Laia

En este vídeo se escuchan algunos poemas y relatos escritos por Laia y que recita su hermana Esther:

https://blocdejavier.wordpress.com/2011/09/11/la-corbata/

https://blocdejavier.wordpress.com/2012/04/17/el-gat/

https://fragmentsdevida.wordpress.com/2012/10/03/un-bichito-en-paris/

https://blocdejavier.wordpress.com/2014/02/26/la-luna/

RAIGS D’AMORduy huynh - 14

Amb la il.lusió
 fugida
i amagada
a l’infinit,

tant de bo
poguessis agafar
tots els raigs d’amor
que volen cada dia
fins l’inconegut.

Autor: M.A.H.

Del libro “Bombyx mori” (ISBN 978-84-9095-196-5)

Publicado originalmente en: http://blocs.xtec.cat/poesiabellvitge/2014/05/31/rajos-damor/#.VHB24YuG89R

Este vídeo fue producido por la Escuela de Danzas urbanas Street Dance Area y dirigido y editado por el cineasta , compañero de baile y amigo de Laia, Raúl Pérez Pereira:

Anuncis

el baile (49): Street Dance Area 2014

Al final del vídeo de cada grupo figura la entrada de este blog donde con el mayor cariño del mundo se les dedico…

“Que la muerte te pille bailando con quien tú quieras” (Leire Olkotz)

2014 (04) Lil Ganstas Baricentro 15

https://fragmentsdevida.wordpress.com/2014/06/01/yo-y-los-demas-51-la-diversidad-nos-une/

“El bailarín tiene los oídos en la punta de los pies”  (Friedrich Nietzsche)

2014 (06) Festival SDA 129

https://fragmentsdevida.wordpress.com/2014/05/18/yo-y-los-demas-49-ambiciones-colectivas/

“Si no se puede bailar, no me interesa tu revolución” (Emma Goldman)

2014 (06) Festival SDA 115

https://fragmentsdevida.wordpress.com/2014/05/17/yo-y-los-demas-47-vivir-el-grupo/

“No bailamos con los pies, bailamos con los ovarios, con el útero y con todo el cuerpo y el alma” (Martha Graham)

2014 (06) IES Merçe Rodoreda 060

https://fragmentsdevida.wordpress.com/2014/05/11/yo-y-los-demas-45-trabajar-en-equipo/

“El baile es expresión vertical de un deseo horizontal” (George Bernard Shaw)

d-nasty

el baile (46): sólo bailar

“Tu cuerpo se funde con la música. La música se funde con tu cuerpo. En ese momento te olvidas de todo, nada malo podría ocurrir. Bailas, eres libre.

Rozas el cielo. Y ahora más que nunca, la sientes dentro. A ella. Es la energía que te mueve.”

(Esther Solé)

2014 (06) Festival SDA 02

Sólo bailar…

Sólo quiero bailar,
fluir,2014 (06) Festival SDA 136
sentirme,
sólo quiero bailar,
adormecerme
en rítmicas cadencias,
acunarme en olas
de mares profundos.

Sólo quiero bailar,
reír,
agitarme,
sólo quiero bailar…
mientras tú me miras2014 (06) Festival SDA 134
en silencio
y me sostienes con tu aliento.

Sólo bailar,
ser una pompa de jabón
brillante y transparente
que refleje
colores armoniosos.

Sólo quiero bailar,
bailar sin fin,
sentir en mi cuerpo el dolor,
tensar mis músculos.2014 (06) Festival SDA 04
bañarme en sal.

Sólo quiero bailar
y ,mientras. verte allí…
tan cerca y tan lejos
al mismo tiempo.

Sólo bailar
para ti,
para mí,

por los dos.

Autor: Diana Maura

Fuente original: http://dianamaura.blogspot.com.es/2014/07/solo-bailar.html

Todas las fotografías son de Marina Garci, del festival de verano de Street Dance Area.

no soy ni de letras ni de ciencias, a mí sólo me gusta el hip hop

estheer en la playa del pratHay en el Prat de Llobregat, además de aviones que aterrizan en la orilla del mar, una chica a la que no le gusta ni la historia ni las matemáticas. Sólo le gustan los niños y bailar. Bueno, también los chicos que bailan.

En el último examen del bachillerato estuvieron a punto de pillarle con unos chuletones donde se condensaba en letra menuda toda la trigonometría. En realidad el profesor la vio pero no dijo nada pues siendo él profesor de matemáticas sabe de la irrelevancia de unas pocas décimas que son las que Esther necesita para aprobar la asignatura con holgura.

