Retratos de España (253): atado y bien atado

No eran solo sombras
proyectadas en la pared,
noche de largo invierno.

Eran
Quico Sabaté.
Julián Grimau.
Enrique Ruano.
Salvador Puig Antich.
Los muertos de una guerra.

Niño, no mojes la cama

Las palabras de mamá
una admonición y yo
un ovillo entre mantas
con el miedo al general
y su aquelarre de sangre.

A las seis de la mañana
De un veinte de noviembre

papá me despertó:

Se acabó. No más pesadillas.

Pero las sombras siguieron
habitantes de mi sueño.
Arturo Ruiz.
Cinco abogados de Atocha.
Yolanda González.
Lasa y Zabala.

Y entonces fue papá
quien empezó a llorar.

Autor: Javier Solé

Fotografía: Masacre del 3 de marzo de 1976 en Vitoria

la desilusión

Hizo un viaje de dos horas en autocar para pasar conmigo el día. Yo trabajaba aquel verano en un pueblo de la Costa Brava. Estábamos paseando por una calle de L’Escala y exclamo emocionado que en un restaurante anunciaban “sardines a la planxa” y que ya teníamos la cena resuelta. Cuando fuimos a la noche nuestra desilusión fue mayúscula pues lo de “sardines a la planxa” era, en realidad, “sardanes a la platja”.

Es por eso que en fecha señaladas (el diez de julio, la víspera de nuestra “fallida ágape”, el diecinueve de noviembre, aniversario de su nacimiento, o el tres de junio, el de su muerte) yo siempre dispongo el ritual de comer sardinas a la brasa con una rebanada de pan con tomate, y lo hago como si fuera el sacramento de la eucaristía, y pienso en papá y en la dignidad con la que sobrellevaba su decepción aquella noche de verano en un pueblo de la Costa Brava  mientras en la hamburguesería rehogábamos de kétchup las salchichas y, a lo lejos -siempre es a lo lejos- se escuchaba el rumor de las olas en la orilla y los acordes de unas habaneras aunque  nosotros en verdad solo éramos capaces de oír el hilo musical de este bar de carretera que emitía una versión ínfima en castellano de “Strangers in the night”.

Recuerdo también que mi padre al marchar les dejó una espléndida propina y que zanjó mi sorpresa con un lacónico “lo cortés no quita lo valiente”.

A mi padre le gustaban las sardinas y Frank Sinatra, no necesariamente en este orden.

Autor: Javier Solé, octubre 2022

ciudades y personas (XIV): Barcelona. La Perona

“Se puede vivir en cualquier choza mientras conserves tus castillos en el aire”

(Batania)

Fotografías de Esteve Lucerón, “La Perona” (1980-1989)

El barrio de chabolas de la Perona estaba situado al lado de las vías del tren en el barrio de Sant Martí de Provençals, en el espacio situado entre los puentes de la calle Espronceda y el antiguo Pont del Treball -con una ramificación hasta el desaparecido puente de la Riera d’Horta-, en el ámbito del actual parque de Sant Martí y los terrenos donde Adif construye el futuro complejo ferroviario de la Sagrera. Testimonio de aquella época, al otro lado de las vías, subsiste la Torre del Fang, mientras que el puente de Bac de Roda, levantado en 1987, llegó a convivir con las últimas barracas.

Con respecto al nombre, este se empezó a utilizar a raíz de la visita, en el año 1947, de Eva Duarte de Perón, primera dama de Argentina como segunda esposa del presidente Juan Domingo Perón. También conocida como a Eva Perón o la Perona, fue protagonista de una sonada visita a la España franquista en el año 1947, cuando, acompañada del dictador Francisco Franco recorrió el Estado -incluida Barcelona- en una operación propagandística que intentaba situar España en el concierto internacional en un momento en que la ONU excluía al régimen fascista por su colaboración con Alemania e Italia durante la Segunda Guerra Mundial y Argentina era el único aliado de peso, Vaticano aparte.

