Paco Urondo versus Antonio Berni

Hoy un juramento

Cuando esta casa,
en la que vivo hace años,
tenga
una salida, yo cerraré
la puerta para guardar su calor;
yo la abriré
para que los vientos de todas partes, vengan
a lavarle la cara;

a remontarla,
de esa manera con que vuelan
las intenciones,
los aparecidos, los recuerdos por venir,
y lo que a uno le asusta
aunque todavía no haya ocurrido.

Queridos hijitos, su papá poco sabe de ustedes
y sufre por esto. Quiere ofrecer un destino
luminoso y alegre, pero no es todo
y ustedes saben:
las sombras,
las sombras,
las sombras,
las sombras
me molestan y, no las puedo tolerar.
Hijitos míos, no hay que ponerse tristes
por cada triste despedida:
todas lo son, es sabido,
porque hay otra partida, otra cosa,
digamos,
donde nada,
nada
está resuelto.

Autor: Paco Urondo

Ilustraciones de Antonio Berni

LA PURA VERDAD

Si ustedes lo permiten,
prefiero seguir viviendo.

Después de todo y de pensarlo bien, no tengo
motivos para quejarme o protestar:

siempre he vivido en la gloria: nada
importante me ha faltado.

Es cierto que nunca quise imposibles; enamorado
de las cosas de este mundo con inconsciencia y dolor y miedo y apremio.

Muy de cerca he conocido la imperdonable alegría; tuve
sueños espantosos y buenos amores, ligeros y culpables.

Me avergüenza verme cubierto de pretensiones; una gallina torpe,
melancólica, débil, poco interesante,

un abanico de plumas que el viento desprecia,
caminito que el tiempo ha borrado.

Los impulsos mordieron mi juventud y ahora, sin darme cuenta, voy iniciando
una madurez equilibrada, capaz de enloquecer a cualquiera o aburrir de golpe.

Mis errores han sido olvidados definitivamente; mi memoria ha muerto y se queja
con otros dioses varados en el sueño y los malos sentimientos.

El perecedero, el sucio, el futuro, supo acobardarme, pero lo he derrotado
para siempre; sé qué futuro y memoria se vengarán algún día.

Pasaré desapercibido, con falsa humildad, como la Cenicienta, aunque algunos
me recuerden con cariño o descubran mi zapatito y también vayan muriendo.

No descarto la posibilidad
de la fama y del dinero; las bajas pasiones y la inclemencia.

La crueldad no me asusta y siempre viví deslumbrado
por el puro alcohol, el libro bien escrito, la carne perfecta.

Suelo confiar en mis fuerzas y en mi salud
y en mi destino y en la buena suerte:

sé que llegaré a ver la revolución, el salto temido
y acariciado, golpeando a la puerta de nuestra desidia.

Estoy seguro de llegar a vivir en el corazón de una palabra;
compartir este calor, esta fatalidad que quieta no sirve y se corrompe.

Puedo hablar y escuchar la luz
y el color de la piel amada y enemiga y cercana.

Tocar el sueño y la impureza,
nacer con cada temblor gastado en la huida

Tropiezos heridos de muerte;
esperanza y dolor y cansancio y ganas.

Estar hablando, sostener
esta victoria, este puño; saludar, despedirme

Sin jactancias puedo decir
que la vida es lo mejor que conozco.

Autor: Paco Urondo

Ilustración: Antonio Berni, “La muerte acecha en cada esquina” (1932)

Joan Brossa versus Joan Ponç

Jo em despullo
i vosaltres us vestiu.

Yo me desnudo
y vosotros os vestís.

Autor: Joan Brossa

Ilustración: Joan Ponç, “Fanafafa” (1950)

POEMA

La niebla ha tapado el sol.
Le propongo este
poema. Usted mismo
es su libre y necesario
intérprete.

La boira ha tapat el sol.
Us proposo aquest
poema. Vos mateix
en sou el lliure i necessari
intèrpret.

Autor: Joan Brossa

Ilustración: Joan Ponç, “Suite Deliri” (1947)

la vida y la muerte (112): Fragmentos de Jaroslav Seifert

Jardín del Canal

1
He tenido que llegar a edad avanzada
para aprender a amar el silencio.
Conmueve a veces más que la música.
En el silencio aparecen señales emocionadas
y en las encrucijadas de la memoria
detectas nombres
que el tiempo pretendía ahogar.

Por la noche, en las copas de los árboles,
puedo oír hasta el corazón de los pájaros.
Y al caer el día, una vez, en el cementerio,
oí de lo hondo de una tumba
el crujir de un ataúd.

