el aprendiz de brujo (827): el vacío

«¿Qué buscas,
poeta, en el ocaso?»

(Antonio Machado, fragmento del poema «Desnuda está la tierra»)

Ahora sé
que el vacío
lo llena todo.

Autor: Javier Solé

Ilustración de Fernand Khnopff

Del libro de poemas “En el umbral del eclipse” (ISBN 978-84-1398-333-2)

poemas de amor, versos húmedos (115)

EL BAR DE ABAJO

Me he dado por vencido,
sé que es difícil asumirlo
pero al fin
he sucumbido a sus encantos.
En el bar de abajo
la vida vale muy poco:
un botellín en la mano
y a través de la noche
tu triste mirada
empañando los cristales.

Autor: Chuba Duruba

Ilustración de Joseph Lorusso

Aquí -quién lo iba
a decir- como los ricos,
de vacaciones en pleno invierno.
En el trópico de tu cuerpo
de pies fríos.

Autor: Jorge M. Molinero

Mientras tu duermes

Cuando tú duermes
pones los pies muy juntos,
alta la cara y ladeada, y cruzas
y alzas las rodillas, no astutas todavía;
la mano silenciosa en la mejilla izquierda
y la mano derecha en el hombro que es puerta
y oración no maldita.

Qué cuerpo tan querido,
junto al dolor lascivo de su sueño,
con su inocencia y su libertad,
como recién llovido.

Ahora que estás durmiendo
y la mañana de la almohada,
el oleaje de las sábanas,
me dan camino a la contemplación,
no al sueño, pon, pon tus dedos
en los labios,
y el pulgar en la sien,
como ahora. Y déjame que ande
lo que estoy viendo y amo: tu manera
de dormir, casi niña,
y tu respiración tan limpia que es suspiro
y llega casi al beso.
Te estoy acompañando. Despiértate. Es de día.

Autor: Claudio Rodríguez

Ilustración: Felice Casorati, “Abbandono” (1929)

PODERS

Quan acabem,
em demanes que em rigui del món
com abans, i que et digui que és nostre,
que és tot nostre, amb la insolència
de vèncer amb el plaer.
I és cert que dominem aquesta plana
blanca i calenta; som els reis
d’aquest llit que, si no obrim els ulls,
és gran com un imperi.
Però el temps m’ha obligat a descreure
i a clavar els dits al somni:
poca cosa tenim que sigui només nostra:
el teu cos i el meu fred
que s’amaga dins teu.

Autor: Pere Rovira

Ilustración: Nigel Van Wieck, “A Time To Go”

HAY UNA LUZ QUE NUNCA SE APAGA

Sueña un poco esta mañana.
No tienes buen aspecto.
Llevas tres largos meses
sin delicadeza ni trabajo, y te ves
con estos años de más
y los sueños perdidos de siempre.
Pero hay una luz que nunca se apaga:
porque en la luz
olvidamos las cosas que luego
sagradamente buscaremos
en la oscuridad,
porque repetirte como poeta
siempre ha sido
tu mayor miedo.
Mira,
un poeta triste
es una contradicción.
Y ahora ya sólo te queda
decirte, y recordar:
—Dios mío,
hazme reír,
hazme reír para así poder
hacerla feliz
a ella, una vez más.

Autor: Abel Santos

ESPEJO DE MÁRMOL

El desengaño tras el orgasmo
no envilece la placidez
del naufragio en tu piel,
ni aquellas tardes otoñales
de coitos largos.

Fuimos
amantes cautelosos sin motivo.
Hizo nido la desidia en nuestro lecho.
La lujuria escasa
el desenfreno minúsculo
las caricias justas,
un amor manifiestamente mejorable.

El fracaso no puede ya, amor mío,
ni asustarnos ni sorprendernos.
Nos mira cada mañana
en el espejo intacto
que no sucumbió
en la última batalla.

Autor: Javier Solé

Ilustración de Alan Feltus

la tejedora de bufandas

LA TEJEDORA DE BUFANDAS

“Al pasar la barca
me dijo el barquero
las niñas bonitas
no pagan dinero”

(Canción popular)

La madre de mi madre a su hija le cantaba. Y mi madre a mí me la cantaba. Genealogía y perpetuo casan mal en esta historia.

En las noches de verano la abuela teje en silencio, frente al televisor, las bufandas. Una para su primo suicida, otra para el padre fusilado, la tercera de colores para una hija loca y otra para la hermana enferma. Y la última para una niña muerta.

Esta es la nana que la yaya cantaba mientras cardaba el pelo de su hermana calva. La que el padre le tatareaba y el primo receloso escuchaba.

Fue, también, la nana que la hija entonaba mientras alisa los cabellos de la niña inerte que con los ojos todo lo miraba.

La gabarra con los cinco zozobraba.

Y Caronte sonreía.

Autor: Javier Solé

Ilustración: Edgar Ende, “The Cosmic Knitter” (1948)

amores cotidianos (328): hijos no engendrados

Encontré en los libros
-como en el sexo-
imaginación y compañía.

Gracias a las quimeras
pude amarte,
inventarte -y modificarte-
durante toda una vida,
incluso copulamos
cuando habías muerto,
pero ni en nuestras
más ciegas noches
pude liberarme
de la soledad,
amante celosa
que acabó
en el banquillo
-más tarde en el cadalso-.
acusada de arrebatar
al lector la fantasía.

Entre los libros que leo
busco la hija bastarda
que debimos engendrar.

Autor: Javier Solé

Del libro de poemas “Latido de cenizas” (ISBN 978-84-1350-949-5)

la vida y la muerte (211)

EL VUELO DE LA MARIPOSA

“¿Qué hace a la mariposa
buscar siempre otra cosa?”

(Isabel Escudero)

Persigo entre las flores
la acrobacia ignota
de una mariposa.
Revolotea inquieta.
Busca entre nichos una luz.

Ese vuelo será fugaz.

Batir nervioso primero.
Lento aleteo después.

Autor: Javier Solé

las cuatro estaciones (158): otoño

No te pierdas, hija.

El camino de regreso
no está nevado todavía.
Las hojas son mojones
y en los bancos del paseo
los viejos no tenemos prisa.

Solo el viento de la noche
dichoso tiembla tu nombre.

Autor: Javier Solé, diciembre 2020

Fotografía: Rambla Marina, barri Bellvitge, tardor 2020

la vida y la muerte (210)

TOCAR LA MUERTE

“Ara saps que la mort no és morir-te
sinó que mori algú estimat”

(Miquel Marti i Pol, fragment del poema “Torna al teu cos”)

En el ángulo de la noche
un niño llora solo.
Es la primera vez
que toca la muerte.

En un libro de Enid Byton
oculta la necrológica.

Autor: Javier Solé

las cuatro estaciones (157): otoño

Tu camino expira
en la bruma de noviembre.
En este último otoño
andariego forastero
entre quimeras baldías.

Una senda, la memoria,
-un perpetuo arcano—

Y el orvallo será
nuestra asceta compañía.

Autor: Javier Solé

Ilustración: Vicenç Solé Jorba, “camí de la Moixina” (1943)