Es cierto que Eva Perón tenía una sensibilidad social hacia los más desfavorecidos que no tenían los gobernantes españoles del momento, y su tirante relación con Carmen Polo, la primera dama española, fue un claro ejemplo, pero bautizar el barrio en honor suyo responde a una ‘fake news’ de la época. Sin ningún fundamento, se difundió el rumor que Eva Perón “quería hacer construir casas para los pobres en la ronda de Sant Martí, y es por este motivo que la barriada adoptó el nombre de la Perona”. Todo era mentira, pero el nombre quedó fijado para siempre.

Se distingue dos épocas en este infrabarrio que básicamente constituía una sola calle con barracas en cada lado y unos pocos accesos hacia el exterior. La primera, entre 1945 y 1967 y la segunda, a partir de aquella fecha hasta la desaparición en 1989. El punto de inflexión es el inicio de un proceso de segregación social que hará que, al final, prácticamente el cien por cien de la población pertenezca a la comunidad gitana.

En la primera época, la Perona acogió inmigrantes provenientes de varias regiones españolas de las grandes oleadas de los años cincuenta y sesenta. En aquellos años el barrio creció hasta las 460 chabolas, pero, en teoría, el emplazamiento tenía un objetivo transitorio, ya que la esperanza de sus habitantes era poder acceder a pisos de la Obra Sindical del Hogar, un hecho que se fue haciendo posible durante los años del ‘desarrollismo’.

Pero a medida que los primeros habitantes del infrabarrio accedían a pisos en bloques en el mismo barrio de Sant Martí, donde se construía a destajo -y en muchos casos, pasando del barraquismo horizontal al vertical-, la población empezó a experimentar una sustitución social, y la relación entre payos y gitanos empezó a decantarse a favor de estos últimos, en parte también por la erradicación de otros barrios donde la comunidad gitana era mayoritaria, como el Somorrostro, en la Barceloneta, desmantelado el 1966, ya que parte de sus habitantes fueron derivados a la Perona, originando una situación de “tensiones sociales y ruptura definitiva de la convivencia”.

Empieza así una segunda fase, que durará hasta la desaparición del infrabarrio, donde la situación se irá degradando. En 1971, con 653 chabolas, la Perona ya es el núcleo mayor de Barcelona, una vez desmantelados los grandes poblados de Montjuïc y el Carmel y muchos de sus habitantes reubicados en el barrio de Canyelles y en la Mina, en el municipio de Sant Adrià de Besós. Entonces la población gitana de la Perona era de un 69%, y al final de la década llegó al 95%.

El cambio en la composición social llegó acompañado de un racismo antigitano alimentado de rumores como supuestos y nunca demostrados casos de agresiones, violaciones e incluso un asesinato, o la suposición bastante extendida de que los miembros de esta comunidad no eran capaces de vivir en pisos. De hecho, los planes de reubicarlos en pisos del mismo barrio o de otros próximos contó con la oposición activa de los vecinos payos, que los querían cuanto más lejos mejor y, al mismo tiempo, se negaron a la construcción de una escuela porque consideraban que alargaría su estancia en la Perona. Los problemas derivados de la adicción a las drogas, una de las lacras de los años ochenta, acabaron de dinamizar la convivencia.

La llegada de la democracia municipal a partir de 1979 impulsó los planes de reasentamiento y el deseo de una ciudad olímpica hizo el resto. Acabar con la imagen de infravivienda sin acabar con la pobreza.

Retratos de España (252): pogrom ruso en Ucrania

Y obedecen

Aplastad las ciudades.
Haced añicos las murallas.
Destrozad fábricas y catedrales, almacenes y hogares;
apiladlos como caigan, entre escombros y madera
            renegrida y quemada:
            sois soldados y os lo hemos ordenado.

Construid las ciudades.
Levantad de nuevo las murallas.
Reparad fábricas y catedrales, almacenes y hogares;
apiladlos en forma de edificios para la vida y el trabajo:
            sois obreros y ciudadanos todos, y os lo hemos
            ordenado.

Autor: Carl Sandburg

Fotografía de un edificio residencial de Borodyanka, municipio situado a unos 50 kilómetros de Kiev, tras el ataque del Ejército ruso de marzo 2022

La patria
no es una
bandera
ni una
pistola.

