la vida y la muerte (19): els morts. Poema de Joan Margarit.

Ben Goossens - silent heightsEls tres cops dels palmells damunt del mur:
Un, dos, tres: pica paret.
Ens llancem endavant mentre ressonen
i ens aturem mirant l’esquena de la Mort,
que es gira molt de pressa per sorprendre
els qui es mouen encara amb l’embranzida
i els fa fora per sempre d’aquest joc.

Un, dos, tres: pica paret.
Se’n va la llum. Com un punt d’or, l’espelma
fa tremolar les ombres de la cambra.
Per què fa tant de fred a la postguerra?
La Mort es tomba i veu com la meva germana,
amb febre, es mou i plora sota el gel.

Un, dos, tres: pica paret.
El passat era el rostre del meu pare:
presons i cicatrius, desercions.
Com el terroritzaven aquests cops
dels palmells contra el mur.
No pot acabar un gest d’impaciència.
La ira i la por el van delatar a la Mort.

Un, dos, tres: pica paret.
No ens apartàvem mai del seu costat.
I ara jugo amb la meva filla morta.
Per què no vaig endevinar els seus ulls?
Però el futur, astut, sempre fa trampa.
No vaig sentir els tres cops: em va somriure
i vora meu hi havia ja el seu buit.
I el joc havia de continuar.

Un, dos, tres: pica paret.
Ja no m’importa si la Mort em veu:
em giro per somriure als qui em segueixen.
Ara que he arribat a prop del mur,
no sé res del que hi pugui haver al darrere.
Només sé que me’n vaig amb els meus morts

Ilustración de Ben Goossens, “silent heights”

La versión que os ofrezco a continuación es sumamente original aunque yo prefiero la contundente sequedad del recitado del poeta que también podéis escuchar en ELS MORTS – Joan Margarit

LOS MUERTOS

Tres golpes, tres palmadas contra el muro:
Uno, dos tres: al escondite inglés.
Resuenan y avanzamos, y quedamos inmóviles
mirando hacia la espalda de la Muerte,
que, rápida, se vuelve para así sorprender
a los que aún arrastra el propio impulso
y los echa del juego para siempre.

Uno, dos, tres: al escondite inglés.
Se va la luz. Igual que un punto de oro
la vela hace temblar las sombras de la estancia.
¿Por qué hace tanto frío en la posguerra?
Y la Muerte se vuelve y ve a mi hermana
que se agita, febril, y llora bajo el hielo.

Uno, dos, tres: al escondite inglés.
El pasado era el rostro de mi padre:
prisiones, cicatrices, deserciones.
Qué terror le causaban las palmadas
contra el muro: no pudo terminar
un gesto de impaciencia.
La ira, el miedo
lo delataron a la Muerte.

Uno, dos, tres: al escondite inglés.
Nunca nos apartamos de su lado.
Ahora juego con mi hija muerta.
¿Por qué no pude adivinar sus ojos?
Pero el futuro, astuto, hace trampas.
No escuché los tres golpes: me sonrió
y junto a mí ya estaba su vacío.
Pero el juego debía continuar.

Uno, dos, tres: al escondite inglés.
Ya no me importa si me ve la Muerte:
sonriente miro hacia los que me siguen.
Ahora, tan cercano ya del muro,
ignoro lo que pueda haber detrás.
Sólo sé que me marcho con mis muertos

la vida y la muerte (18): la muerte de Joana. Poemas de Joan Margarit

La poesía de Joan Margarit busca la verdad y afronta con pasión las cosas duras de la vida. Su hija Joana falleció con treinta años. Le dedico un libro de poemas centrado en los últimos ocho meses.
He seleccionado tres de los muchos poemas donde su hija es omnipresente como una cierta sucesión. El primero, que os presento en castellano, se centra en el dolor agónico de la Muerte viva; el segundo, en catalán, evoca los fragmentos de sensaciones, sentimientos e imágenes que la muy reciente muerte genera y, finalmente, el tercero -en ambas lenguas- deja constancia viva del envejecimiento y la tristeza del transcurso del tiempo. Todos ellos son profundamente emotivos.