Autor: Jaroslav Seifert

Ilustración de Hugo Steiner

La columna de la peste

2
Nuestras vidas se deslizan
como los dedos sobre el papel de lija;
días, semanas, años, siglos,
y había épocas en que pasábamos llorando
largos años.

Hoy todavía camino alrededor de la columna
donde con tanta frecuencia esperé
y escuché, cómo murmura el agua
de las fauces apocalípticas,
sorprendido cada vez
por la amorosa coquetería del agua,
que estallaba en la superficie de la fuente
mientras caía la sombra de la columna en tu rostro.

Esta era la hora de la Rosa.

Autor: Jaroslav Seifert

Ilustración de Jakub Schikaneder

Marta Pérez versus Pablo Picasso

Es delia per acostar
Els seus llavis als d’ella.
Silenci, no res.
Eren amigues;
Potser un altre dia
de tendres liles riurien.
Avui només
desig d’ella vers l’amiga.

Estirada en el llit
imagino que et llepo el sexe
i quan jo vull em penetres,
l’orgasme s’apropa,
tu me`l detures amb bels ulls
i em llepes tota.

La teva llengua
és foc en el meu sexe,
dius que destil·lo nèctar.
A la teva boca el meu plaer
es triplica.
Tremolo i tu m’acompanyes
amb lleus envestides,
posseint-me.

Complicitat.
Cadència.
Sintonia.
Tot en el primitiu acoblar-se
L’un dins de l’altre.
Dansa ritual esquinçant
El despertar del dia.
Colors en la cintura.
Tu i jo, amor.

Tinc set: els teus llavis
són la copa.
Tinc son: els teus braços, el llit.
Tens fred: els meus cabells, la flassada.
Tens por: els meus ulls, l’espasa.



Si m’adormo,
desperta’m a petons
entre les cuixes
I després
puja fins als mugrons.
Despertaré a poc a poc,
amb mandra.
t’abraçaré.
Plaer per plaer.

Poemas de Marta Pérez i Sierra de su libro “Sexe mòbil Singular” (2002) y dibujos eróticos de Pablo Picasso de diferentes épocas.

Joan de la Vega versus Marianne von Werefkin

VALLE

Contemplas el valle
que se postra ante ti

Un valle concede
Infinitos indicios
por donde sucumbe
la eternidad.

Autor: Joan de la Vega

Ilustración: Marianne von Werefkin, “Man with Flock of Sheep” (1910)

EXTRAÑOS

Un extraño
varado en azul
se encarama
sobre la cresta
de las altas cimas

Las nubes más densas
queman sus racimos
exprimen helechos
de barro

rebosan las huellas
centellea la herida

nubes del silencio
espectros tallados.

Autor: Joan de la Vega

Ilustración: Marianne von Werefkin, “Factory Town The Way Home” (1912)

Joan Brossa versus Bernard Buffet

Els pallassos tenen aquesta cara
blanca amb el nas vermell; t’has
de fitxar també en la mitja llàgrima
negra pintada a l’ull esquerre.

Jo sabia d’un pallasso que es pintava
a l’aquarel·la. Mirat des de prop
feia efecte; però des de lluny
perdia molt.

Autor: Joan Brossa

Ilustración: Bernard Buffet, “Clown au chapeau vert” (1998)


Una ratlla,
una coma.
dos puntos.

Però aquí
ni ratlla
ni punt
ni res.

Autor: Joan Brossa

Ilustración: Bernard Buffet, “Homme nu dans la chambre” (1948)

José María Mico versus Van Gogh

Salgo al camino que conduce al campo.
El agua forma nudos,
la tierra se confunde con el fuego,
el fuego busca el aire
y el aire, empedernido,
ya no rompe el silencio.
Todas las cosas que el azar a tiendas
puso en mi mano
están sobre el camino.
No sé si habrá vencejo que las una
ni si traerá esperanza
tu sombra erguida entre los cipresales.

Autor: José María Micó

Ilustración: Van Gogh, “Thatched Cottages in the Sunshine Reminiscence of the North” (1890)

La tarde difumina el perfil de las horas
y empuja a un hombre a caminar de vuelta.
El barro ha deslucido sus abarcas
y unas pisadas de repente oscuras
agrandan a su vista la pared conocida.
El hombre llega a casa.
Fuera de este recinto amurallado,
pronto el relente cuajará en escarcha;
más allá de esta puerta,
La noche, sin perfil, tapia las sombras.
El tiempo es una ristra de capachos húmedos.

Autor: José María Micó

Ilustración: Van Gogh, “Paisaje al atardecer” (1885)

Del poemario “Camino de Ronda” (1998)