La patria
es un niño
que nos mira.

Autor: Gloria Fuertes

Retratos de España (249): posguerra

Poemas de Begoña M. Rueda de su libro “Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa” con fotografías del trabajo de Eugene Smith titulado “Spanish Village” en Deleitosa (Extremadura):

Madre hace como que no escucha.
Madre sonríe.
Madre calla.
Madre cose.
Los hijos, siempre los hijos,
innecesarios como la maleza,
nunca entienden.
Sin duda hubiera sido más fácil sin ellos,
sin la maldición de Eva,
sin que le crecieran criaturas como tumores en las entrañas
que la ataran de por vida a un matrimonio.
Pero posguerra, mujer y pobre,
sobre todo mujer, y antes que nada, esposa.

Autor: Begoña M. Rueda

Fotografía: Eugene Smith, “Spanish Village (Deleitosa)” (1950)

Quizás hubiera sido más fácil sin los hijos.
Hubiera preferido justo eso, una vida santa,
por qué no, las cuatro paredes de un convento
a salvo de la vida, de los hombres,
de casarse mal y a prisa con quince años
por no dar que hablar.
A salvo de ser mujer.
De ser educada para callar, obedecer, parir
hasta desgarrarse el útero y acatar
que el varón se acuesta con otras
para seguir sintiéndose varón.
Sin duda hubiera sido más fácil,
pero posguerra, mujer y pobre.

Qué otro remedio que amar al verdugo.

Autor: Begoña M. Rueda

Fotografía: Eugene Smith, “Spanish Village (Deleitosa)” (1950)

Retratos de España (248): el expolio de la monarquía

“Nos están robando, españoles. Una banda de forajidos que se ha apoderado del poder público para saquear a mansalva a la patria. Y creo que tenemos derecho a creer que el rey cobra su quiñón del botín, según uso de cruzada” 

(Miguel de Unamuno)

Ilustración: Cristobal Toral, “Cartografía de un viaje”

a propósito del asesinato del Che Guevara

“El capitalismo es el genocida más respetado del mundo” (Che Guevara)

El 9 de octubre por la mañana el gobierno de Bolivia anunció que Ernesto Guevara había muerto en combate el día anterior. Simultáneamente llegaron el coronel Joaquín Zenteno Anaya y el agente de la CIA Félix Rodríguez. Poco después del mediodía el presidente Barrientos dio la orden de ejecutar al Che Guevara. Existen dudas y versiones contradictorias sobre el grado de apoyo que la decisión tuvo por parte de Estados Unidos ​pero lo cierto es que, tal como está registrado en el propio informe secreto de Félix Rodríguez, la CIA estaba presente en el lugar. Fue el agente Rodríguez quien recibió la orden de fusilar a Guevara y quien la transmitió a los oficiales bolivianos, así como fue él también quien le comunicó al Che Guevara que sería fusilado.

CHE GUEVARA MUERTO
Por John Berger

“El Martes 10 de Octubre de 1967, una fotografía fue transmitida al mundo para probar que Ernesto Guevara había muerto el domingo tras un enfrentamiento entre dos compañías del Ejército Boliviano y una fuerza guerrillera sobre la ribera norte del Río Grande, cerca de una aldea en la selva llamada Higueras. La foto de su cadáver fue tomada en un establo en la pequeña población de Vallegrande. El cuerpo fue puesto en una litera, y ésta, sobre una pileta de cemento.

Nosotros no conocemos las circunstancias de su muerte. Podríamos hacernos alguna idea de la mentalidad de los hombres en cuyas manos cayó, a partir del trato que dieron a su cuerpo tras la muerte. Primero lo ocultaron. Después, lo exhibieron. Luego lo sepultaron en una tumba anónima, en un lugar desconocido. Después lo desenterraron. Más tarde afirmaron haberlo quemado; antes de eso, le cortaron los dedos para su posterior identificación. Esto podría sugerir que tenían serias dudas sobre si era realmente Guevara el que habían matado. También podría sugerir que no tenían ninguna duda, pero temían a su cadáver. Yo me inclino por esto último.

