la infancia (77): fiesta de cumpleaños

FIESTA

Estará festejando la ciudad
tu regreso en bicicleta
envolviendo tus amigos
los regalos
de todos los cumpleaños.

Dispondremos los pasteles
en una mesa colosal.
Habrá globos y confetis.

Será la fiesta perfecta
mejor, mucho mejor,
que las de antaño.

Aquellas a las que acudías
cuando aún no habías muerto.

Autor: Javier Solé

la infancia (76): autorretrato

PERTURBACIÓN

Una niña
contempla
extasiada e intranquila
el retrato
que dibujaron
el día que murió.

No es la exactitud
con que fue pintada
ni la luz blanquecina
que su rostro ilumina
lo que la perturba,
ni siquiera
el fondo negro que domina
la composición.
Es la expresión de certeza
que preside su mirada,
dócil frente al infortunio.

La sumisión ante la Muerte
no le evitó la agonía
revive la niña
que mira el retrato.

Autor: Javier Solé

Fotografía de Gottfried Helnwein

ciudades y personas: Hebrón

HEBRÓN

Amina tiene diez años y nunca ha salido de Hebrón.
Va al colegio con cien niñas que jamás han salido de Hebrón.
Sabe que existen otras ciudades, allí, al lado,
y el pueblo donde nació su padre,
un lugar con higueras y cabras y nísperos y acequias.
Amina y sus amigas han inventado un juego,
el autobús, lo llaman.
Se sientan de dos en dos, muy serias, en el suelo,
e imaginan el viaje de ese día.
Hoy vamos a Ramala, dice Amina, y paga su billete.
Desde la ventanilla, miran pasar las casas,
las ventanas tapiadas, las ventanas abiertas,
las calles del mercado, la mezquita, las plazas, el barrio restaurado…
Llegamos al control, dice otra niña,
y todas se colocan formales en su asiento.
Hoy hay soldados buenos -deciden las mayores-,
enseñan sus papeles y pasan la barrera.
¡Ya estamos en el campo!
¡Mirad, melocotones!
¡Y gallinas!
¡Nos adelanta un coche! ¡Adiós!
Ahora un pueblo grande y luego otro pequeño,
una montaña, otra ciudad, otro control,
otro amable soldado,
y más tarde una playa como las de televisión,
con barcos y con olas
-¿a qué olerán las olas de verdad?-,
un rascacielos, un hotel, un palacio, una cigüeña,
una avenida bordeada de palmeras.
Luego bajan del coche y toman un helado
sentadas en un burger,
se compran una Barbie y juegan en un cibercafé,
llaman a sus hermanas desde un móvil plateado
para contarles que el mundo es grande, rico, hermoso,
que hay calles sin barreras, sin ejércitos, sin miedo…
Pero ha sonado el timbre y el recreo ha acabado.
Amina y sus amigas regresan a la clase,
al colegio de la ciudad de la que nunca han salido,
a la ciudad del país que no existe
y por el que no pueden viajar.

Autor: Montserrat Cano

Más información en:

http://blogdelviejotopo.blogspot.com/2014/07/ninos-de-palestina-miscelanea-visual-4.html

Ilustración: Niñas cruzando un puesto de control. Dos niñas palestinas paradas en el puesto de control de Bab a- Zawiya en la calle Shuhada, que conecta la H1 y la H2. Hay varios colegios palestinos en la H2 cerca de los asentamientos, de modo que algunos escolares deben cruzar por un puesto de control cada día de camino a la escuela, en ocasiones sufriendo el acoso de los colonos mientras andan. Foto: Oren Ziv/Activestills.

la infancia (74): recuerdos de Bergman

“A veces, por la noche, cuando estoy en el límite entre el sueño y la vigilia, puedo entrar por una puerta a mi niñez y todo está como estaba entonces, con las luces, los olores, los sonidos, y la gente… Recuerdo la calle silenciosa donde vivía mi abuela, la agresividad del mundo de los mayores, el terror por lo desconocido y el miedo a las tensiones entre mi padre y mi madre.” (Igmar Bergman)

Ilustración: Carl Larsson, “el supuesto enfermo” (1908)

la infancia (72): el bachillerato

FINAL DEL BACHILLERATO

A Edu

“l’apropiacionisme no era un moviment en sí mateix, sinó un seguit de recursos utilitzats per diferents corrents artístiques en diferents èpoques”

(Del treball de recerca: “L’apropiacionisme en el segle XX, una corrent en si mateixa”)

 

Has escogido la ropa
sin descuidar los detalles.
Te has arreglado el pelo
y te has pintado los labios.
Ensayaste la exposición
cien veces durante meses,
en el aula los amigos
-los tuyos y los de ella-.
Hoy juzga el tribunal
vuestro trabajo final.