“De lo que siento acerca del mañana, lo más parecido a una certeza es que Joana y yo no volveremos a vernos. Cuán distinta sería la vida si la muerte fuese a esperar muchos millones de años para podernos encontrar de nuevo, aunque fuese tan sólo durante unos breves instantes. Pero el abismo que nos separa es el abismo del nunca más. Los treinta años que hemos vivido juntos son ahora el único contrapeso y mi tesoro.

El mundo sin Joana se parece al que vivimos juntos, pero no es el mismo. Unas mínimas diferencias me ponen de manifiesto que las personas, los lugares, las cosas, no son las familiares. Me enfrento, pues, al terror más puro, cuando las cosas cotidianas no se reconocen y se vuelven amenazadoras. Por eso a veces lloramos, Mariona y yo, perdidos en el extraño paraje en el que nos ha abandonado la muerte de nuestra hija”

(Fragmentos del Prólogo del libro de poemas “Joana”)

“Morir-se encara és viure, em repeteixo.
D’aquest matí d’hivern, amable i tebi,
per favor, no te’n vagis, no te’n vagis”

(Joan Margarit: Fragment poema “Súplica”)

NO HAY MILAGROS

Llovía con desidia.august bradley - 03
Diecinueve de octubre, las nueve de la noche.
Joana iba asustada hacia el quirófano
rodeada por nosotros, que quedamos
en la salita mal iluminada junto a los ascensores.
Dicen que en un intento
de salvarse le dijo te quiero al cirujano.
Creíamos que un hada podría devolvernos
la Joana tranquila, la de siempre,
con sus confiados ojos centelleantes.
A las once mirábamos
las gotas de la lluvia en el cristal
como si resbalaran por la noche.
La noche era una hora de guadaña.

L’ESPERA

Tantes coses et troben a faltar.AndrisP - start of day
Cada dia està ple d’instants que esperen
les mans petites que, tantes vegades,
van agafar les meves.
Ens hem d’acostumar a la teva absència.
Ja ha passat un estiu sense els teus ulls
i el mar també s’hi haurà d’acostumar.
El teu carrer, durant molt temps encara,
esperarà davant la porta,
pacient, els teus passos.
No se’n cansarà mai perquè, esperar,
ningú no ho fa tan bé com un carrer.
I jo sóc ple d’aquesta voluntat
de ser tocat per tu, mirat per tu.
I que em diguis què fer amb la meva vida,
mentre els dies de pluja o de cels blaus
ja estan organitzant la soledat.

RECOMPTE

Un fanal té trencada la pantalla
i està apagat. La seva missió
no és fer llum damunt de la vorera,
sinó ser un pal de ferro dins la fosca.
Al carrer hi ha un contenidor cremat,
ennegrit, amb el plàstic corromput.
Ell mateix és, també,
retorçat i bolcat, una deixalla.

La nostra filla és aquesta angoixaEgon Schiele - sagrada familia (1913)
pel pas del temps, que ens va gelant la vida.
Ara, el seu objectiu no és estimar
ni ser estimada, sinó ser la pols
grisa i sense sentit de la matèria.

Tot perd la seva fràgil missió.
I mira, amor, tant se me’n dóna el nom
que li acabem donant a tot això,
perquè és d’aquí d’on ve la nostra força.
Aquesta part de mi que t’és desconeguda,
la del dolor desordenat i fred,
la que més et repugna, és la que ha estat
més a prop teu, la part de mi que sempre,
sense condicions, més t’ha estimat.

VERSIÓN CASTELLANA:

RECUENTO

Una farola rota y apagada.
Su cometido no es iluminar la acera,
sino ser ese poste
de hierro puesto en pie en la oscuridad.
En la calle, quemado, hay un contenedor
negruzco, roto, corrompido el plàstico.
Él mismo es, también,
retorcido y volcado, un desperdicio.

Nuestra hija es la angustia por el paso del tiempo
que, despacio, va helándonos la vida.
Ahora su objetivo no es amar
ni ser amada, sino ser el polvo
de una materia gris y sin sentido.

