el baile (82): old brother

OLD BROTHER


“Hay atajos para la felicidad, y el baile es uno de ellos”

(Vicki Baum)

Éramos jóvenes
bailando juntos
en un suburbio.

Podría enumerar
vuestros nombres.

Todos.

Y no olvidaría ni uno solo.

Conservo,
fotografías con amigos
el recuerdo de las tardes de verano
el sueño de un futuro diferente.

Guardé,
las manos para el abrazo
los ojos para las lágrimas
los labios para la risa.

Yo sé que existo
porque tú no me olvidas.

Abandonad, amigos, la ciudad
al ritmo de la música.

Entre bambalinas
ciego, manco, mudo
os veo, os abrazo y
dibujo esta última sonrisa
sólo para vosotros.

Autor: Javier Solé

Del libro de poemas “Las hilanderas” (ISBN 978-84-9160-877-6)

poemas de amor, versos húmedos (65)

LOS BOSQUES DE WISCONSIN

Allá dejé los bosques,
los árboles caídosrene-magritte-popular-panorama-1926
y la madera triste de los días;
el canto de los grillos
en la lenta figura de la noche estrellada;
las siluetas perplejas de los míos;
el encendido rubio entre tus hombros
y el verano de moscas incansables
en el que, muy despacio
fuimos reconstruyendo nuestros nombres.
Recuerdo vagamente los bosques de Wisconsin,
aquel ardiente sol de media tarde
y tu lengua abrasando mi silencio.
Ahora lucho con todas estas calles vacías
e intuyo una frontera de gemidos
perdidos para siempre
en la colcha raída de los tiempos.

No volveré a Wisconsin…
pero no dejes nunca de esperarme.

Autor: J.A. Arcediano

Ilustración: Rene Magritte, “Popular panorama” (1926)

OJALÁ NO LO SIENTAS

gregory-crewdson-the-basament-2014

el tedio
el hastío
la melancolía
la náusea
de estar vivo

estando
solo
duele

viviendo
en pareja
mata

de las cosas
más tristes
que se pueden
sentir

Autor: Vicente Muñoz Alvarez

Fuente original:

http://mividaenlapenumbra-vinaliatrippers.blogspot.com.es/2016/11/ojala-no-lo-sientas.html

Ilustración de Gregory Crewdson, “the basament” (2014)

Ahora no te pongas triste
que llueve en medio de la infancia
donde se oían los colores.reylia-slaby

Yo te entrego la playa,
la huerta de mi pecho,
el bosque con mis labios

y palmerales de brazos que nacen en la noche.

Dame tu mano
y llévame
aún más cerca de tus pasos,

muy dentro de tus ojos.

Autor: Domingo Acosta

Fotografía de Reylia Slaby

EL PUENTE DE PRAGA

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Un inesperado día de sol
en una noche de invierno
regresarás.
Después de las lluvias
regresarás.praga-01
Al final de la contienda
regresarás.

Cruzaremos juntos
el puente más bello del mundo,
la niebla dará cobijo al reencuentro,
las estatuas de los santos
treinta sombras celosas
censurando nuestra pasión.

Por las aguas del Moldavia
discurre una gabarra
con una mujer dormida.

La nieve sepulta el cuerpo del soldado.

Un corcel blanco atraviesa el puente.
El eco de los cascos perforando el empedrado
intimida a las hojas muertas
desordenadas en el recodo de la torreeddie-obryan
como tumbas apiladas en el cementerio judío.

Autor: Javier Solé

eran las tres de la mañana de un domingo
y era hace dieciocho años
aún no sabía que iba a descubrir
todo un bosque de luciérnagas en tus ojos
Mi refugio tu luz

(Para Aida)

Autor: Fernando Gutiérrez

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PAISAJE OCULAR

Si tus miradas
salen a vagar por las noches
las mariposas negras huyen despavoridas
tales son los terrores
que tu belleza disemina en sus alas.

