Retratos de España (178): antes presos que cómplices

“¡Oh capitán! ¡Mi capitán! Nuestro espantoso viaje ha terminado,
La nave ha salvado todos los escollos, hemos ganado el anhelado premio,
Próximo está el puerto, ya oigo las campanas y el pueblo entero que te aclama”

(Walt Whitman, fragmento del poema “¡Oh, Capitán! ¡Mi Capitán!”)

Ilustración: Dibujo de la Capitana Carola Rackete

“La actitud de la Unión Europea con los refugiados es un ejemplo elocuente de degradación moral” (Reyes Mate)

Retratos de España (177): los náufragos del Mediterráneo

AVECAESAR, MORITURI TE SALUTANT

A los tripulantes del Open Arms

Los náufragos
del Mediterráneo

te saludan,

Caronte.

Que tu nave
ancle
en el Edén
que los arcontes
nos negaron.

Autor: Javier Solé

Ilustraciones: Alexander Dmitrievich Litovchenko, “Lytovchenko Olexandr Kharon” (1861) y Bernard Buffet, “L’Enfer de Dante – Caronte” (1976)

Retratos de España (173): el trifachito

“La derecha tiene razón cuando se identifica a sí misma con la tranquilidad y el orden: es el orden, en efecto, de la cotidiana humillación de las mayorías, pero orden al fin: la tranquilidad de que la injusticia siga siendo injusta y el hambre hambrienta.”

(Eduardo Galeano)

Retratos de España (172): a por nosotros

Van a por nosotros

Límpiate los dientes, lávate los pies, cósete el jersey, píntate las uñas,
cámbiate las pilas, cómete los mocos, bébete la espuma, cásate con ella,
cásate con ella, cásate con ella, toma precauciones, piensa en tu futuro.
Van a por nosotros.
Las hordas internacionales de madres y delegados y funcionarios y
chinchillas y hurones moralistas que desean llevarte, cogidito de la mano a
la jubilación.
Bébete el jarabe, cómprate un buen coche, deja de fumar, no juegues a
eso, cambia de trabajo, mejora tu imagen, vete a por las gambas, cósete
la manga, cósete la manga, cósete la manga, rézale a la imagen. Van a por
nosotros.
Con sus pies de rey y sus escuadras y sus reglas y sus compases y sus
trajes de domingo.
Péinate los pelos, limpia tus zapatos, huele a gasolina, di que sí a tu jefe,
mira las noticias, no duermas la siesta, deja esa sonrisa, siéntete culpable,
acábate la sopa, acábate la sopa, acábate la sopa, hazte responsable. Van
a por nosotros.
Se acabó la juventud. Basta de holgazanear. Hay que concienciarse. Viva el
Complejo de Edipo. Yo tengo la culpa.
Paga tus facturas, traje con chaleco, duerme con pijama, santifica el lunes,
funda una familia, por qué no adelgazas, vaya facha traes, lávate las
manos, píntate los labios, por qué dices eso, por qué dices eso, por qué
dices eso, todo está ya escrito. Van a por nosotros.
Edison y Washington y Einstein y Freud y Hitler y Kennedy y Newton y Sergio y Estibaliz y Copernico y Von Braum y don Santiago Ramón y Cajal. Van a por nosotros.
Por nuestros pecados. Por nuestros pecados.
Por nuestros pecados. Por nuestros pecados.
Van a por nosotros.
Cada año más cerca.
Cada día más claro.
Cada sorbo más dulce.
Cada recuerdo más lejos.
Van a por nosotros, Van a por nosotros.
Van a por nosotros, van a por nosotros,
a por nosotros todos.

