Retratos de España (71): el president democrático asesinado por Franco.

Lluís Companys fue fusilado la madrugada del 15 de octubre de 1940. Fue el único presidente europeo elegido democráticamente fusilado por el fascismo. Franco quiso dar un escarmiento a la Catalunya derrotada, a los supervivientes de la República. No habría piedad ni para el máximo representante del país. Franco pretendía lanzar un aviso a los derrotados con el fusilamiento.

Desde el 29 de agosto hasta el 3 de octubre de 1940, Companys fue salvajemente torturado en la Dirección General de Seguridad, en la madrileña Puerta del Sol. Después fue trasladado al Castillo de Montjuïc, en Barcelona, convertido en prisión, para ser sometido a un consejo de guerra sumarísimo. El 14 de octubre comienza esta pantomima; pocas horas después, el caso quedaba visto para sentencia: pena capital. La condena se cumple, con el beneplácito de Franco, al día siguiente, al alba.

En la imperfecta democracia española, el policía que lo detuvo, Pedro Urraca, ha sido protegido por el Estado español. Seguramente disfrutó de una cómoda jubilación. Nadie nunca, en realidad, ha respondido por los crímenes perpetrados por y durante el franquismo.

La historia nos facilita estas sencillas enseñanza; hace años el President de la Generalitat debió exiliarse en el extranjero y las fuerzas militares rebeldes capitaneadas por el desleal general golpista, Francisco Franco, lo asesinaron bajo la cobertura de un juicio indigno y unos años más tarde el President de la Generalitat esconde en el extranjero el dinero cuyo origen es un misterio. Mientras unos mueren descalzos, pisando la tierra de su país, otros se indignan si se cuestiona su honradez.

Companys!

Mil vuit-cents vuitanta-dos,
si en fa de mesos i d’anys,
començà el camí atzarósLuis_Companys
de l’home Lluís Companys.

De família pagesa
de les terres de l’Urgell,
sempre amb la mirada encesa
de qui no vol ser mesell.

Ja més gran fou advocat,
advocat laboralista,
i va defensar abnegat
més d’un bon sindicalista.

I ja sabeu què li passa
a qui massa s’involucra:
que el Sistema prompte el caça!
Plegats amb el Noi del Sucre
(també dit senyor Seguí),
feren un temps de garjola,
que no els féu pas dimitir
de creure que el món grinyola.

L’alliberen (no ha estat res!),
i és escollit diputat
per la ‘capi’ del Vallès,
Sabadell, nostra ciutat.

Fa una carrera política
d’home amb bona maniobra,
i ajunta la cosa mítica
(ves que encara ara no ens sobra!)
d’unir el tema social13a2-companys1934
amb l’orgull de fer país,
i això li costa algun pal
i també algun desencís.

En morir Macià, l’avi,
ocupa la presidència,
i surt un clam del seu llavi
que s’assembla a independència.

La proclama d’estat propi
(dit també estat català)
fa que altra volta galopi
cap al lloc aquell que el pa
el donen entre barrots.
Dirà prou Lluís Companys?I un be negre! Que els calbots
són la força que obre els panys.

Després va venir la guerra,
les armes i la tragèdia.
I vàrem perdre la terra,
segons diu la Viquipèdia.

I com el que juga a golf
cerca el forat fins que el pesca,
els porquets fills de l’AdolfJuan Barjola - Fusilamiento
feren feina ben grotesca:
el detingueren, covards!,
exiliat a Bretanya,
i el conduïren, bastards!,
de pet a terres d’Espanya.

Una matinada lúgubre,
Francisco Franco, cacic!,
el dia quinze d’octubre,
al Castell de Montjuïc,
el foradaren a trets
sols per voler llibertat.

Ai, Lluís, ai, Companys, ets
president assassinat.
Pwrò no ens mataren a tots,
i ens daren motius per viure,
i encara servem els mots:
que visqui la terra lliure!

Autor: Roc Casagran

El bosque erótico de Can Ginebreda

2009 (04) Bosc Can Ginebreda 16El escultor Xicu Cabanyes está trabajando desde hace muchos años en la incorporación al bosque de una buena parte de su obra escultórica.