Hablas segura y convencida
con un aplomo inusual
para tu edad y tu pasado.

Todos están escuchando.

Tus amigos, sus amigos
el tutor, los miembros del tribunal
el padre entre triste y orgulloso.

Ella no está.
Y lo sabes.
Todos lo sabemos.
Pero invade la sala
con la misma fuerza
que el trigo los campos de Castilla,

la sientes demasiado cerca.

Miras en todas direcciones
confiando verla.
Yo, tu padre,
sentado en el último banco de la clase
-el mismo que ella ocupaba-
te miro
y sé que no puedes verla.
La estoy viendo yo dentro de ti.

Y es la que reclama
la mejor nota
para su hermana.

Autor: Javier Solé

Fotografías de Esther Soolé

Del libro de poemas “Las hilanderas” (ISBN 978-84-9160-877-6)

la infancia (71): dibujar

DIBUJAR CON PLASTIDECOR

“Así serías a los quince años.
Más alta y más esbelta, los ojos con más luz despejada,
…/…
Soñar es parte de la realidad”

(Joan Margarit, fragmento del poema “Joana”)

Una chica bien pequeña
pinta brujas y fresas
a sus padres
a su hermana
una casa grande
las nubes y la luna.

Todos los dibujos
con formas imposibles
y colores desconocidos.

El mundo
sincero sencillo tierno
de los primeros catorce años.

Autor: Javier Solé

“Et diré com series als quinze anys.
Més alta i més esvelta, els ulls més clars,
…/…
La realitat també és ell que es somia”

(Joan Margarit, fragment del poema “Joana”)

Una noia ben petita
pinta
bruixes i maduixes
als seus pares
a la seva germana
una casa gran
els núvols i la lluna.

Tots els dibuixos
amb formes impossibles
i colors desconeguts.

El món
net senzill tendre
dels primers catorze anys.

Autor: Javier Solé

Del libro de poemas “Las hilanderas” (ISBN 978-84-9160-877-6)

la infancia (70): Poema de José Manuel Gallardo

LA INFANCIA

A mí también me enseñaron a no gritar,
a no escuchar las conversaciones de los vecinos,
a cerrar bien las cortinas y, por la noche, las persianas,
a guardar el miedo dentro y no mostrar nada,
a sentir siempre para dentro.
Me mintieron
y la infancia feliz que no viví
es irrecuperable.

Autor: José Manuel Gallardo

Ilustración: Evariste Carpentier, “Playing Child”

la vida y la muerte (110): la niña de antaño

Acudo hasta tu nombre y soy de nuevo
la niña que pasea dando saltos
por una acera limpia de guijarros
y encuentra el corazón
donde otros no ven más que cemento.
El camino nos lleva siempre a casa
y estás, como la luz, en cualquier parte
mirando cómo crezco y sigo andando
con toda la impericia que la edad
no restaña ni deja que olvidemos.
Sé que tengo la voz y las ideas
volcadas hacia el mundo,
que cuidas de que el mundo no me hiera
y ríes con mi risa como entonces
y agradeces la suerte y la alegría.
Sé que todos repiten que soy grande
pero tengo en la memoria cierta edad
donde la vida se para y permanece
en un vaso de leche con galletas,
un umbral donde el sol es tan pequeño
que cabe entre las dos y nos ocupa.
Porque, al final, apenas queda eso:
la imagen desbordando a la retina,
el velo de tu luz, como una calle,
llamándome a saltar, de línea en línea,
y ya no soy la niña ni soy grande
y el tiempo es un ardid
donde el recuerdo nos guarda para siempre.

Autor: María Alcantarilla

Ilustración: Joan Brull, “fantasía” (1902)