Roger Wolfe versus Shaun Ferguson

shaun-ferguson-04NOCHES DE BLANCO PAPEL

Tú contra el mundo
y el mundo contra ti.
Y en esta guerra sólo hay una
cosa que es segura:
aquí va a haber
un muerto.

At The Day’s End

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Cierra la puerta. Cuelga el abrigo.
Deja caer la tarde tras los vidrios.

Aquí están tus libros; las sillas, la mesa
arrimada a la pared, las pálidas cortinas
que han filtrado tantas madrugadas.

La ciudad ha enmudecido de repente.
Surge la noche poco a poco, en torno
de su triste cuarto.

Quítate
la ropa, busca un válium.
Apaga la tenue luz de la bombilla
sobre otra jornada que termina.

la vida y la muerte (73): olor a muerte

maruja-mallo-tierra-y-excrementos-1932Cuando no había luz, y luz había,
los perros removían la basura
buscando en el pasado de los hombres
una hogaza de pan o un hámster muerto,
una infancia en la playa, una foto
familiar en un parque, la palabra
amor y la palabra confianza.
Buscaban -fue imposible- el saciar
un hambre que acabara con su hastío.
Buscaban encontrar algo que no
sabían muy bien qué podía ser;
Quizás tan sólo algo que estuviera
verdadera y profundamente libre
de aquel intenso olor a podredumbre.

Autor: Ben Clark     Ilustración: Maruja Mallo, “tierra y excrementos” (1932)

la vida y la muerte (72): el día más largo

david-gluck-01Nunca hubo un día más largo,
ni una noche más oscura.
Temblaban los pájaros en las azoteas
y los gorriones cerraron sus picos
cuando llegó el alba. Silencio

Autor Tulia Guisado, fragmento del poema “Muerte”

Ilustración de David Gluck

Y un cortometraje donde se refleja el intento de un alma de negociar con la muerte antes de sucumbir finalmente ante ella. Se titula CODA (2013) y el director es Alan Holly:

Retratos de España (133): lamer, escupir y mamandurrias. Tres poemas de Zapico

no espero
que muerdas la
nauseabunda mano
que te da de comer
pero que la
l
a
m
a
s;
no me jodas.

Nos atacan
por tantos lados a la vez
que no sé a dónde empezar a
e
s
c
u
p
i
r.

Un ciudadano
un
voto
un militante
un
cargo.
Tenemos tanto que
ocupar.

Textos e imágenes de Felipe Zapico Alonso

la vida y la muerte (71). Dos poemas de La casa del silencio

RELOJ AVERIADO

El péndulo del reloj
que heredaste de tu madre
descolgado de las paredes
de la casa donde naciste
parece haberse detenido
después del traslado.

El tiempo no avanza,
la metástasis de la tristeza
extiende sus tentáculos10155957_249059568618586_5522495113920450427_n
en habitaciones calladas
en fotografías donde los personajes
que ayer reían hoy lucen un semblante serio.

El reloj
es ahora
una antigualla
cuyo valor sentimental
justifica acompañe en paredes blancas
grabados azules de Picasso.

El reloj volverá a funcionar
en el momento preciso
que cierres los ojos
y rememores
con una leve brisa de alegría
los momentos que compartiste
con los muertos.

Pero el ganglio centinela
ha sido derrotado
ya no queda esperanza alguna.

El reloj espera
no morir en el trastero
y que otras manos de tu familia
lo pongan en funcionamiento
cuando lo descuelguen
la tarde de tu funeral.

Autor: Javier Solé

Del libro de poemas “La casa del silencio” (ISBN 978-84-9095-522-2)

Del libro de poemas “La casa del silencio” (ISBN 978-84-9095-522-2)

OLOR A ORINA

Cada madrugada,

todas las madrugadas
se reproduce la misma historia,
este deambular por las aristas del cubo
descalzo en un suelo de vidrios rotos.552522_476893272367603_1502760673_n

No siempre es la misma imagen,
tienes donde elegir sin repetir,
fotogramas en blanco y negro del hospital.

