el aprendiz de brujo (426): hibernación

Los síntomas de la hibernación
se pueden detectar fácilmente.
El primero es la inquietud.
El segundo síntoma
(que llega cuando el estado de hibernación
empieza a ser peligroso
y podría degenerar en muerte)
es la ausencia de placer. Eso es todo.
Parece una enfermedad inocua.
Monotonía, aburrimiento, muerte.
Hay millones de personas que viven
(o mueren) así, sin saberlo.
Trabajan en oficinas. Tienen coches.
Salen al campo con su familia.
Educan a sus hijos.
Hasta que llega una brusca conmoción:
una persona, un libro, una canción…
y los despierta, salvándoles de la muerte.

Autor: Anaïs Nin

Ilustración: Dean Cornwell, “Reward” (1921)

Anuncis

Dos poemas de amor de Raquel Lanseros

HACIA LA LUZ

Tu nombre es una isla y en tu cuerpo
la fruta es de varón, dulce collado.

Ya no te escondas.
Ven, que me atenaza
el rumbo ciego de esta tentativa.

Soñadores simétricos dentro de la llanura
cuya existencia inventa el sueño ajeno.

Haz y envés del destino,
mitades incendiadas por un impulso fértil.

Llega por fin, mira cómo te busco
en esta momentánea eternidad.

Quiero guardar el hoy como se guarda
un templo piedra a piedra.

No me importa esperar: soy la creación.
No me importa luchar: soy la creadora.

Cuanto te encuentre morirá la muerte.

Ilustración de Aldo Balding

CONTIGO

Porque no vive el alma entre las cosas
sino en la acción audaz de descifrarlas,
yo amo la luz hermana que alienta mis sentidos.

Mil veces he deseado averiguar quién soy.

Después de tantos nombres,
de tanta travesía hacia mi propia brújula,
podría abrazar la arena durante varios siglos.
Ver pasar el silencio y seguir abrazándola.

No está en mí la verdad, cada segundo
es un fugaz intento de atrapar lo inasible.
La verdad no está en nadie, y aún más lejos
yace de un rey que de cualquier mendigo.
Si alguien está pensando en perseguirla
no debe olvidar esto:
el fuego ha sido siempre presagio de declive
como la intensidad antesala de olvido.

Cuando mis ojos vuelvan al origen,
pido un último don.
Nada más os reclamo.
Poned en mi sepulcro las palabras.
Las que dije mil veces
y las que habría deseado decir al menos una.

Guardad en mi costado las palabras.
Las que usé para amar,
las que aprendí a lo largo del camino,
las primeras que oí de labios de mi madre.

Envolvedme entre ellas sin reparo,
no temáis por su peso.
Pero cuidad con mimo la palabra contigo.
Tratadla con respeto.
Colocadla
sobre mi corazón.
La verdad no está en nadie, pero acaso
las palabras pudieran engendrarla.

Quizá entonces aquel a quien dije contigo
y para quien contigo fue toda su costumbre,
se acostará a mi lado con ternura,
juntos en el vacío más sagrado,
cuando la eternidad toma nuestra medida,
cuando la eternidad se pronuncia contigo.

Ilustraciones de Jeanie Tomanek

poemas de amor, versos húmedos (86)

Hacer navegables tus ojos
con el único afán de hundir
mi embarcación y perecer en ellos.

Vivir o morir sin esperanza,
como un suicida inconsciente.

Y que un día cualquiera,
al enjugar tus lágrimas,
descubras mi cadáver, flotando
en el estuario azul de tu pupila.

Autor: Fermín López Costero

NUESTRO TIEMPO

Nos parece mentira, pero sí, hubo
un tiempo sin nosotros, años y años
en los que ni siquiera fuimos sueño
de cuerpos reposando tras amarse.
Aunque jamás lo hayamos meditado,
pudo haber una vida sin nosotros.
Tú en otros brazos, yo en otra mirada,
o solos por la calle y sin buscarnos.
Aunque lo rechacemos, habrá un tiempo
sin nosotros, durmiendo nuestra muerte
sin despertar, ni besos, ni caricias.
De las miles de vidas que pudimos
haber sido, logramos el prodigio
de desayunar juntos los domingos.

Autor: Jacob Iglesias

Ilustración: Bonnard, “El mantel a cuadros rojos” (1910)

BUSCANDO LA BELLEZA EN CUALQUIER PARTE

en un bar desangelado
una tarde fría de enero
ya de noche
en la barra
dos borrachos con solera
de vinos
uno, bronco, farfullando
una historia de navajas y hombres peleando por una mujer
otro, silencioso, delgado,
sumergido en su dolor y penitencia
y dos tipos que vienen de la aceituna
bebiendo en silencio
y con cansancio
y un hombre leyendo el periódico
disimulando su soledad
y el camarero acatarrado y aburrido
y tanto frío dentro como afuera
y todo bañado por una luz tristona
de sala de espera
que empapa y que se refleja
en paredes vasos botellas personas
y en la televisión un concurso
con gente divertida graciosa feliz y guapa
y otra ronda para engañar al hoy y al mañana.
y llegas tú
sonriendo
y dices un hola alegre y contagioso
y vas a la máquina de tabaco
sacas un paquete de camel
te pegas unos pasos de baile
y te marchas con un adiós amable y seductor
y todo parece caldearse brillar
todo se vuelve suave hermoso caricia
y nos agarramos con fuerza a esa oportunidad de belleza y calor
y pedimos otra ronda
porque todavía hay una mínima esperanza
y la noche es larga y fría