Autor: Accidents polipoétics (Rafael Metlikovez / Xavier Theros)

Ilustración: Juan de Ribera Berenguer, “Plaza Redonda” (1959)

Retratos de España (171): lo que realmente pasa

Ya hay quien, como amigo,
empieza a decirme que esto no es poesía.
Poesía burguesa
de esa que atesta los libros desde luego que no.
Tampoco es “poesía necesaria, poesía para el pobre”.
Los pobres están demasiado ocupados trabajando para que los burgueses puedan escribir poemas.
Viéndolo así,
a lo mejor mi amigo tiene razón y esto no es poesía.
Tampoco lo es el salario mínimo interprofesional, un gobierno elegido por los trabajadores contra los trabajadores,
una patera llena de miseria ahogada
en busca de un sueño que es pesadilla, o simple letargo
para los que ya lo dormimos
de otra forma, desde luego, a aquellos tres albañiles que en 1970 asesinó a tiros la policía por
manifestarse pidiendo diez duros de aumento de sueldo.
—el crimen también fue en Granada,
aunque no tengan Casa de Cultura con su nombre–
Los mismos tres albañiles que siguen cayendo todos los días de un andamio
para que las constructoras sigan siendo igual de rentables
en democracia que en la dictadura.
Sí, puede que mi poesía ya no sea poesía
porque llega un momento en el que ya no se puede seguir siendo
por más tiempo
un cómplice, silencioso,
de lo que R E A L M E N T E pasa.

Autor: Antonio Orihuela

Ilustración de Pierre Paulus

Retratos de España (170): juguetes sepultados

USHEBTI

En los hipogeos del Valle de los Reyes
la cámara funeraria de Tutankamon
revestida con oro
dátiles, vasijas,
vestidos de lino,
amuletos de marfil y plata.

En la fosa de Palencia
-septiembre del 36-
Catalina ejecutada,
desposada sin ajuar, desnuda,
famélica y humilde

sola

un sonajero en el mandil.

En las manos de la madre
el juguete del expósito.

Autor: Javier Solé

En una exhumación realizada en el cementerio de la Carcavilla (Palencia) por Almudena García Rubio, se halló un sonajero de plástico y de colores al lado del cadáver de una mujer. “Estaba tan nuevo que no parecía de la Guerra Civil”, dice González-Ruibal. Resultó ser el cuerpo de Catalina Muñoz, fusilada en septiembre de 1936 por ser esposa de un dirigente republicano y participar en la muerte de un falangista. Tenía varios hijos en el momento de su ejecución, uno de ellos de ocho meses. Y al paredón se llevó, en el bolsillo del mandil, su sonajero.

Matilde Herrera y los tres hijos que tuvo con Rafael Beláustegui

“Necesito, simplemente,
un hijo que me sobreviva
y al que poder amar hasta el final”

(Begoña Abad)

Una madre con sus tres hijos. En primer plano está la mamá, Matilde Herrera. Periodista, escritora, poeta. La rodean sus hijos, que tuvo con Rafael Beláustegui: Valeria, la mayor; José, el del medio (con bigote); Martín, el más chico (con cara aniñada). ¿Había en ellos un sentimiento premonitorio? Se podría inferir por esos rostros graves, las miradas duras, las sonrisas que no aparecen, las ropas de un único color negro. ¿Presagiaban lo que vendría: la muerte, la aniquilación, la oscuridad? Esos tres chicos que inquieren desde esta página ya no están. Militantes del PRT-ERP, fueron desaparecidos en 1977, al igual que sus parejas. Matilde siempre los buscó. Exiliada en París, formó parte de la Comisión Argentina de Derechos Humanos (Cadhu). Desde allí denunció al terrorismo de Estado y pidió por la aparición de sus hijos y nietos. Volvió al país en democracia y fue una activa Abuela de Plaza de Mayo. Murió de cáncer en 1990, sin respuestas.

Retratos de España (169): la retaguardia

LA RETAGUARDIA

“El castigo del franquismo sobre las mujeres fue doble. Por “rojas” y por “liberadas”. De una punta a otra de la España sublevada, se repitieron los mismos métodos de tortura física y psicológica. Se pueden resumir en tres: las purgas con aceite de ricino para que su fuerte poder laxante depurara su “tóxico interior”, raparlas al cero para censurar su supuesto libertinaje, y la prohibición absoluta de mostrar cualquier tipo de luto a las viudas, hermanas y madres de fusilados” (Diego Barcala)

Huestes de tártaros en el cortijo
hurtan la vida de los jornaleros.
Comparsa con aceite de ricino,
despoja a las mujeres del pelo.

Autor: Javier Solé

Más información en:

https://arcangelbedmar.com/2017/02/13/la-fotografia-de-las-mujeres-peladas-en-montilla-durante-la-guerra-civil/