Puedo mitigar sin éxito el miedo,
mudar la angustia en desolación,
superponer su rostro con vida
para desdibujar la agonía

los silencios en una habitación en penumbras
la rutina de una ambulancia sin prisas
el cuerpo menudo desmadejado
el puto parche en el ojo.

Nunca vuelvo a conciliar el sueño,
en la ventana el mundo empieza a caminar,
se siente el desamparo y el frío del cementerio.

Es la Muerte
que marca su territorio
con la misma codicia
de los perros orinando en las esquinas.

Autor: Javier Solé

Del libro de poemas “La casa del silencio” (ISBN 978-84-9095-522-2)

poemas de amor, versos húmedos (62)

 

rembrandt-el-buey-desollado-1655Pienso en nosotros.
Lo que fue, lo que no es, lo que será.
Mi cerebro es un fuego
que crece, crece y crece en intensidad.
Ni siquiera noto el frío aquí,
en la cámara frigorífica 3c de Mercavalencia.
Los compañeros me preguntan.
Cómo puedo estar en manga corta a 20 bajo cero.
Pero nunca les revelaré mi secreto.
Querrían saber más de ti; aquí se habla de cualquier cosa.
Y desde luego tú eres todo menos eso.
Así que sonrió y sigo colgando medias terneras de los garfios
mientras mi mente te escribe poemas de amor,
raros, como este.

Autor: Iván Rojo

Ilustración: Rembrandt, “el buey desollado” (1655)

La ducha
(Tossa de Mar)

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Desde la cama, arropado por la última luz del crepúsculo,
contemplo tu cuerpo detrás de la mampara de la ducha.
El cristal, serigrafiado, rugoso, traslucido,
permite adivinar las líneas curvas de tu figura, de esa piel
que reconozco como si fuera mía, o más incluso,
recorrida por mis dedos y mis labios como tierra
donde ahogo todos mis impulsos y mis ansias.
Aún conocida, tras la mampara, imagino el agua
resbalando por tu cabello y por tus hombros, abriendo
pequeños arroyos a través de tus pechos despiertos,
deteniéndose un instante en el pozo de tu ombligo,
saltando gota a gota por el vello de tu sexo y deslizándose
por tus muslos hasta llevarse el rastro de tu cuerpo y el mío
a través del sumidero y de la tarde que cae tras la noche.
Desde la cama contemplo la silueta borrosa de tu cuerpo
y siento, una vez más, en mi carne,
la ardiente llamada del deseo.

Autor: José Luis García Herrera

Ilustración de Eric Wallislluis-rizzo-rey-01

Éste era el futuro

Éste era el futuro.
Un enjambre de bocas en la piedra,
la orilla con grietas en los labios
y el beso que nace entre las olas
debajo de la tinta.
El tiempo cambia cuando existes.
No borrará la magia de tus ojos.

Autor: Domingo Acosta

Ilustración de Lluís Rizzo Rey

AMOR ETERNO, FANTASÍA CONSTANTE

Cualquier díarafal-olbinski-wizyta
me levanto temprano
me planto en Madrid
te secuestro con firmeza
pero sin violencia
y nos vamos juntos
a ver el mar.

Quiero
que goces del azul de la bahía
que desatiendes el gris de la ciudad
que vivas
siempre
con la dicha de saber
que además de tu marido
te ambiciona tu amante.

Autor: Javier Solé

Ilustración: Rafal Olbinski, “Wizyta”

Nadie

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Nadie me salvará de este naufragio si no es
tu amor, la tabla que procuro, si no es tu voz,
el norte que pretendo.

Autor: Miguel Hernández 

HASTA EL PENÚLTIMO SUBSUELO

fotograf nunta profesionist
Cuando entro en tu boca
la punta de mi lengua en tu lengua
mi mano izquierda en tu seno derecho
tú vas retrocediendo poco a poco
y yo te empujo contra la puerta del ascensor
que se abre de golpe y caemos al abismo
uno encima del otro
del sexto
al quinto
al cuarto
al tercer piso
hasta rebotar en el sótano
y salir disparados hacia arriba
porque todo final encuentra sus alas
cuando entro en tu boca

Autor: Óscar Hahn

Fotografía de Natalia Mindru