propio entierro fui sola y llorando
Hice un nudo del pañuelo pero me olvidé después
Que no era la única vez”

(María Elena Walsh, “Como la cigarra”)

Fotografía: Sara Facio, “Los muchachos peronistas” (serie Funerales del presidente Perón, 1974)

En 1974, Sara Facio realiza fotografías sobre los funerales del presidente Juan Domingo Perón para los medios gráficos. Pero al mismo tiempo, elabora una pequeña serie de imágenes con una mirada personal sobre el acontecimiento. A esta serie pertenece Los muchachos peronistas. En ella se sintetizan dos de las grandes líneas de trabajo de la artista: el registro testimonial y el retrato.

La serie alude a los funerales a través de los personajes y situaciones aledaños. En lugar de centrarse en la magnética figura del presidente o en las multitudes que acudieron al entierro en el Congreso de la Nación, realza a individuos y grupos aislados, enfatizando los impactos personales, las expresiones perdidas, la desazón y el desconsuelo. De esta forma, el hecho histórico cobra una dimensión humana que se desprende de su temporalidad específica y se proyecta con potencia emotiva sobre el espectador.
De hecho, si no fuera por el título, no habría ninguna información visual en Los muchachos peronistas capaz de permitir al espectador inferir la identidad de los retratados o el contexto en el que fue obtenida la imagen. Su rasgo más prominente se encuentra en la frontalidad de los protagonistas y en la fuerza inquisidora de su mirada, dirigida resueltamente hacia la cámara y a través de ella al observador. El personaje central concentra la tensión compositiva, apoyado por los tres rostros recortados que lo circundan y secundan en su encuentro con el dispositivo fotográfico. Su proximidad enfatiza la noción de grupo a la que alude el título, haciéndose eco de una frase de inmediato reconocimiento político y social.

La iluminación suave y sin contrastes capta con precisión los detalles de unos cuerpos y unos rostros difíciles de olvidar.

La montonera

Con esas manos de quererte tanto
pintaba en las paredes “Luche y Vuelve”
manchando de esperanzas y de cantos
las veredas de aquel 69…

Con esas manos de enjugar sudores,
con esas manos de parir ternura,
con esas manos,
que volvieron la fe en la nueva primavera,
bordaba la esperanza montonera.

Con esas manos que pintaban
la historia de celeste y blanco,
con esas manos de quererte tanto…

Cómo quiere usted que no ande
de acá pa’ allá
cargando la primavera,
cayéndose y volviéndose a levantar
la montonera.

Qué buen vasallo sería
si buen señor tuviera.

Y cómo quiere usted que no ande
de acá pa’ allá
luchando la primavera,
cayéndose y volviéndose a levantar
la montonera.

Qué buen vasallo sería
si buen señor tuviera.

Autor: J.M. Serrat

Más información en: https://www.taringa.net/+offtopic/marie-anne-erize-de-modelo-a-montonera_vh1pa

Retratos de España (198): la historia de amor más trágica de la transición

Fotografía: En el centro Enrique, a cada lado Dolores y Francisco

Enrique Ruano Casanova (1947-1969) fue un estudiante de Derecho y militante antifranquista español, asesinado mientras se encontraba bajo custodia de la Brigada Político-Social, la policía secreta de la dictadura franquista. Es previsible que previamente fuera salvajemente torturado.

En 1996, la familia de Enrique obtuvo la reapertura de la investigación y se llevó a cabo un juicio contra los tres policías que arrestaron al joven …
Durante el juicio, empañado por la misteriosa desaparición de algunas pruebas fundamentales, se supo que uno de los agentes había disparado a Enrique antes de arrojarlo por la ventana. Nunca se supo nada de la bala que lo había herido simplemente porque el informe de la autopsia fue alterado …
El entonces director del periódico ABC, Torcuato Luca de Tena, reveló que el ministro Manuel Fraga Iribarne había dado órdenes precisas para que la tesis del suicidio fuera la única versión y había encargado a un periodista de “confianza”, Alfredo Semprún, que inventara la historia del diario …

Francisco Javier Sauquillo Pérez del Arco (1947-1977) fue un abogado laboralista, miembro del PCE y CCOO, asesinado por la extrema derecha en el bufete laboralista donde trabajaba en la calle Atocha 55, en la llamada Matanza de Atocha. Protegió con su cuerpo a su esposa Lola.

Dolores González Ruiz (conocida como Lola González Ruiz) (1946-2015 fue una abogada española, superviviente de la Matanza de Atocha.

20 de enero de 1969. Enrique Ruano, novio de Lola González Ruiz y estudiante antifranquista, es custodiado y torturado por tres policías de la Brigada Político Social en la calle General Mola. Minutos después cae de un séptimo piso y muere. El régimen dice que se ha suicidado, pero no muestra ninguna prueba, más allá de un diario manipulado.

24 de enero de 1977. Varios terroristas de extrema derecha entran en el despacho de abogados laboralista del número 55 de la calle Atocha y empiezan a disparar. Matan a cinco personas, entre ellas Javier Sauquillo, marido de Lola. Ella, presente en el despacho y una de las supervivientes, ve cómo él se desangra e intenta taparle las heridas, sin éxito.

27 de enero de 2015. Lola González Ruiz muere en su casa con 68 años; por expreso deseo de su familia se desconocen las causas concretas del óbito.

Más información en: https://www.lanuevacronica.com/la-mujer-leonesa-de-las-tres-muertes

RES NO HA ACABAT

No ploris més, noieta, noieta,
i aixeca el teu cap, noieta.
No ploris més ni pensis
que ha mort el teu company.
Que no s’endugui el vent
la força que del seu cos ha quedat.
Fes del seu gest el teu gest.
Res no ha acabat.

Gira el ulls, gira els ulls al voltant,
no et quedis aturada.
Lluita amb fe, lluita amb fe pel company
que va morir a l’albada.

No tindrà creus, noieta, noieta,
ni flors als seus peus, noieta,
ni damunt blanca pedra
el seu nom hi haurà escrit.
I per això ara et dic:
no ploris, que amb el plor
arriba l’oblit.
Cull la seva eina si pots.
Posa-hi delit.

Autor: Lluís Llach

yo y los demás (112): los hermanos

LOS HERMANOS

Yo tengo tantos hermanos
Que no los puedo contar
En el valle, la montaña
En la pampa y en el mar

Cada cual con sus trabajos
Con sus sueños, cada cual
Con la esperanza adelante
Con los recuerdos detrás

Yo tengo tantos hermanos
Que no los puedo contar

Gente de mano caliente
Por eso de la amistad
Con uno lloro, pa llorarlo
Con un rezo pa rezar
Con un horizonte abierto
Que siempre está más allá
Y esa fuerza pa buscarlo
Con tesón y voluntad

Cuando parece más cerca
Es cuando se aleja más
Yo tengo tantos hermanos
Que no los puedo contar

Y así seguimos andando
Curtidos de soledad
Nos perdemos por el mundo
Nos volvemos a encontrar

Y así nos reconocemos
Por el lejano mirar
Por la copla que mordemos
Semilla de inmensidad

Y así, seguimos andando
Curtidos de soledad
Y en nosotros nuestros muertos
Pa que nadie quede atrás

Yo tengo tantos hermanos
Que no los puedo contar
Y una hermana muy hermosa
Que se llama ¡libertad!

Autor: Atahualpa Yupanqui

Fotografía: Damiana Kryygi

Más información en:

https://latinta.com.ar/2017/08/la-historia-kryygi/