la vida y la muerte (72): el día más largo

david-gluck-01Nunca hubo un día más largo,
ni una noche más oscura.
Temblaban los pájaros en las azoteas
y los gorriones cerraron sus picos
cuando llegó el alba. Silencio

Autor Tulia Guisado, fragmento del poema “Muerte”

Ilustración de David Gluck

Y un cortometraje donde se refleja el intento de un alma de negociar con la muerte antes de sucumbir finalmente ante ella. Se titula CODA (2013) y el director es Alan Holly:

Anuncis

Memorias de un cinéfilo empedernido (IV): la vida es bella (R. Benigni, 1997)

EN UNA ESQUINA CON LAUREL

“No hay nada más necesario que lo superfluo” 

A Begoña Abad, Gabriel A. Jacovkis, Patricia Olascoaga y al músico cuyo nombre no pregunté.

laurel

Cuatro poetas paseando
por la calle de Logroño
explicando chistes verdes,

Aquella noche de marzo
en una esquina con Laurel
el músico con su violín
dice que la vida es bella,
en el rostro de los cinco
los acordes lo aseveran.

Las monedas se abrazan
en el forro de la gorra.

Autor: Javier Solé

Sinopsis: En 1939, a punto de estallar la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), el extravagante Guido llega a Arezzo (Toscana) con la intención de abrir una librería. Allí conoce a Dora y, a pesar de que es la prometida del fascista Ferruccio, se casa con ella y tiene un hijo. Al estallar la guerra, los tres son internados en un campo de exterminio, donde Guido hará lo imposible para hacer creer a su hijo que la terrible situación que están padeciendo es tan sólo un juego.

“No puede haber vida después de Auschwitz.” El filósofo alemán Theodor Adorno, cultivador de los principios morales de la Escuela de Franckfort, transido de vergüenza por tanto cuerpo destripado por la guerra, pronunció esta frase como un axioma matemático. Erró, lo cual demostraba su humanidad sin límites. Debe de haber vida después de Auschwitz. La vida es bella (Roberto Benigni, 1997) es un ejemplo.

“Una rara mezcla de comedia y ternura cuyo punto no es el de los horrores de la guerra, sino el del esfuerzo de un padre para proteger la inocencia de su hijo.”

Dos videos con un poema y un relato de Bombyx mori

Ninguno de estos dos vídeos se incluye en el material publicado con el libro “Bombyx mori”. El primero es una nueva versión del delicioso poema escrito por Laia titulado “La Luna”. La versión del libro se edito en plenas fiestas navideñas, con una explicaciones agónicas del padre y una mirada triste de la hermana que recitaba en la habitación de ambas. Esta versión es más amable y luminosa, a veces creo confundir la luna con el rostro de Laia.

El segundo de los vídeos es la narración de un relato breve, “Las ilusiones imposibles” . Escrito durante la corta hospitalización de Laia fue publicado en este mismo blog bajo el título “La planta octava del hospital de Sant Joan de Déu”, todavía noqueado y bajo los efectos del sepelio.

la infancia (21): la tarta de cumpleaños

“Sólo porque no esté pasando aquí, no significa que no esté pasando”
niña con flor

Los lamentos del pueblo
el dolor de la gente que sufre
no suelen tener rima fácil,
de hecho es un sonido poco agradable
para el paladar exquisito.
Suena como la leña al quebrase
bajo la pisada poderosa.
Sin embargo es ahí donde la poesía
debería buscar sus tesoros, pienso.
Pero, claro, yo qué voy a decir
sentada en un lugar donde nunca hay sol
y mirando a la pared tantas horas…

Autor: Begoña Abad

trabajar para vivir (36): el trabajo os hará libres

Se dejan la piel
los pobres esclavosalbert birkle -  14
para lograr sobrevivir
en el Puto Capitalismo
– aprenden idiomas
cursan másters
licenciaturas y postgrados –
y después se ofrecen
en todas las subastas
con la triste esperanza
de ser los elegidos
y recibir con suerte
durante tiempo incierto
a cambio de su libertad
unas deprimentes migajas
que les arrojarán los amos
desde sus magníficos despachos.

Autor: Toro Salvaje, poema “El puto capitalismo”     Ilustración de Albert Birkle

Fuente original: http://torosalvaje.blogspot.com.es/2014/01/el-puto-capitalismo.html

Cortometraje titulado “El empleo” dirigido por dirigido Santiago Bou Grasso.

amores cotidianos (111): elegir un amor

Sal con una chica que leeMatisse - mujer leyendo (1921)

Sal con alguien que se gasta todo su dinero en libros y no en ropa, y que tiene problemas de espacio en el clóset porque ha comprado demasiados. Invita a salir a una chica que tiene una lista de libros por leer y que desde los doce años ha tenido una tarjeta de suscripción a una biblioteca.