Autor: Oscar Hahn

la vida y la muerte (77) el accidente. Poemas de Chantal Maillard y Javier Solé

Una mujer temblorosa aprieta…

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Una mujer temblorosa aprieta
el brazo de su acompañante.
Él vuelve hacia ella un rostro
tan largo como un número de serie
y dice: “El sesenta por ciento de los muertos
por accidente en carretera
son peatones”.
La mujer deja de temblar: todo está controlado.
A punto estuvo de creer que algo
anormal ocurría,
algo a lo cual debía responder
con un grito, un espasmo,
un ligero anticipo de la carne
ante la gran salida, pero no:
aquello es conocido y ya no la involucra;
le pertenece a otros. Y él añade: “Han llamado
a una ambulancia”, y ella se relaja,
su angustia la abandona:
el orden nos exime de ser libres,
de despertar en otro, de despertar por otro.
A punto estuvo de gritar, desde esa carne ajena,
pero el orden contuvo a tiempo ese delirio.

Autor: Chantal Maillard

LLUVIA

“Mi accidente será un buen epitafio:
Cuando una calle bajo el sol cruzaba,
de dolor – o de amor – es lo mismo,
murió desbaratada”

(Gloria Fuertes, fragmento del poema “El dolor envejece más que el tiempo”)

1667

Rojo Amarillo Verde
gotas de lluvia
cielo oscuro
Verde Amarillo Rojo
asfalto mojado

ni lo muevan ni le toquen el casco
-siempre aparece gente profesional-
el semáforo sigue parpadeando
ajeno a la vida diezmada
se diría no ha tenido nada que ver
o, sencillamente,
todo sigue
más o menos
igual.

Autor: Javier Solé

Ilustración: elene bond, “Blue Umbrellas”

Del poemario “El cementerio que habitan los vivos” (ISBN 978-84-9076-351-3)

 

la vida y la muerte (76): la enfermedad

DESENCUENTRO

ibai-acevedo-01Siempre
que se aproxima
alguien
con propuestas
a largo plazo
yo,
de manera invariable,
le describo,
con todo lujo de detalle,

la morgue

Y,
sin excepciones,
todos
murmuran disgustados
que el pesimismo es un cáncer
para el progreso.

Yo,
inapetente
para la disputa,
pienso para dentro
que el cáncer es otra cosa

y que el progreso no ha hecho mucho por pararlo.

Autor: Javier Solé

Fotografía de Ibai Acevedo

REGRESO AL ESCENARIO DEL CRIMEN

Dicen que los asesinos
regresan siempre
al escenario del crimen.

Cuando recorro los pasillos
del hospital
donde una hija
no se despidió de su familia
nunca
me cruzo
con las células asesinas,
sólo reconozco
rostros retraídos
a los que los sicarios
concedieron una tregua centesimal.

Autor: Javier Solé

Ilustración: Emma Cano, ” cirujana en el pasillo de quirófano” (detalle)

ciudades y personas: L’Hospitalet Llobregat (I) Bellvitge

“El banco espera alguien con quien compartir el silencio.

(…)

recorrer las vetas
del banco que fue roble
es el bálsamo que cauteriza las heridas”

(Javier Solé, versos de un poema inconcluso)

Fotografía: Javier Solé, “Bellvtige”, febrero 2016

la vida y la muerte (75): velatorio y cementerio

SALA DE VETLLES

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“en tornar a casa
la mare va desar les poques flors
que havien sobrat
a la nevera”

(Gemma Gorga)

Los hospitales nunca dan buenas noticias
las esperas son densas
la incertidumbre un tormento calculado.

En el velatorio
descubres deseas
seguir custodiando
una cama en lugar de un féretro
que los enfermos sufren, pero no están muertos.

Autor: Javier Solé

Ilustración de Viktor Popkov

No hubo ninguna despedida

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No hubo ninguna despedida

el pasillo era blanco
olíamos el silencio
el cuerpo estaba quieto

la vigilia era eterna
tocábamos el vacío
el cuerpo no se movía.

No hubo ninguna despedida

y es esa la razón
que me impide dejar de hablar
ante tu tumba.

Autor: Javier Solé

Ilustración de Jeremy Lipking

Poemas de inmigrantes y refugiados

COMUNIÓN

Antes de celebrar
pisan tierra firme
los inmigrantes
comunican a su familia
siguen vivos.

Prometen,
desde la misma orilla,
trabajar como esclavos
para que vengan
los que se han quedado
omitiendo los nombres
de los fallecidos en el viaje.

Cuando les veo alzar
la vista al firmamento
siempre pienso en ti.

Yo no necesito
cobertura para hablar contigo.
Me basta mirar la luna,
pero estos refugiados
poseen algo que yo ya no tengo

esperanza.

