la infancia (86): la perinola

BOSQUE DE BUCZYNA

Espectros de la inclusa
erráticos con dreidel.

Renuevo de álamos
en el bosque de las sombras

Autor: Javier Solé

Más información:

https://www.infobae.com/sociedad/2018/04/15/el-bosque-que-esconde-el-horror-las-fosas-de-los-800-ninos-de-tarnow-asesinados-por-los-nazis/

Javier Solé versus Aron Wiesenfeld (I)

EN EL VIEJO VERGEL YERMO

Cántiga atribulada
de los búhos erráticos
en este bosque sombrío.

En las vísperas
el silencio enmudeció
en el sudario del claustro.

Volátil la esperanza
del humo del brasero
en el casón que habito.

El ocaso dilapidó
la luz del candelabro
en el viejo vergel yermo.

Autor: Javier Solé

Ilustración: Aron Wiesenfeld, “Bloom” (2014)

Unas voces lejanas
que se acercan
y, otra vez,
el silencio
que habla.

El tañido del orvallo
mesura la madrugada.

Astillas en la traviesa
de un convoy que descarrila.

Autor: Javier Solé

Ilustraciones de Aron Wiesenfeld

yo y los demás (111): piedad

PIEDAD

Cargas a tus espaldas
con ingrávidas cenizas.

Esto es un hombre.

Que sea inapelable
el gesto y la mirada,
sin doblar el espinazo
ante cíclopes teutones.

Abjuras del desamparo.
Destierras el desaliento.
Confortas al moribundo.

Siendo yo él
como ansío ser tú.

Autor: Javier Solé

El hombre que carga en sus espaldas con un compañero exhausto se llama Luciano Allende y nació en Santander. Le llamaban Toto. Tuvo una infancia pobre y complicada, y con 15 años emigró a Lyon para trabajar de vidriero. Un oficio jodido el de vidriero. El fuego te quema los ojos y la mezcla de ciertos minerales empleados como colorantes te quema los pulmones. Aun así, nunca bajó la mirada ni dejó de aspirar la vida a bocanadas.

Vidriero también en las afueras de París, trabó amistad con el insumiso Gaston Rolland, al que condenaron a trabajos forzados por condenar las guerras; y con Charles Louis Anderson, libertario que en la guerra española movería cielo y tierra pese a no creer en lo primero para evacuar niños y niñas a zona segura y condiciones dignas. También hizo buenas migas con dos exiliados españoles que iban avisando del fascismo que ser venía, Buenaventura Durruti y Francisco Ascaso.

Tras el golpe fascista de julio del 36, Allende regresó a España para enrolarse en el Ejército Popular. Se chupó toda la guerra hasta cruzar a pie la frontera para ser escupido a Argelès y Saint Cyprien. Su única salida fue enrolarse en una compañía de trabajadores extranjeros. No le dio la gana de rendirse tras la ocupación alemana y se integró en la Resistencia.

Luciano Allende participó en diversas acciones armadas contra las tropas alemanas hasta ser detenido por la Gestapo en marzo de 1944. No pudieron sacarle nada y lo deportaron a Neuengamme, una antigua fábrica de ladrillo utilizada como fábrica de horror por la SS. 106 mil personas, hombres y mujeres, pasaron por allí. Perecieron más de la mitad. Luciano sobrevivió. El 4 de mayo de 1945 es ese hombre que mira a cámara cargando con un compañero a sus espaldas, porque siempre cargó con su responsabilidad en un mundo que sin tipos como él sería peor, nos haría peores.

Militante hasta el final de la CNT y la Federación Española de los Deportados e Internados Políticos (FEDIP), Luciano Allende se fue con su compañera Mariette a trabajar de apicultor cerca del Mediterráneo, ese vidrio azul en el que podía perder la mirada y recordar esas vidas que le daban sentido a todo. Luciano Allende murió el 23 de enero de 1983, en la paz de un zumbido de abeja, esparciendo sus cenizas en el jardín de un buen amigo, el libertario Paul Ferrare.

A propósito de Chernobyl (III)

SAMOSELY

Regresar.
Donde la osamenta
erguida entre escombros
bosqueja el despojo.

A salvo sólo el pasado.

Autor: Javier Solé

PARQUE INVOLUNTARIO

Tierra tártara de ocre
donde medran el óbito
y golondrinas albinas.
Los pinos zambos con sangre.

Cópula de plutonio.
Estirpe excomulgada.
Tubérculo de ceniza.

Duendes curvados sin gracia.
Huestes de Orco en la noria.

Distópico claroscuro.

Autor: Javier Solé

la infancia (83): la escuela

LA HORA DEL RECREO

“Tanco els ulls i penso que ets feliç”

(Anna Aguilar-Amat)

Escucho
la algarabía de los niños
a la hora del recreo.