Encuentra una chica que lee. Sabrás que es una ávida lectora porque en su maleta siempre llevará un libro que aún no ha comenzado a leer. Es la que siempre mira amorosamente los estantes de las librerías, la que grita en silencio cuando encuentra el libro que quería. ¿Ves a esa chica un tanto extraña oliendo las páginas de un libro viejo en una librería de segunda mano? Es la lectora. Nunca puede resistirse a oler las páginas de un libro, y más si están amarillas.

Es la chica que está sentada en el café del final de la calle, leyendo mientras espera. Si le echas una mirada a su taza, la crema deslactosada ha adquirido una textura un tanto natosa y flota encima del café porque ella está absorta en la lectura, perdida en el mundo que el autor ha creado. Siéntate a su lado. Es posible que te eche una mirada llena de indignación porque la mayoría de las lectoras odian ser interrumpidas. Pregúntale si le ha gustado el libro que tiene entre las manos.

Invítala a otra taza de café y dile qué opinas de Murakami. Averigua si fue capaz de terminar el primer capítulo de Fellowship y sé consciente de que si te dice que entendió el Ulises de Joyce lo hace solo para parecer inteligente. Pregúntale si le encanta Alicia o si quisiera ser ella.

Es fácil salir con una chica que lee. Regálale libros en su cumpleaños, de Navidad y en cada aniversario. Dale un regalo de palabras, bien sea en poesía o en una canción. Dale a Neruda, a Pound, a Sexton, a Cummings y hazle saber que entiendes que las palabras son amor. Comprende que ella es consciente de la diferencia entre realidad y ficción pero que de todas maneras va a buscar que su vida se asemeje a su libro favorito. No será culpa tuya si lo hace.

Annie Leibovitz - 03Por lo menos tiene que intentarlo.

Miéntele, si entiende de sintaxis también comprenderá tu necesidad de mentirle. Detrás de las palabras hay otras cosas: motivación, valor, matiz, diálogo; no será el fin del mundo.

Fállale. La lectora sabe que el fracaso lleva al clímax y que todo tiene un final, pero también entiende que siempre existe la posibilidad de escribirle una segunda parte a la historia y que se puede volver a empezar una y otra vez y aun así seguir siendo el héroe. También es consciente de que durante la vida habrá que toparse con uno o dos villanos.

¿Por qué tener miedo de lo que no eres? Las chicas que leen saben que las personas maduran, lo mismo que los personajes de un cuento o una novela, excepción hecha de los protagonistas de la saga Crepúsculo.

Si te llegas a encontrar una chica que lee mantenla cerca, y cuando a las dos de la mañana la pilles llorando y abrazando el libro contra su pecho, prepárale una taza de té y consiéntela. Es probable que la pierdas durante un par de horas pero siempre va a regresar a ti. Hablará de los protagonistas del libro como si fueran reales y es que, por un tiempo, siempre lo son.

Le propondrás matrimonio durante un viaje en globo o en medio de un concierto de rock, o quizás formularás la pregunta por absoluta casualidad la próxima vez que se enferme; puede que hasta sea por Skype.

Sonreirás con tal fuerza que te preguntarás por qué tu corazón no ha estallado todavía haciendo que la sangre ruede por tu pecho. Escribirás la historia de ustedes, tendrán hijos con nombres extraños y gustos aún más raros. Ella les leerá a tus hijos The Cat in the Hat y Aslan, e incluso puede que lo haga el mismo día. Caminarán juntos los inviernos de la vejez y ella recitará los poemas de Keats en un susurro mientras tú sacudes la nieve de tus botas.

Sal con una chica que lee porque te lo mereces. Te mereces una mujer capaz de darte la vida más colorida que puedas imaginar. Si solo tienes para darle monotonía, horas trilladas y propuestas a medio cocinar, te vendrá mejor estar solo. Pero si quieres el mundo y los mundos que hay más allá, invita a salir a una chica que lee.

O mejor aún, a una que escriba.

Autor: Rosemarie Urquico

Ilustración: Matisse, “mujer leyendo” (1921) y Fotografía de Annie Leibovitz

pipasAunque la chica sea de letras, conviene no descuide las matemáticas.