El objetivo de la radiofoto del 10 de octubre fue poner fin a una leyenda. 

Existe una semejanza entre esta fotografía y la pintura de Rembrandt La lección de anatomía del Profesor Tulp. El lugar del profesor lo ocupa un coronel boliviano, impecablemente vestido. Las figuras a su derecha observan el cadáver con el mismo interés, intenso pero impersonal, que los doctores ubicados a la derecha del profesor. La misma cantidad de figuras hay en el Rembrandt que en el establo de Vallegrande. El aire de quietud del cadáver y su ubicación respecto a las figuras que se inclinan sobre él, son asimismo muy similares.

Nada de ello debería sorprender, ya que la función de las dos imágenes es la misma: en ambas se muestra un cadáver siendo formal y objetivamente examinado. Más aún, ambas apuntan a hacer de los muertos un ejemplo: en una, para el avance de la medicina; en la otra, como una advertencia política. Existen miles de fotografías de muertos y de víctimas de masacres, pero en raras ocasiones se trata de una demostración formal. El Doctor Tulp está mostrando como ejemplo los ligamentos del brazo del cadáver, y lo que él dice es aplicable al brazo de cualquier hombre normal. El coronel está mostrando como ejemplo el destino final -decretado por la “divina providencia”- de un reconocido líder guerrillero, y lo que dice apunta a hacerse extensible a todos y cada uno de los guerrilleros del continente.”

Pensamientos de Juan Gelman:

https://www.lexia.com.ar/gelman-pensamientos.htm

Soldadito boliviano (Nicolás Guillén), voz Paco Ibáñez:

Retratos de España (243): volcanes

«Recuérdame que las tierras más fértiles fueron construidas por el fuego de los volcanes»

(Andrea Gibson)

Ya está bien de tanta explotación
denle un sueldo bueno a ese señor
asegúrenle la jubilación
y de sus hijos la manutención
que ese hombre ha trabajado toda la vida
a base de pasar el desconsuelo
para que ahora venga un jodío rico
a quitarle la finca del Agujero
ya está bien de tanto cacique
tanto niño rico señor mío
el que lo quiera que se sacrifique
y trabaje como es debío

(Arístides Moreno, fragmento de la canción “Horcón Boys”)

Fotografía:  Un horcón boy recoge una piña de plátanos cubierta de cenizas del volcán (La Palma, septiembre 2021)

Retratos de España (242): primer año de pandemia en la lavandería de un hospital (II)

Del poemario “Servicio de lavandería” (Begoña M. Rueda, Hyperión Ediciones (2020)): 

A 27 de marzo de 2020

En frente de la lavandería se encuentra el tanatorio.
Ayer planché la ropa
del que ahora sacan a cuestas entre cuatro.
Lavé sus sábanas, doblé su pijama, le apañé una almohada.
Esto somos.
Corre el viento de levante y una lluvia fina
repiquetea sobre su ataúd.

Autor: Begoña M. Rueda

A 7 de abril de 2020

Los militares se despliegan
por todo el recinto hospitalario,
hombres armados, recios,
que se bajan de un camión rojo
aparcado en la puerta de la lavandería.
A la tarde, según aparece en la prensa,
fueron fumigadas
las zonas de urgencias, medicina nuclear,
áreas de limpieza, cocinas,
semisótano y almacenes de residuos,
sin embargo,
parecieron haberse olvidado de la lavandería,
delante de la cual aparcaron el camión rojo
y se bajaron, armados, recios
como si pudieran abatir la pandemia a tiros,
nosotras los vimos bajarse
y pasar de largo
como si la ropa de los infectados se lavara sola,
como si ni siquiera perteneciéramos alñ hospital.

Como si no importáramos.

Autor: Begoña M. Rueda

A 11 de abril de 2020

Cuatro semanas después del inicio de la cuarentena
se nos hace entrega de la primera mascarilla.
Un bozal de papel
para que no nos ladremos la muerte entre nosotras.

Autor: Begoña M. Rueda