Muchas de las esculturas del autor están dotadas de un marcado componente erótico. No es un hecho insólito encontrar un mueso al aire libre: recordamos experiencias como las de Bomarzo en Italia o las del parque Kroner-Müller en Holanda. Pero ninguna de estas propuestas se puede parecer a la del “Bosc de Can Ginebreda” por la intensidad vital y personal de la experiencia y por la globalidad plástica que comporta.

2009 (04) Bosc Can Ginebreda 39

Es la mejor opción para acabar una visita familiar al Llac de Banyoles. La forma de integrar en la naturaleza la sexualidad fue para Esther y Laia toda una experiencia

Más información en: http://www.canginebreda.com

La tortilla de patatas más buena del mundo

tortilla de patatas

 

Mamá, tu tortilla de patatas es mejor y más sabrosa, pero a mi me gusta más la de ella.

La de Maite, la novia de Fernando.

La chica roja del barrio obrero de Sant Andreu.

Fernando era el chico guapo del grupo que estaba haciendo realidad el sueño ascendente de su padre, inmigrante andaluz y enfermero, estudiando medicina. Tuvo tantas novias y amigas que nos hizo ver lo injusto que es este mundo; unos tanto y otros… nada.

El noviazgo con Maite fue el más largo e intenso.

Algunas tardes y los fines de semana íbamos los amigos (solteros) al piso de estos tortolitos que Maite sufragaba con una amiga mientras Fernando centraba sus esfuerzos en los estudios. De las paredes de aquel luminoso piso de la calle Portugal del barrio de San Andrés colgaban una reproducción del Guernica y otra de “El cuarto poder”, de Volpedo. En las estanterías de madera libros de Bakunin, de Engels y de Marx. Era un piso hermosamente subversivo de la transición española, un piso joven y optimista. No se veía el mar desde la terraza, pero se podía soñar.

Maite fue novia de Fernando durante toda la carrera de medicina, hasta que él rompió la relación justo al acabar los estudios. Él siguió su fulgurante carrera de ginecólogo seductor y ella marchó a un pueblo del Pirineo con una plaza de administrativa en un ayuntamiento de izquierdas.

No la he vuelto a ver. Siempre que paso por la calle Portugal, junto al parque de la Pegaso, alzo la mirada a ese piso de alquiler donde un chico guapo y una chica roja vivieron un gran amor mientras yo devoraba una tortilla de patatas con rebanadas de pan con tomate. El sabor de las tortillas que he comido desde entonces no ha sido el mismo.

En la Barcelona posmoderna y olímpica Fernando tiene anclado un yate en los mismos terrenos del Pueblo Nuevo donde antaño los obreros de las fábricas camaradas de Maite rugían toda su rabia y resentimiento.

La historia de esta ciudad y de sus gentes escribe páginas enteras desesperadas.

Autor: Javier Solé

Relato incluido en la versión impresa de “Rehén de la memoria” (ISBN 978-84-9050-719-3)

parchis en Can Bonastre

juego de parchisLos últimos días del mes de agosto, a la luz de la pálida bombilla y parapetados de la furia de los mosquitos con espirales de citronella, unas partidas de parchís junto a mis dos hijas adolescentes han alegrado este hastío veraniego en Can Bonastre.

No es improbable sean estos unos momentos irrepetibles; cada vez más atentas al whatsApp, el próximo verano seguramente prefieran otros juegos y… a otros jugadores.

El parchís tiene mucho de juego pero hasta del pasatiempo más baladí pueden aprenderse cosas; por ejemplo, el valor de unas risas en la madrugada de una urbanización en aburrida calma.

2013 (03) Piera 16En estas partidas a la luz de la luna de agosto en Can Bonastre es probable también que hayan aprendido que en su existencia más de uno formará barreras infranqueables que les impedirán avanzar y que por la retaguardia los más desaprensivos ansían devorarlas y, con su cuerpo en los estertores de la muerte, contar veinte y ganar la partida.

No son necesarios modernos juegos de estrategia para representar las leyes salvajes del capitalismo; basta con cuatro alegres colores y un dado saltarín.

¡Ojalá el próximo verano les traiga a su vida nuevos aires y un optimismo existencial con el que abordar esta partida! Otro juego, más jugadores.

Los perros en la noche no dejan de ladrar a sombras inmóviles hasta bien entrada la madrugada.