Autor: José Pastor

Fuente original:

https://librosyaguardientes.blogspot.com.es/2018/01/buscando-la-belleza-en-cualquier-parte.html

EL BAR

Uno se agarra a lo que puede.
Hoy, por acariciar en la memoria tu rostro,
he venido al bar de nuestra primera cita.

Tenía el mismo turno la camarera,
y pasó; no llevando unos vasos,
portaba tu recuerdo. No supe

qué licor pedir que me emborrachara más.
Temblándome la mano, te nombré.
Pero respondió: —No nos queda de eso.

Autor: Antonio Rivero Taravillo

Ilustración: Manet, “el bar del Folies Bergere” (1882)

PUERTAS

Por el portillo entreabierto
una mujer
penetra en mi mundo.

No habla,
está desnuda.

Cuando me acerco
antes de rozarla,
la puerta. se cierra.

Luciérnaga en el zaguán
misterio vedado en el umbral.

Autor: Javier Solé

Fotografía de Josep Aguilella

ASOMBROSAMENTE BELLA ERA ELLA

Ya era bella antes de envejecer
pero ahora la suma de los días le sentaba aún mejor
y cuanto más envejecía más bella se volvía
su piel parecía incandescente
la dulzura inundaba su cara como una cascada
sus palabras eran cada vez más redondas

Era asombrosamente bella envejeciendo
todo lo que tocaba se convertía en nácar
en la cocina, cuando fregaba los platos
la vajilla de hojalata se transformaba en plata
y la plata en vajilla de oro

Bella, bella era envejeciendo
leona sin suerte sin embargo feliz.

Autor: Matei Visniec

Ilustración: Rudolf Schlichter, “Female portrait” (1933)

poemas de amor, versos húmedos (85)

En un quadre de Gustav Klimt

Despulla’m,
dibuixa les meves formes de dona.
Embolica’m,
amaga’m amb robes de colors,
amb daurats generosos.
Fes de mi el millor paisatge,
deixa’m fer-te creure que dormo
perquè em puguis despertar.
A mi, que sóc de veritat.
Rodeja’m de somnis,
vesteix-me amb els meus cabells,
amb lluentons de passió estètica i descarada.
Vernissa’m de desig,
sent la meva pell només mirant-me.
Mira’m, que em deixo;
com en un quadre de Gustav Klimt.

Autor: Teresa Colom

Ilustración: Klimt, “Retrato de Adele Bloch – Bauer I” (1907)

POLVO

Me gustaría poner flores
sobre tu cuerpo.
Flores blancas en tu boca.
Flores lilas en tus ojos.
Enterrar todos
los latidos de esta casa.

Tengo cinco lunas en el pecho
y una cruz en tu nombre.
No hay casa.
No hay carretera.

Siempre me he enamorado
de golpes y animales muertos
en el suelo.

Siempre
se me dio bien caer de pie.

Ya no busco aire.
Ahora
solo intento no ahogarme.

Autor: Laura Peiró

Fuente original: http://larapeiro.blogspot.com.es/2016/04/polvo.html

Fotografía de Marta Bevacqua

REDUCIRTE

No hay nada de puro
en mi manera de mirarte
no hay nada sagrado en este cielo
sólo deseos que cristalizan,
acuciantes manías de ofrecerte
mis piernas intermitentes,
súplicas para hacerme sentir leve
prácticamente ofrendas,
insinuaciones del color
que te habita por dentro
y apenas reconoces.

Autor: Mayte Martín

Ilustración de Patricia Perrier

Te estoy esperando en el momento justo.
La cadencia dulce de tus manos
es la que da impulso
a los gestos cotidianos.
Cuento mis días por caricias.

Autor: Mar Blanco

Ilustración: Ion Theodorescu-Sion, “Mujer en el parque”

Desde el puerto

Parecías un lento petrolero
ensimismado bajo un sol de escarcha.
Y el corazón atado tras el buque
se mecía aún más lento sobre el agua;
y el descampado gris y azul del agua
otro mar de metal oscurecía:
mar negro sobre el mar en mi mirada.

Autor: Olga Bernad

Ilustración: Henri Lebasque, “Young girl at the window”

Fuente original: https://cariciasperplejas.blogspot.com.es/2008/05/desde-el-puerto.html

Veuràs l’ampla finestra
que dóna a la mar blava
veuràs l’immens forat
de gavines y d’aigua
i l’amor que s’acosta
que ve amb els ulls lluents
i et llençaràs al mar
on t’espera l’ofec
com una morta d’ànsia.