Sin embargo, con la arrugadísima profesora de historia las cosas han sido muy diferentes y es una mujer tan antipática que no atiende a lógica alguna ni quiere razonar. Vale, pues para septiembre. Pero Esther tiene muy claro que por unos hechos del pasado no se va a amargar el futuro y mucho menos el presente, esto es, el inminente verano. Bailará con sus amigos de SDA, releerá con Laura la trilogía de Grey y hará fotos de playas desiertas. En septiembre, con un poco de suerte, cae fijo la revolución francesa en el examen de sociales y le pone cuatro cosas de Robespierre, que era un tío muy chungo que le cortaba la cabeza a todo quisqui, y de notable no baja.

Un Robespierre nos haría falta en la Corte de Madrid, a ser posible antes de acabar el verano.

Mira que como a la profe le da por preguntar lo de la Restauración borbónica se nos atraganta la asignatura hasta Dios sabe cuando.

Autor: Javier Solé

Relato incluido en la versión impresa de “Golondrinas suicidas” (ISBN 978-84-9115-967-4)

la silla mágica

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Lo más difícil para un bailarín es moverse libre, con todo su cuerpo. Por eso es de un virtuosismo extremo que una chica simpática disponga de la fuerza de voluntad y el empeño suficiente para, sentada en una silla, con las limitaciones de una lesión de la que todavía se recupera, moverse con una soltura, un aplomo y una vitalidad que supera a la mejor de sus compañeras. Quieta, con sólo los brazos y el rostro, transmitiendo al público toda la felicidad de bailar con sus amigas, de sentir que la mala suerte no le ha excluido y que la lesión es sólo un paréntesis que pronto concluirá. Todos creen realmente que se mueve, que los pies suben y bajan.

Tal fue el éxito de la coreografía adaptada para que Cristina asistiera al festival de la escuela que en la siguiente competición la chica lista menuda que dirige el grupo decidió realizar algunos cambios y reestructurar el show para que el protagonismo de la bailarina en la silla fuera el eje central de la actuación.

Rotundo. Apoteósico. Los tres miembros del jurado se miraron atónitos. No sólo por la vistosidad de la coreografía sino por la entrega sin límites y el tesón de la bailarina minusválida de la silla.

IMG_6069Ganaron. El primer premio. Ya la ovación cerrada del público lo anunciaba. Cuando el presentador voceó el nombre del Grupo todos los bailarines salieron corriendo al escenario. También Cristina.

Indignados y estupefactos, los miembros de la organización se miraron, con la vaga sensación de sentirse engañados. Ellos pensaban que era una chica con movilidad reducida de verdad y, por el contrario, se trataba de una experta bailarina fingiendo una lesión.

Tuvieron que devolver el premio. Fueron acusados de fraude. Todas las chicas lloraron, más Cristina por sentirse absurdamente culpable.

Han pasado varios meses. La silla todavía está en el contenedor al lado de la escuela. Es como si pesara un maleficio sobre ella, ningún mendigo la ha recogido. En la escuela de baile han olvidado el incidente. Cristina ya camina perfectamente. Y todos recuerdan con una sonrisa la espectacular actuación, aquella chica resplandeciente que era en la silla lo más parecido a una vedette de una costosa superproducción de Hollywood.

Tomás, el bailarín senior de la clase de los lunes, se ha fracturado una rodilla en un movimiento super simple. Si ningún mendigo recoge pronto la silla Franky Eum está pensando un nueva coreografía con Tomás pero le tienen dicho que si ganan él no suba a recoger el premio. Ni aunque Marga le grite guapo desde la grada.

Autor: Javier Solé, junio 2014

Fotografías de Marina Garci, obtenidas en el Festival de junio de Street Dance Area

Relato incluido en la versión impresa de “Golondrinas suicidas” (ISBN 978-84-9115-967-4)

cualquier parecido nunca es pura coincidencia

“Cada signo es la presencia de algo inexplicable que habita en nosotros”
(Noelia Izquierdo)

El abuelo de Noelia no había bailado en su vida; tal vez, si se lo hubiera propuesto y el pudor no fuera un obstáculo insalvable se habría marcado unos pasos que enmudecerían al mismísimo Gene Kelly. Pero no lo hizo prácticamente nunca, salvo en algunas de esas celebraciones familiares que acaban siempre entre el ridículo más abyecto y las disputas más violentas.

anciano y niña

Por el contrario, Noelia bailaba con una energía y una rabia desproporcionadas. Aquella niña de mirada dulce ya fue objeto de disputa familiar en la misma nurseria del hospital. Todo el mundo buscaba en las consabidas semejanzas un resquicio de la estirpe y el rancio abolengo de la saga familiar; unos pocos lo hacían para confirmar dudas absurdas e injustificadas sobre la paternidad –en toda familia hay un zopenco- y otros para encontrar detalles nimios que engarcen generaciones y permitan un hilo conductor donde de unos perdura siempre algo en otros.