Está abierta la ventana
para ahuyentar a la Muerte.
Te preparo el almuerzo
y exprimo zumo de naranja.

Desde que volviste del hospital
estás más triste y apagada.
Todos lo estamos.

Cocino sin pericia
macarrones gratinados

Te cubro los pies con una manta,
estás muy quieta,
no puedes darte por vencido.
Ahora no.
Hemos doblegado
-de momento-
a la enfermedad.
Y tenemos que intentar
llegar hasta el verano.

Estoy asustado.
Casi no te mueves
tus ojos no me miran
el muñeco está en el suelo.

¿y si ya hubieras muerto?
Tu respiración dibuja en la ventana
una frágil esperanza.

El aliento que derrotará al invierno.

Autor: Javier Solé

Del libro de poemas “El exilio interior” (ISBN 978-84-1304-853-6)

INICIO DEL CURSO ESCOLAR

Se me hace extraño
escuchar a la maestra
que nos explica cosas
del nuevo curso
pensando
mientras la oigo hablar
si era éste el pupitre
donde se sentaba Laia
pues es la misma escuela,
es la misma clase,
es la misma maestra,
pero yo no soy el mismo
ni ella repite curso.

Autor: Javier Solé

Del libro de poemas “La casa del silencio” (ISBN 978-84-9095-522-2)

la vida y la muerte (140). Dos poemas de Javier Solé

EL VUELO ININTERRUMPIDO DE LOS PÁJAROS

Sólo se necesita un segundo
para que las construcciones más maravillosas se desmoronen.

La sonrisa de los muertos que vivieron
permanece agazapada

unas veces alimentando la vida a un cuerpo sin vida
otras agitando la muerte en los cuerpos que viven.

Sólo somos vulnerables cuando amamos.

La golondrina que vuela cae
con el primer disparo en el lago.

La tristeza nunca es abatida por el tiempo.

Ella era tan joven.

Autor: Javier Solé

Del libro de poemas “La casa del silencio” (ISBN 978-84-9095-522-2)

AROMACOLOGÍA

“Tu hermana es un lucero
en el azul lejano…

(Antonio Machado)

Hoy,
la víspera del día de difuntos,
transcurridos más de treinta meses
sin hablar tu hermana
de ti conmigo,
muestra una de tus prendas.
Afirma emocionada
conserva aún tu aroma.

Y deletrea tu nombre entero.

Yo perdí con estos años
la alegría y el olfato
pero le miento
y nos abrazamos en silencio.

En el ángulo de la noche
brilla una luz.

Autor: Javier Solé

Del libro de poemas “El exilio interior” (ISBN 978-84-1304-853-6)

A propósito de Chernobyl (II)

Como lobezno sin Norte
en los residuos de Prípiat
que jama la taba del amo,

así yo,

con desaliento y rabia,
examino el tiempo.
Nacen recuerdos sépticos.

Autor: Javier Solé

CETRERÍA EN LA NORIA DE PRYPIAT

Eras las casas sepulcros.

Y el mirlo en el asfalto
efímero albedrío.

Isótopos de pena.
Sarcófago de cálamo.

Y la noria rota triste.

Su gozne el regocijo
de los niños mutantes.

Autor: Javier Solé

Fotografía de Genadi Blokhin

la infancia (80): regresión

EL VIAJE MÁS LARGO

Ahora que te falta
curiosidad dinero salud
para emprender grandes viajes
visitar parajes exóticos
descubrir nuevas culturas
todos los momentos
que robas a las
insidiosas tareas cotidianas
viajas al territorio de la infancia
donde las vacaciones de verano no terminan nunca.

El chocolate pintaba los labios de azul
los chicos perseguían primero al balón y luego las chicas
la maestra enfermaba hasta el curso siguiente
los abrazos eran tiernos, los besos diáfanos.

Han pasado décadas para descubrir
que el viaje más lejano es el más cercano
y el más largo el que comenzaste hace años
sin saber que,
cuanto más te alejas,
más deseas regresar.

Autor: Javier Solé

Del poemario “El cementerio que habitan los vivos” (ISBN 978-84-9076-351-3)

A propósito de Chernobyl (I)

ZONA DE EXCLUSIÓN


Regreso a ti forastero.
Te visito a escondidas.

Todavía quererte quiero.

El Calvario de la Muerte
nos ha ido distanciando.

En los párpados ceniza
escribía Gamoneda.

Recorro los recovecos.
Soy animal moribundo.
Recapitulo el ayer.
La niebla de isótopos
adherida a los objetos
lapida lo cotidiano.
Invierno macilento
los álamos en las casas.

Inhumada la utopía
en la zona de exclusión.

Yo viví,
al amanecer la luna,
una hoguera en el mar.

Todo por ti
lo hubiera dado.

Autor: Javier Solé

Del libro de poemas “El exilio interior” (ISBN 978-84-1304-853-6)