Reconforta verles
alineados en la playa
mover las manos como mariposas
revolotear como luciérnagas

felices
desafiando al infortunio

vivos.

Tu móvil hace meses
apagado.

Autor: Javier Solé

Fotografía: “Señal”, de John Stanmayer titulada “Señal”, premiada con el prestigioso World Press Photo 2014

Un grupo de inmigrantes africanos busca cobertura para sus teléfonos móviles en la orilla de Yibuti, un punto de parada común para los emigrantes en tránsito procedentes de países como Somalia, Etiopía y Eritrea, que van en busca de una vida mejor en Europa y el Medio Oriente.

“Señal” tiene una misteriosa e inquietante calidad porque los teléfonos en las manos de los hombres tienen el mismo resplandor que la Luna. La señal de la vecina Somalia es más barata y es allí donde los migrantes esperan enviar y recibir mensajes de sus familiares que están en el extranjero.

Jillian Edelstein, una de los integrantes del jurado, dijo que la foto trae a la mente temas de “tecnología, globalización, migración, desesperación, alienación y humanidad”.

PLEGARIA

Nueve de diez esperanzas
sepultadas en el mar.

Queda una
que alcanza la playa.

No está intacta.

El clamor muda en plegaria.

Le debe la vida
A las otras nueve.

Su silueta en la bahía
el ginko de Hiroshima.

Sobrevivir es una forma de renacer.

Autor: Javier Solé

Fotografía: Sergio Cámara (2009), joven de Costa de Marfil en la orilla española tras cruzar la frontera de Ceuta

LUZ NEGRA

“Llega la noche.
Su invasora negrura
corre sin tregua.” 
(Herme G. Donis)

Ahora que nadie escucha tu sollozo
ni el desgarro de los náufragos
rasga el silencio del océano
descubres una luz negra
que ensombrece
el sendero sin retorno
de los prófugos del miedo.

Autor: Javier Solé

 

las cuatro estaciones (65): primavera sin Laia

luna-laiaECLIPSE DE LUNA

¿Cuándo será primavera
en los labios de los niños muertos?

Frío sobre frío
silencio en el sepulcro
desierto en el océano
sombras inertes durante el eclipse.

Autor: Javier Solé

ECLIPSE EN PRIMAVERA

“un altre cop ha passat
de llarg la primavera”

(Gemma Gorga)

Un sol de primavera
que me invita
a disfrutar de esta jornada festiva

resulta serandre-dluhos-03
tan triste
como
las tardes con deberes en otoño
las madrugadas con escarcha en pleno invierno
o los veranos sin mar.

Sólo quien está vivo
puede ser feliz.

Este sol
serpenteando por las calles
promete tanto júbilo,
está tan lleno de posibilidades,
de encuentros y alegrías
que ella no podrá nunca paladear.

Y el eclipse se precipita sobre la terraza del bar.

Autor: Javier Solé

Ilustración de Andre Dluhos

la vida y la muerte (71). Dos poemas de La casa del silencio

RELOJ AVERIADO

El péndulo del reloj
que heredaste de tu madre
descolgado de las paredes
de la casa donde naciste
parece haberse detenido
después del traslado.

El tiempo no avanza,
la metástasis de la tristeza
extiende sus tentáculos10155957_249059568618586_5522495113920450427_n
en habitaciones calladas
en fotografías donde los personajes
que ayer reían hoy lucen un semblante serio.

El reloj
es ahora
una antigualla
cuyo valor sentimental
justifica acompañe en paredes blancas
grabados azules de Picasso.

El reloj volverá a funcionar
en el momento preciso
que cierres los ojos
y rememores
con una leve brisa de alegría
los momentos que compartiste
con los muertos.

Pero el ganglio centinela
ha sido derrotado
ya no queda esperanza alguna.

El reloj espera
no morir en el trastero
y que otras manos de tu familia
lo pongan en funcionamiento
cuando lo descuelguen
la tarde de tu funeral.

Autor: Javier Solé

Del libro de poemas “La casa del silencio” (ISBN 978-84-9095-522-2)

Del libro de poemas “La casa del silencio” (ISBN 978-84-9095-522-2)

OLOR A ORINA

Cada madrugada,

todas las madrugadas
se reproduce la misma historia,
este deambular por las aristas del cubo
descalzo en un suelo de vidrios rotos.552522_476893272367603_1502760673_n

No siempre es la misma imagen,
tienes donde elegir sin repetir,
fotogramas en blanco y negro del hospital.