Todo pierde su frágil misión.
Y, mira, amor, nada me importa el nombre
que acabemos por darle a todo esto:
de ahí es de donde viene nuestra fuerza.
Esta parte de mí que te es desconocida,
la del dolor desordenado y frío,
la que más te repugna,
es la que ha estado siempre junto a ti,
la que, sin condiciones, más te ha amado.

Joan Margarit: la memoria sentimental.

“La casa del balcón posee aún
luz de conversaciones y refugio,
y cuando de los dos quede uno solo,
tendrá por compañía los recuerdos,
la hiedra y el ciprés hasta encontrarnos
en las ciudades de este sueño”

(Joan Margarit: fragmento del poema “Tantas ciudades a las que debimos haber ido”)

“Cuanto más viejo me hago, no reconozco otra aventura que valga la pena que la propia vida”

TRES DONES

Una fotografia que ens vam fer
tres anys després d’acabada la guerra.
És el jardí, de fet un pati descuidat
que hi havia darrere de la casa.
Cap dels qui hi som somriu.
La por impregna els vestits, tantes vegades
estripats i sargits, com les famílies.REFUGIADOS CATALANES EN LE PERTHUS_12 febrero 1939
Mirem cap a la càmera: la mare
amb el pentinat alt d’una pel·lícula
de la França ocupada.
L’àvia torça un mocador amb les mans
per un dels fills, encara a la presó.
Gairebé no recordo l’altra dona:
seca de passar pena, la tieta
va morir d’un atac passats uns mesos.
Entre elles tres, en una bicicleta,
als quatre anys, seriós, semblo un adult.
Que poc en queda,
guardat en el quartot de la memòria,
que dóna al jardí sec d’una tardor
amb fantasmes de roses: el jardí
de la infantesa, el pati de la por.

TRES MUJERES

Esta fotografía nos la hicimos
a los tres años de acabar la guerra.
Es el jardín, en realidad el patio
trasero y descuidado de la casa.
Nadie de los que estamos sonreímos. Berta Vicente Salas - 01
El miedo impregna los vestidos
rotos y remendados tantas veces,
igual que las familias.
Miramos a la cámara: mi madre
con su peinado alto de película
de la Francia ocupada, y mi abuela
que retuerce un pañuelo entre sus manos
por un hijo, en la cárcel todavía.
A la otra mujer casi no la recuerdo:
mi tía, enflaquecida por las penas,
murió del corazón al cabo de unos meses.
Entre las tres, en bicicleta, serio
como un adulto, a los cuatro años.
Qué poco queda ya
guardado en el cuartucho del recuerdo,
que da a este jardín seco de un otoño
con fantasmas de rosas.
Jardín de mi niñez: patio del miedo

Fotografías: antigua, refugiados catalanes en el paso fronterizo de Le Perthus en febrero de 1939 y moderna, de Berta Vicente Salas, tres mujeres de la misma generación que sonríen.

MARE RÚSSIA

Era l’hivern de l’any seixanta-dos:
el llum encès en el capçal del llitbarcelona nevada 1962
no s’apagava fins a ser esvanit,
a l’alba, per murmuris de clarors.
Tolstoi va ser incansablement llegit:
mentre en algun badiu bordava un gos,
jo imaginava, al bosc, un fabulós
passeig en els trineus sota la nit.
Va nevar a Barcelona, aquell hivern.
Calladament ens van embolcallar
els flocs de neu com una gran vitrina,
i, en arribar el bon temps, amb el desgel,
tu ja tenies per a mi, Raquel,
el rostre clar d’una Anna Karenina.

LA NOIA DEL SEMÀFOR

Eliara - blue mondayTens la mateixa edat que jo tenia
quan començava a somiar trobar-te.
Encara no sabia, igual que tu
no has après encara, que algun dia
l’amor és aquesta arma carregada
de soledat i de malenconia
que ara t’està apuntant des dels meus ulls.
Ets la noia que vaig estar buscant
tant de temps quan encara no existies.
I jo sóc aquell home cap al qual
voldràs un dia dirigir els teus passos.
Però llavors seré tant lluny de tu
com ara tu de mi en aquest semàfor.

