el aprendiz de brujo (236): balance existencial a medianoche

David J. CunninghamMe levanté
a beber un vaso de agua
Y allí,
a las tres de la madrugada,
con la vista clavada en el suelo
y el sonido de la nevera
como música de fondo,
sólo Dios sabrá por qué
decidí hacer balance de mi vida.
Tuve suerte: el sueño
llegó enseguida.

Autor: Karmelo Iribarren

Ilustración de David J. Cunningham

Anuncis

canciones para ciegos (I): Imagine (John Lennon, 1971)

“No puedo creer que me condecoren. Yo creía que era necesario conducir tanques y ganar guerras” (John Lennon)

Eugenio Recuenco - 21

EL SUEÑO QUE SUEÑAS SOLO, ES SÓLO UN SUEÑO

EL SUEÑO QUE SOÑAMOS JUNTOS, ES UNA REALIDAD

“A veces
te pilla
con la guardia baja
sin defensas
a traición
una vieja
canción”
(Karmelo C. Iribarren, poema “a traición”

amores cotidianos (99) encuentros y desencuentros

Mark Spain - 08
“Estoy buscando mi lugar en el mundo -le dije.

No busques más -me dijo ella.”

(Karmelo C. Iribarren)

“Soy seca, soy dura y soy cortante.
El amor me hará otra contigo, pero no podrá rehacerme del todo”

(Gabriela Mistral)

Ilustraciones de Mark Spain, Nicoletta Tomas, Alan Feltus y Pierre Farell.

Nicoletta Tomas - amantes (12)

¿Morir?
Dormir.
Tal vez soñar,
y despertar en lo infinito de tu boca…

(Magda Robles, “Breves XVI)

– ¿Me das un beso?
– ¿Dónde?
– Sorpréndeme.

(Realidad quimera, en https://www.facebook.com/realidado.quimera)Alan Feltus - 28

“De ti depende y de mi que entre los dos siga siendo ayer noche, hoy por la mañana…”

(Joaquín Sabina) Pierre Farel - Brooklyn Sunset

“Relojes en sentido inverso.

Te quise,
pero a destiempo.

Me amaste,
pero a deshoras.”

(Magda Robles, “Breves VIII)

el hombre tranquilo

vicente cervera casino - cuba II“Suelo ser una persona de natural tranquilo, una persona que, tristemente, se aburre mucho, porque todo le interesa bastante poco. Paso los días como mejor puedo, como todo el mundo, leyendo, escribiendo, andando, mirando el cielo, los pájaros, los árboles… Arrastro mi épica minúscula por las calles de mi ciudad hasta la noche, donde, otra vez frente a la página en blanco, disparo mis poemas, mis frases, mi desolación infinita hecha pedazos… No pido nada a nadie, ni una simple mirada al pasar. No aspiro a poseer el fuego, carezco del impulso y el talento necesarios, y lo sé, pero puedo hablar de lo que le pasa a una pared cuando el sol la abandona. Solo quiero seguir llenando los días con mis pisadas, con mis palabras. No soy moderno. No soy venal. Y nunca estoy ni estaré solo, porque creo en la poesía y en ti…” (Karmelo C. Iribarren)

Ilustración: Vicente Cervera Casino, “cuba II”

Maxim Yuldashev - 4A veces podemos pasar años sin vivir en absoluto y, de pronto, toda nuestra vida se concentra en un solo instante”

(Oscar Wilde)

Ilustración de Maxim Yuldashev

Evocación fallida en mañana de octubre: Rehén de la memoria, prisionero del futuro

“Rehén de la memoria,
rememoro el olvido,
ese gran simulacro repleto de fantasmas
que arrastran
su silencio
hacia el abismo.

Como el ilusionista
que dibuja pañuelos en la seda del aire,
me guardo inútilmente una paloma
quebrada en las trincheras de la noche”

(Rosa Acquaroni,  fragmento del poema  “En el fondo el olvido”)

Con el transcurso del tiempo las cosas importantes se diluyen como un mísero azucarillo. Finalmente, nuestra memoria está colmada de pequeños acontecimientos irrelevantes, detalles minúsculos sin importancia, momentos fugaces irrepetibles… Toda nuestra vida queda fijada en aquellaa fotografíaa poco conseguidaa que un día desechaste, instantáneas desenfocadas, cuerpos incompletos. Los despojos de tu pasado son ahora los manjares de tu futuro.

Deambulando por las calles de mi infancia, en el barrio que abandoné, no sentía nostalgia sino rabia. Rabia al percibir que los recuerdos del pasado no siempre fluyen con energía y con  ganas.

Este caminar con rumbo pero sin norte por las calles de una ciudad ya inhóspita, en un barrio desdibujado, repleto de gentes desconocidas. De viejas calles completamente nuevas, de recuerdos imprecisos en la memoria y fríos como témpanos, que arden sin rescoldo.

Manuel López Villaseñor - Del tiempo encontrado (1978)

Y transito por el interior de la vivienda familiar trenzando coartadas con la memoria sin conseguirlo: voces apagadas de fiestas de aniversarios, aromas de manjares suculentos en ágapes. La mirada fija escudriñando la luz pálida de la ventana del patio donde un vecino fuma a escondidas o el sabor de las propias lágrimas la mayoría de las tardes de invierno. Besos mecánicos de buenas noches no suplen ahora a los abrazos no dados.  Y el tacto del propio sexo, enhiesto, en las noches, todas las noches, de la adolescencia perdida.

En esta evocación fallida de una mañana de octubre hay también miedo. Seguramente el problema radica en que todavía no sabes si antes fuiste feliz o es ahora que eres infeliz. En cualquier caso de lo que si estás completamente seguro es que la magia se ha acabado y que el camino que queda es cuesta arriba y conduce a ninguna parte.

1971 Javier deportista“No es el de la niñez,
aquellas mañanas de diciembre,
a lo largo del río,
hacia el colegio,
ni se trata tampoco de aquel otro
que te sorprendería
años después
más de una madrugada
dando tumbos.
No, este es distinto, este
da miedo:
viene
del futuro”

(Karmelo Iribarren: “Intuición del frío”)

Ilustraciones: Manuel López Villaseñor, “Del tiempo encontrado” (1978) y fotografía de Javier de 1971 en el balcón del piso familiar de la calle Guipúzcoa.