ciudades y personas: El Prat de Llobregat

CASERNA DELS CARRABINERS

A Tomàs Pinel,
músico en L’Hospitalet,
ciclista en El Prat.

Les noies sense sostre fan l’amor
a l’antiga caserna dels carrabiners.

Els avions s’emporten
els somnis deportats.
Les onades els tornen ofegats.

El mussol
a la finestra de pedra
comença el compte enrere.

Timbal de l’esperança
el batec dels cors.

Autor: Javier Solé

Las ruinas de la caserna de los Carabineros son una muestra significativa de arquitectura militar en un entorno natural protegido de gran valor. Los carabineros llegaron al Prat como cuerpo de vigilancia costera en 1830, un año después de la fundación del Cuerpo. Su misión era combatir el contrabando, especialmente de tabaco, y participar activamente en el salvamento de barcos. Desde 1939, al final de la Guerra Civil, y hasta 1970, la caserna fue ocupada por la Guardia Civil. Con la marcha de los agentes, buena parte de los edificios fueron desmontados.

VERSIÓN EN CASTELLANO:

Las chicas sin techo hacen el amor
en la antigua caseta de los carabineros.

Los aviones se llevan
los sueños deportados
las olas los devuelven ahogados.

El búho
en la ventana de piedra
comienza la cuenta atrás.

Tambor de la esperanza
el latido de los corazones.

Anuncis

El olor de la poesía


El poeta no caza mariposas
porque está enamorado de sus alas.

La poesía a veces es una mariposa.

Autor:  María Jesús Montía

Ilustración de Catrin Welz-Stein


“Hay que escribir poemas
sobre el asfalto de las carreteras
para que la última mirada de los jóvenes
que fallezcan en accidente de tráfico
no se tiña de color gris”

Autor: María Jesús Montía

Fotografía de Itziar Parreño

Piedra,
hierba,
poema.

Lanza la piedra,
arranca la hierba,
construye el poema.

Autor: María Jesús Montía

(Extractos del libro “¿A qué huele la poesía?)

la vida y la muerte (93): Poemas de Gamoneda y Gala

Detrás de la oscuridad están los rostros que me han abandonado.
Yo ví su piel trabajada por relámpagos. Ahora
ya sólo veo, en el instante amarillo,
el resplandor de sus lejanos párpados.

Autor: Antonio Gamoneda

Ilustración: Briton Rivière, “El Sueño Eterno” (1868)


Es hora ya de levantar el vuelo,
corazón, dócil ave migratoria.
Se ha terminado tu presente historia,
y otra escribe sus trazos por el cielo.

No hay tiempo de sentir el desconsuelo;
sigue la vida, urgente y transitoria.
Muda la meta de tu trayectoria,
y rasga del mañana el hondo velo.

Si el sentimiento, más desobediente,
se niega al natural imperativo,
álzate tú, versátil y valiente.

Tu oficio es cotidiano y decisivo:
mientras alumbre el sol, serás ardiente;
mientras dure la vida, estarás vivo.

Autor: Antonio Gala

Ilustración: Aleksey Savrasov, “paisaje campestre” (1867)

las cuatro estaciones (83): invierno. La melodía blanca

LA MÚSICA DE LA NEU

Aquest hivern la música de la neu calla.
com el cor quan comprèn las raons del temps
traçant línies de fum sobre els troncs cremats.
El silenci és un ganivet de fulla ampla i de mort lenta.
ja no surto al carrer a collir la neu, a sentir
la fredor mentre els meus dits rígids, a trepitjar
la blancor d’un llençol d’aigua quieta.
La música del meu cor també calla. L’hivern
allarga les ombres del passat dins d’aquests cambra
plena de fantasmes que no m’obliden,
que aixequen amb els meus versos barricades.
En aquest capítol de solitud contemplo
les hores mortes del dia. Cau la neu
amb la tristor de l’arc relliscant sobre les cordes
d’un violí vell, desafinat. Com el cor
quan comprèn les notes mudes
de la neu, del silenci.

Autor: José Luis García Herrera

Ilustración: George Bellows, “Una Mañana Nieve Hudson River” (1910)

el aprendiz de brujo (397): la soledad

vilhelm-hammershoi-20Porque todo es igual y tú lo sabes,
has llegado a tu casa y has cerrado la puerta
con aquel mismo gesto con que se tira un día,
con que se quita la hoja atrasada al calendario
cuando todo es igual y tú lo sabes.
Has llegado a tu casa,
y, al entrar,
has sentido la extrañeza de tus pasos
que estaban ya sonando en el pasillo antes de que llegaras,
y encendiste la luz, para volver a comprobar
que todas las cosas están exactamente colocadas, como estarán dentro de un año,
y después,
te has bañado, respetuosa y tristemente, lo mismo que un suicida,
y has mirado tus libros como miran los árboles sus hojas,
y te has sentido solo,
humanamente solo,
definitivamente solo porque todo es igual y tú lo sabes.

Autor: Luis Rosales

Ilustración de Vilhelm Hammershoi

las cuatro estaciones (82): invierno. La nieve

LA NIEVE

A las cinco de la madrugada,
viendo nevar
sobre la autopista.
La imagen es tan bella que casi duele.
Me imagino así
el final de los tiempos:
la absoluta orfandad
bajo una luz apocalíptica,
y la nieve -incesante, cayendo-,
como un réquiem,
ese
que ya nadie escuchará.

Autor: Karmelo C. Iribarren

Ilustración de Miles Cleveland Goodwin

las cuatro estaciones (81): invierno. Poema de Rosa Lentini

La rosa de hielo

La rosa esculpe
sus violentos colores en el frío,
y no es sino quimera de la rosa
en la nieve, rosa de invierno,
agua helada, blanco en lo blanco,
ofreciéndose.
La rosa crepita en la llama,
y en la desolación de la nieve
no hay deshielo demasiado lento.

Autor: Rosa Lentini

ciudades y personas (III): L’Hospitalet. Rambla Marina

PAISAJE URBANO

Ahora mismo,
hace dos años
caminaba por esta Rambla
buscando cualquier farmacia
huyendo del hogar
donde una bailarina
en silla de ruedas
miraba el televisor.

Recorro hoy
esta Rambla,
a la misma hora
del mismo día
desertando de la casa
donde ya no está la niña,
la silla castigada en el desván
el televisor proscrito
tutela el salón frío.

Autor: Javier Solé

Fotografía de la Rambla Marina (L’Hospitalet)

ANGELUS

Contempla
indiferente
como se muere la tarde,
el tránsito de las nubes,
las luces que se apagan
como vidas que se extinguen

y,
tras la noche,
un amanecer
con el cielo recién pintado,
la misma desidia,
infinitamente indefinida,
hasta que el rocío devenga
vehemente lluvia.

Autor: Javier Solé

Fotografía de Javier Solé, diciembre 2015