MATÍ AL CEMENTERI DE MONTJUÏC 

He pujat la muntanya de les tombes.
He vingut fins a aquí travessant l’erm
de Can Tunis, nevat de plàstics grisosdetalle de una tumba del cementerio de Montjuic
i xeringues, on vaguen tremolosos
els ionquis com estàtues de draps.
Diu que l’Ajuntament vol arrasar-ho,
cobrir de formigó aquests camps d’herbotes
davant l’enorme reixa de la porta
del cementiri, alçat enfront del mar.
Serà pels morts més mala companyia:
els difunts, el seu mur i el seu silenci
s’adiuen amb els ionquis, com soldats
vagant perduts després de la derrota.

Pujant pel vell camí davant del port
vaixells i grues es van fent petits
i el mar es va eixamplant.
Aquí, en el lloc més alt,
estàs salvada del dolor del món.

Fotografía: detalle de una sepultura del cementerio de Montjuïc

Horarios Nocturnos

Paul Delvaux - Tren por la noche (1957)

Acostado a tu lado, oigo los trenes.
Cruzan mi frente sus fugaces luces
rasgando el horror tibio de esta noche.
La pausa de silencio me deja una luz roja,
una nota sobre este pentagrama
de cables y de vías oscuras y brillantes.
Acostado a tu lado,
oigo cómo se alejan con el ruido más triste.
Quizá me he equivocado no subiendo a uno de ellos.
Quizá el último acierto
sea -abrazado a ti-
dejar pasar los trenes en la noche.

Ilustración: Paul Delvaux, “tren por la noche” (1957)

SOMNI D’UNA NIT D’ESTIULucien Freud - Michael Andrews and June (1966)

Hem aturat el cotxe
vora un mur de xiprers.
Fa trenta anys que vivim junts.
Jo era jove inexpert i tu una noia
desemparada i càlida.
L’ombra de l’última oportunitat
està ocultant la lluna.
Sóc un vell inexpert.
I tu una dona gran desemparada.

Ilustración: Lucien Freud, “Michael Andrews and June” (1966)

Este poema en la voz del aurtor es, como el recitado por Punset, pura delicia:

http://poetarium.llull.cat/poetarium/detall.cfm/ID/27168/CAT/joan-margarit-somni-nit-estiu.html

joan margaritJoan Margarit i Consarnau (1938), es un poeta catalán que ha desarrollado una obra poética bilingüe donde, como en un cuadro de Rembrandt, la oscuridad y las sombras infunden e intensifican la luz. Joan Margarit nos recuerda que no es la muerte lo que tenemos que comprender, sino la vida. Y su poesía se sitúa en el territorio de la memoria sentimental. Su poesía es realista, con una fuerte presencia de elementos autobiográficos, un uso bien equilibrado de la metáfora, y reflexiones de una naturaleza moral que pasa de lo individual a lo colectivo. Los temas están ligados al tiempo; el envejecimiento, la muerte, los recuerdos de la guerra, la familia, el amor. Pasión quieta por reflejar la cotidianeidad mecida por un halo de tristeza por el inexorable devenir de la existencia.

 “i, sobretot,
res de poeta maleït: tinc por,
però me’n surto sense idealisme.
A vegades, les llàgrimes rellisquen
darrere el vidre fosc de les ulleres”

(Joan Margarit: fragment poema “Autoretrat”)

Para ampliar información:

http://www.joanmargarit.com/

http://amoralart.cat/portfolio/joan-margarit/

Eterno fugaz instante en la gran urbe: La noia del semàfor


Tens la mateixa edat que jo tenia
quan començava a somiar trobar-te.
Encara no sabia, igual que tu
no has après encara, que algun dia
l’amor és aquesta arma carregada
de soledat i de malenconia
que ara t’està apuntant des dels meus ulls.
Ets la noia que vaig estar buscant
tant de temps quan encara no existies.
I jo sóc aquell home cap al qual
voldràs un dia dirigir els teus passos.
Però llavors seré tant lluny de tu
com ara tu de mi en aquest semàfor.

Joan Margarit

Este poema es una maravilla y con la voz de Eduard Punset resulta espectacular.