Autor: Javier Solé

Relato incluido en la versión impresa de “Rehén de la memoria” (ISBN 978-84-9050-719-3)

El Parque de atracciones de Montjuïc

“No se llegará a comprender la naturaleza humana hasta que se sepa porque un niño montado en un tiovivo saluda a sus padres en cada vuelta.., y porque sus padres le devuelven siempre el saludo” (William D. Tammeus)

cristiane vieugels - 02Ilustración de Cristiane Vieugels

Es probable que uno de los mayores dispendios de mi familia de origen fuera la visita al Parque de atracciones de Montjuïc al principio de cada verano. Los otros dos dispendios eran un pedido trimestral a todas luces desproporcionado al Círculo de Lectores y los muebles de formica del Lisbona. He de admitir que empapelar toda la casa de armarios empotrados del carpintero del barrio ha sido un acicate a la hora de alquilar el piso, lo que los economistas de la derecha denominan “valor añadido”. Lo de los libros alimentó muchas noches de insomnio de mi madre, de mi hermano y de mí; el Pirulo no era de muchas letras.

Lo del Parque de atracciones formaba parte de un ritual vinculado a los resultados académicos; si aprobáis todo en junio al Parque. La cita era ineludible aún suspendiendo pues nuestra familia de Donosti siempre nos salvaba in extremis con una visita que coincidía, alabado sea el Señor, con los años de malas notas.

parque atracciones montjuichEl Parque de atracciones de Montjuïc se inauguró en 1966. Promovido por el alcalde franquista Porcioles dentro de un plan general para la montaña destinado a vaciarla de barracas y abrirla al mar. Ocupó la superficie del abandonado Maricel Park, más el núcleo barraquista de los Tres Pins. Sus años dorados fueron los 70 y 80, en los que recibía miles de visitantes barceloneses y extranjeros. La falta de inversiones por la proximidad del fin de la concesión y el nacimiento de Port Aventura en Salou el 1995 aceleran su decadencia. En 1998, cuando expiró la concesión municipal, el parque cerró sus puertas definitivamente y se desmanteló de inmediato.

Es curioso, los mayores recuerdos del parque están asociados a las actuaciones en el auditorio al aire libre y no a las atracciones. Hay recuerdos imprecisos del Palacio de cristal, del Castillo de Terror, de los aviones y del tren fantasma; es más fácil evocar la brisa de las noches de verano y las actuaciones de Dyango, el Duo Dinámico, Mari Trini, Serrat, Emilio José y Juan Pardo (bueno, vale, no tengo porque justificar mis gustos musicales, yo era un niño).

Mis padres me obligaban a falsear la edad para pagar menos en determinadas atracciones. A mí me fastidiaba esa rapacería y pasar por pequeño cuando era grande. Ahora, sin embargo, preferiría la ficción de restar a la verdad de sumar pues sumando resto y restando sumo.

Y que no daría por una tarde junto a mis padres comiendo un helado y sorteando las maledicencias de Jorgito mientras ellos dos, la Tere y el Pirulo, discuten de manera bochornosamente absurda.

Mientras los desahuciados de los Tres Pins toman al asalto las tacitas bajo la sonrisa cómplice de Charlie Rivel.

Autor: Javier Solé

Relato incluido en la versión impresa de “Rehén de la memoria” (ISBN 978-84-9050-719-3)

Pals, pueblo medieval y residencial de la costa Brava.

2013 (03) Girona 09 PalsCalles empedradas interrumpidas por arcos de medio punto, fachadas con ventanas ojivales y balcones de piedra son los signos distintivos de Pals. El trazado medieval de sus callejuelas invita a rememorar el pasado.

He visitado este pueblo medieval infinidad de veces; la última esta semana santa. La primera vez era invierno y de noche; el hijo de mi vecino era un próspero joyero que se construía en los años setenta una segunda residencia que con el tiempo devendría el domicilio del acaudalado industrial.

Aquel primer paseo por las delicadas calles viene a mi memoria a menudo; era entonces cuando yo evocaba nobles gestas de virtuosos caballeros que defendían desde la torre las haciendas de sus progenitores y la honra de hermosas doncellas. Con el paso de los tiempos he descubierto que mejor me hubiera ido identificarme con juglares antes que con caballeros; las haciendas son casi siempre botines de guerra y las doncellas tienen suficientes arrestos para defender solitas su honra.SAMSUNG DIGITAL CAMERA

Pero volvamos con el joyero y su joven esposa Rosa que provenía de un pueblo del Maestrazgo turolés y casó con este hijo de vascos republicaos exiliados en la Barcelona de Porcioles.