Autor: Josefa Contijoch

Ilustración de Erica Hopper

las cuatro estaciones (87): primavera. Poema de Mirea Torralba

ROGER

Ara que ja no hi ets
encara arriba la primavera
i surt el sol
a les albades vermelles

A la terrassa,
pregunta per tu la buganvília
també t’enyoren ses branques
però encara treu flor

Sembla mentida

Ara que tant em manques
encara tinc ulls, orella i boca
com si la mel seguís sent dolça
o hi hagués paraules
per ser escoltades
Ara

Sí, ara
que et tinc present
i et tinc a dintre
vull riure més que mai
vull celebrar-te

A la terrassa,
pregunta per tu la buganvília

Sembla mentida
però, ara
encara arriba la primavera

Autor: Mireia Torralba

Fuente original: http://gatovivogatomuerto.blogspot.com/2018/03/roger.html

amores cotidianos (234): pájaros

Una història mínima…

OBRIR EL COR

Ell va obrir-li el seu cor, d’on ella va veure com sortien volant dos ocells despistats.
No hi havia res més a dins.

ABRIR EL CORAZÓN

Él le abrió su corazón, de donde ella vio cómo salían volando dos pájaros despistados.
No había nada más dentro.

Autor: Josep Maria Nogueras

 Ilustración de Javier Zabala

la poesía existencial de Ángel Guinda

“Un sueño martillea la red de mis neuronas: un niño cruza el mundo con un féretro al hombro, y ese niño soy yo” (Ángel Guinda)

“Sólo por la experiencia de morir
merece ya la pena haber vivido”

(Ángel Guinda, fragmento del poema “El enigma”)

CADA FRONTERA es una cicatriz
en la piel de la tierra.

Yo soy un extranjero.

¡Éste no es mi lugar!

No hay lugar en el mundo para mi mundo.

¡Cualquier lugar para mí está fuera de lugar!

Soy un desertor de este mundo.

¡Yo no tengo lugar!

Escribir el poema
es estar, a la vez,
dentro y fuera del mundo
y de nosotros mismos.
Consentir que el asombro
nos sitúe y nos sitie;
descerrajar el aire,
atrapar los disparos.
Escribir el poema
es sembrar el relámpago,
traducir el silencio,
atropellar la luz.
Ser poema es ser nada
si no hace vida en nadie.

Ilustración: Maruja Mallo, “Alberti”

AQUÍ ESTUVO LA NOCHE

Aquí, donde está el día
estrepitoso en pájaros e insectos,
con luz desaforada
como la floración de los almendros,
aquí estuvo la noche:
indescifrable
sarcófago escoltado
por la tratamudez de las lucernas.
Aquí estuvo la noche
y volverá.

Fotografía de Brooke Shaden

En la poesía de Ángel Guinda (Zaragoza, 1948) hay una apelación constante al humanismo, con una energía y fiereza encomiable. Es una poética donde el yo y el nosotros armonizan. Poeta existencial y desgarrado que convive con el dolor; la crudeza de sus textos y lo autodestructivo de sus poemas no le eximen de una introspección diáfana. Son sus versos bellos y clarividentes, fruto de una depuración estilística notable. La radicalidad de su propuesta incluye una poesía social rotunda y comprometida, no exenta de ironía.

Más información en:  http://www.angelguinda.com/

Y selección de poemas:

https://blocdejavier.wordpress.com/2018/04/10/no/

https://blocdejavier.wordpress.com/2018/03/05/la-botella/

https://blocdejavier.wordpress.com/2018/02/13/la-diferencia/

https://blocdejavier.wordpress.com/2018/01/09/desierto/

https://blocdejavier.wordpress.com/2017/12/14/el-viaje-interior/

https://blocdejavier.wordpress.com/2017/12/12/aniquilaciones/

https://blocdejavier.wordpress.com/2017/11/08/un-hombre-feliz/

https://blocdejavier.wordpress.com/2017/10/26/morir/

https://blocdejavier.wordpress.com/2017/10/24/ser-joven/

https://blocdejavier.wordpress.com/2017/10/17/cajas/

https://fragmentsdevida.wordpress.com/2018/03/06/angel-guinda-versus-kasia-derwinska/

https://fragmentsdevida.wordpress.com/2018/02/06/la-vida-y-la-muerte-91-dos-poemas-de-angel-guinda/

https://blocdejavier.wordpress.com/2018/05/22/romance-de-la-noche/

https://blocdejavier.wordpress.com/2018/05/28/arcadia/

el suicidio (50): pájaros y cielo

PÁJARO EN EL PUENTE COLGANTE

“El vuelo incauto
de las aves
que alcanzan el abismo…”

(Magda Robles)

Puedes precipitarte poeta
al vacío desde el puente
sólo
serás

ahogado en tu tristeza

un cuerpo a la deriva.

Autor: Javier Solé

CIELO GRIS

Bajo un cielo de grises
cincelando la tragedia,
pájaros blancos
sobrevuelan
el puerto de Barcelona.

En el cementerio
junto al castillo
una estatua
mira en silencio
este déspota desorden despiadado.

Autor: Javier Solé