Las dos amigas del cortometraje “Pipas”, de Manuela Moreno, nos lo explican con detalle:

Pipas

el aprendiz de brujo (111): la mirada repetida

Volodia Popov - 12Volodia Popov - 09

“Todos los espejos llevan mi nombre”

“No olvidéis que yo no puedo verme, que mi papel se limita a ser el que mira el espejo”.

(Jacques Rigault)

kuklinskiIlustraciones: Volodia Popov

“El pasado es como un rompecabezas, como un espejo roto. A medida que lo vas recomponiendo te cortas, y tu imagen no deja de cambiar, y tu… cambias también”

(Max Payne)

Ilustración de Kuklinski

pascal chove
Y un delicioso relato:

EL ESPEJO

“Se aborrecía. Intentaba evitar cualquier superficie cristalina que la reflejara. Una noche, después de ducharse, se entretuvo secándose más de lo acostumbrado y el vaho que impregnaba el espejo se desvaneció. Cuando levantó la cabeza, viéndose desnuda, empezó a lanzar su aliento sobre el cristal con desesperación”

Autor: Àngel Fabregat

En “Sopa de ganso” (Leo McCarey, 1933) los hermanos Marx realizan una sátira política que no desmerece de otras (“Ser o no ser” o “El gran dictador” ).

el baile (31) en el cine: El último tango en Paris (Bernando Betolucci, 1972) y El sur (Víctor Erice, 1983)

“Si no puedo bailar, tu revolución no me interesa” (E. Goldman)

A partir de unos planteamientos cercanos al existencialismo, Bertolucci trazó el retrato amargo y sórdido de un personaje al borde de la autodestrucción y sus tortuosas relaciones con una joven de ambigua fragilidad.

“El film describe a una atractiva muchacha que busca piso en París, y que casualmente se encuentra con un hombre mayor que ella, en el apartamento que está visitando. La pasión surge entre ambos inmediatamente, continuando los encuentros habitualmente con la condición de no saber nada el uno del otro, ni siquiera el nombre. La diferencia de culturas, de principios o de edad no deberán ser obstáculo para el instinto más honesto y brutal del ser humano en estado puro.

Él, (Marlon Brando) resulta haber enviudado recientemente por el suicidio de su mujer, con la que mantenía una relación ya absolutamente caducada. En principio el vínculo con la joven (María Schneider), se le planteará como una vía de escape a su nefasta existencia y a la sangrienta tragedia matrimonial sufrida.

Ella, niña de familia acomodada, novia de un moderno director de cine, en un atractivo y glamouroso ambiente, tomará la aventura como un escarceo erótico propio de una generación que pretendió ser libre, como no, también sexualmente.

Poco a poco, el conocimiento de ambos hará crecer entre ellos un sentimiento más profundo y más comprometedor. Así pues el personaje de Brando, querrá encontrar su nuevo camino junto a la muchacha, mientras ésta, nunca acabará de atreverse a abandonar su cómoda situación, más allá de esporádicas aventuras”  (http://angellapresta.wordpress.com/2000/12/09/el-ultimo-tango-en-paris/)

Más información:
http://www.claqueta.es/1972/el-ultimo-tango-en-paris-ultimo-tango-a-parigi-2.html

“Bailar es soñar con los pies”  (Joaquín Sabina)

En La Gaviota, una gran casa de campo con veleta, a las afueras de una ciudad norteña, vive Agustín Arenas, médico y zahorí, con su familia: su mujer, Julia, una maestra que ha sufrido represalias tras la Guerra Civil, y su pequeña hija Estrella. La niña vive fascinada por la figura de su padre, a quien considera un hombre enigmático con alguna especie de poder mágico. Sin embargo, cuando Estrella crece y se convierte en una adolescente empieza a sospechar que en la vida de su padre hubo otra mujer, una misteriosa figura que vivía en algún lugar del sur. A partir de este momento, la joven intenta averiguar la identidad de esa mujer, pero su padre se niega a revelársela. Estrella abrirá sus inocentes ojos a través de los desengaños más íntimos de su padre, su héroe de la infancia, quien se descubre como un hombre solitario que oculta en silencio su primer gran amor del sur. Nunca las relaciones entre padre e hija fueron mostradas con tanta intensidad y variedad; el paso de la niñez a la adolescencia, le irá descubriendo, la verdadera personalidad del padre, con sus ideales desbaratados, sus amores perdidos, y su desubicación irreversible y la adoración de la niña, se convertirá en decepción de la adolescente, para terminar en un sentimiento de comprensión y de pena, hacia un hombre que vio desperdiciada su vida, por los devenires políticos de un país pacato y mísero.

Más información: http://www.blogdecine.com/cine-espanol/el-sur-conmovedora-e-inacabada-obra-maestra