Rosa hizo amistad con mi madre cuando vivía en el piso de arriba, con los suegros. Años de penuria, de televisor en blanco y negro compartido.

Pals…Rosa… MI madre le había hecho a su amiga para el estreno de su casa unos visillos; labor ejecutada malgastando la poca visión de su vejez al amparo de una lámpara que iluminaba la presbicia… Bajo el esplendor de las mansiones burguesas subyace la ingratitud de sus moradores. De mal nacidos es no ser bien agradecidos.

Alzo la vista…; la silueta de mi madre cosiendo esos impolutos visillos mientras las voces del televisor que nadie mira arropan la soledad de la costurera, recostada en un sofá desvencijado. Al fondo, unas cortinas raídas, las mismas cortinas de hace quince años que todavía el viento mecerá quince años más.

Ahora, mi suegra teje interminables bufandas para una prole de nietos y bisnietos.

Y pienso entonces en quien de mis amigos perpetrará la traición, donde se oculta el Judas de L’Hospitalet que, en el ocaso, me devuelva la imagen de mi madre sola desenredando el ovillo con sus manos desgastadas mientras con la mirada triste perdida evoca en silencio una tarde de antes de la guerra paseando por el barrio de Gracia cogida de la mano mientras su padre silba una bonita melodía.

Autor: Javier Solé

Relato incluido en la versión impresa de “Rehén de la memoria” (ISBN 978-84-9050-719-3)

El burrito de Can Quera

“Platero es pequeño, peludo, suave, tan blando por fuera que se diría todo de algodón, que no lleva huesos. Solo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negro.

Lo dejo suelto y se va al prado, y acaricia tibiamente con su hocico, rozándolas apenas, las florecillas rosas, celestes y gualdas. Lo llamo dulcemente: “Platero” y viene a mí con un trotecillo alegre”

(Juan Ramón Jiménez: “Platero y yo”)

El burrito de Can Quera, ampurdanés, de nombre Suro, tiene desde agosto de 2010 dos amigas, Esther y Laia, que viven en L’Hospitalet de Llobregat y lo recuerdan con cariño.

Can Quera és una antiga Masia del S.XVII totalment rehabilitada, conservant la seva estructura original i característica de la Masia Catalana; el seu estil rústic i acollidor fan de  Can Quera un excel·lent allotjament rural.

El congost de Mont-rebei.

El congost de Mont-rebei és un paratge localitzat al límit entre la Baixa Ribagorça a l’oest i el Pallars Jussà i la Noguera a l’est. Es tracta d’un indret d’indubtable valor ecològic per la fauna salvatge que alberga, entre la qual cal destacar les aus rapinyaires, i per la bellesa del seu paisatge agrest.

S’hi pot arribar en carretera des del Pont de Montanyana i de Sant Esteve de la Sarga al nord, i des d’Ager al sud. Existeix un aparcament públic no vigilat situat a la planúria constituïda per la riba oriental tot just al nord del congost. Hi ha una barraca d’informació i a l’estiu s’hi fan xerrades didàctiques.

El pas pel congost es fa íntegrament per un camí excavat de la roca, i en alguns punts per túnel. Cal recordar que aquest camí se situa a gran altitud i no disposa de barana, pel qual no és recomanable per als nens o als qui pateixen vertigen. Al sud, el camí guanya altitud i recorre les faldes de la muntanya fins albirar l’embassament.

El congost de Mont-rebei constitueix, sense cap mena de dubte, un dels espais naturals més singulars dels Prepirineus, tant des del punt de vista paisatgístic, al ser l’únic gran congost lliure d’infraestructures, com per la seva gran biodiversitat.

En realidad el desfiladero es la delimitación natural de la comunidad de Aragón y Cataluña de modo que caminamos por una mientras a 20 metros separados por un abismo contemplamos la otra.

De esta manera, en este paraje, cobra verdadero significado la obsolescencia de determinadas fronteras que, más allá de las verdaderas divisiones naturales, configuran realidades distintas allá donde existe un único y común territorio ocupado por iguales.