No tardo mucho tiempo en mudar la mirada dulce de la niña en la tristeza serena de la adolescente, en el instante inmediatamente posterior al entierro del abuelo. Aquella forma de bailar en el límite justo del desagarro seguía siendo un enigma, como lo era también para muchos la palmada en el suelo al acabar cualquier baile, fuera éste la coreografía de competición o una exhibición irrelevante en un festival. El cariño que se profesaban abuelo y nieta encontraba en esa palmada en la tarima un sentido homenaje al muerto. La furia del golpe seria capaz de despertar al abuelo del letargo, pero lo que Noelia no sabe –pero ninguno de sus padres ignoran- es que ese gesto de la nieta es exactamente el mismo que ejecutaba el abuelo con la azada cuando tenía la misma edad de su nieta.

Tantos científicos estudiando las leyes de Mendel para acabar con la más simple –y emocionante- de las hipótesis: el hilo sutil e invisible que une en una familia a unos de sus miembros con otros es, sencillamente la admiración que se profesan, el cariño con el que se recuerdan y la tristeza irreductible con la que los vivos honran en cada acto relevante a los muertos que han decidido no olvidar.

Autor: Javier Solé, julio 2014

Relato incluido en la versión impresa de “Golondrinas suicidas” (ISBN 978-84-9115-967-4)

la vida y la muerte (25): mejor vivir la vida hacia atrás

Un relato, o reflexión novelada, cuyo título original es “COMO DEBERÍA SER LA VIDA”, donde nos propone una regresión que encierra un mensaje demoledor en una clave que se pretende vitalista y si te lo piensas un poco no lo es:

sergio patiño

La vida debería ser al revés.

Se debería empezar muriendo y así ese trauma estaría superado. Luego te despiertas en una residencia, mejorando día a día. Después te echan de la residencia porque estás bien y lo primero que haces es cobrar tu pensión. Luego en tu primer día de trabajo te dan un reloj de oro. Trabajas cuarenta años hasta que seas bastante joven como para disfrutar del retiro de la vida laboral. Entonces vas de fiesta en fiesta, bebes, fumas y te preparas para empezar a estudiar. Luego empiezas el colegio, jugando con tus amigos, sin ningún tipo de obligación, hasta que seas bebé. Los últimos nueve meses te pasas flotando tranquilo. Con calefacción central, room service, etc..

Y al final abandonas este mundo en un orgasmo.

Autor: Sergio Patiño

Fuente original:

https://www.facebook.com/notes/sergio-pati%C3%B1o/como-deberia-ser-la-vida/1887786115721

En la fotografía el propio autor del texto, con los pies en el cielo y la cabeza en el suelo.

Con anterioridad este mismo tema había sido abordado en un cortometraje espectacular. Os dejo el enlace de este mismo blog:

https://fragmentsdevida.wordpress.com/2013/05/10/la-vida-y-la-muerte-17-un-mundo-marcha-atras/

Double funk

2014 (01) Festival SDA 16No es infrecuente ver por el paseo central de la Rambla Marina que une el barrio con el centro a dos jóvenes hermanas tan tremendamente parecidas que algún vecino incluso cree son mellizas. Ejecutan con perfecta precisión una coreografía de hip-hop que han preparado durante el verano anterior y que han presentado en el festival de la Escuela de Baile una sola vez.

La mayoría de los viandantes ven a una sola de las hermanas y sospechan no es normal la forma con la que ésta discute con la sombra que el sol proyecta en el asfalto. Y también ilógico reproche a la otra –la sombra- los errores que son, en verdad, fruto de si misma. Por eso, la sombra a veces se enfada con su hermana mayor, se sienta en un banco y durante cinco largo minutos –puede incluso que sean siete- ninguna de las dos dice nada. Luego todo parece indicar hacen las paces, se dan un abrazo y vuelven a su coreografía. Se diría que no se cansan nunca de perfeccionar los movimientos, de mejorar la coordinación, de sentirse juntas.

Una chica menuda, Izaskun –la profe de locking-, las espera al final de la rambla, en una plaza dominada por una estructura metálica feísima. No las riñe, tan solo sugiere con cariño que pueden hacerlo mejor, pulir algún criss cross.

Alguna tarde de mayo, la hermana mayor estudia en la habitación y siente el agobio de los inminentes exámenes y la tristeza de la soledad. Entonces deja a un lado los libros e invita a la sombra de su hermana ausente a repetir por enésima vez la coreografía que sólo un día, en sesión de mañana y tarde, bailaron ante sus compañeros un domingo de enero, escasamente treinta y ocho días antes del entierro de la pequeña.

2014 (01) Festival SDA 03Sus padres no dejan de ver el video de esa única actuación, entre sollozos inacabables, en una combinación extraña donde anidan a partes iguales la rabia y la amargura.

La música de Amèlie, con la que se inicia la actuación de las jóvenes, es la deliciosa melodía que escuchan los vecinos del inmueble desde febrero.

Autor: Javier Solé, marzo 2014

Del libro “Bombyx mori” (ISBN 978-84-9095-196-5)