Puedo mitigar sin éxito el miedo,
mudar la angustia en desolación,
superponer su rostro con vida
para desdibujar la agonía

los silencios en una habitación en penumbras
la rutina de una ambulancia sin prisas
el cuerpo menudo desmadejado
el puto parche en el ojo.

Nunca vuelvo a conciliar el sueño,
en la ventana el mundo empieza a caminar,
se siente el desamparo y el frío del cementerio.

Es la Muerte
que marca su territorio
con la misma codicia
de los perros orinando en las esquinas.

Autor: Javier Solé

Del libro de poemas “La casa del silencio” (ISBN 978-84-9095-522-2)

poemas de amor, versos húmedos (62)

 

rembrandt-el-buey-desollado-1655Pienso en nosotros.
Lo que fue, lo que no es, lo que será.
Mi cerebro es un fuego
que crece, crece y crece en intensidad.
Ni siquiera noto el frío aquí,
en la cámara frigorífica 3c de Mercavalencia.
Los compañeros me preguntan.
Cómo puedo estar en manga corta a 20 bajo cero.
Pero nunca les revelaré mi secreto.
Querrían saber más de ti; aquí se habla de cualquier cosa.
Y desde luego tú eres todo menos eso.
Así que sonrió y sigo colgando medias terneras de los garfios
mientras mi mente te escribe poemas de amor,
raros, como este.

Autor: Iván Rojo

Ilustración: Rembrandt, “el buey desollado” (1655)

La ducha
(Tossa de Mar)

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Desde la cama, arropado por la última luz del crepúsculo,
contemplo tu cuerpo detrás de la mampara de la ducha.
El cristal, serigrafiado, rugoso, traslucido,
permite adivinar las líneas curvas de tu figura, de esa piel
que reconozco como si fuera mía, o más incluso,
recorrida por mis dedos y mis labios como tierra
donde ahogo todos mis impulsos y mis ansias.
Aún conocida, tras la mampara, imagino el agua
resbalando por tu cabello y por tus hombros, abriendo
pequeños arroyos a través de tus pechos despiertos,
deteniéndose un instante en el pozo de tu ombligo,
saltando gota a gota por el vello de tu sexo y deslizándose
por tus muslos hasta llevarse el rastro de tu cuerpo y el mío
a través del sumidero y de la tarde que cae tras la noche.
Desde la cama contemplo la silueta borrosa de tu cuerpo
y siento, una vez más, en mi carne,
la ardiente llamada del deseo.

Autor: José Luis García Herrera

Ilustración de Eric Wallislluis-rizzo-rey-01

Éste era el futuro

Éste era el futuro.
Un enjambre de bocas en la piedra,
la orilla con grietas en los labios
y el beso que nace entre las olas
debajo de la tinta.
El tiempo cambia cuando existes.
No borrará la magia de tus ojos.

Autor: Domingo Acosta

Ilustración de Lluís Rizzo Rey

AMOR ETERNO, FANTASÍA CONSTANTE

Cualquier díarafal-olbinski-wizyta
me levanto temprano
me planto en Madrid
te secuestro con firmeza
pero sin violencia
y nos vamos juntos
a ver el mar.

Quiero
que goces del azul de la bahía
que desatiendes el gris de la ciudad
que vivas
siempre
con la dicha de saber
que además de tu marido
te ambiciona tu amante.

Autor: Javier Solé

Ilustración: Rafal Olbinski, “Wizyta”

Nadie

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Nadie me salvará de este naufragio si no es
tu amor, la tabla que procuro, si no es tu voz,
el norte que pretendo.

Autor: Miguel Hernández 

HASTA EL PENÚLTIMO SUBSUELO

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Cuando entro en tu boca
la punta de mi lengua en tu lengua
mi mano izquierda en tu seno derecho
tú vas retrocediendo poco a poco
y yo te empujo contra la puerta del ascensor
que se abre de golpe y caemos al abismo
uno encima del otro
del sexto
al quinto
al cuarto
al tercer piso
hasta rebotar en el sótano
y salir disparados hacia arriba
porque todo final encuentra sus alas
cuando entro en tu boca

Autor: Óscar Hahn

Fotografía de Natalia Mindru