la vida y la muerte (214)

Y la muerte no tendrá dominio

No vencerá la muerte
cuando todos los hombres hayan muerto
y todos sean ya un solo hombre,
que habitará en el viento y en la luz de la noche,
y los huesos, deshechos en ceniza,
sean polvo de estrellas;
cuando las tinieblas
y del fondo del mar asciendan a la luz;
cuando ya, sin amantes, sea eterno el amor,
no vencerá la muerte.

No temerán la muerte
los que yacen, hundidos en el mar,
mecidos en su fondo y su calma;
angustiados, exhaustos,
martirizados, pero no vencidos.
Y si tuvieron fe y también dudas,
y su pureza fue manchada por el mal,
en el final de todo tendrán paz,
y no les vencerá la muerte.

No vencerá la muerte,
aunque ya no se escuchen los gritos de gaviotas,
ni el rumor de las olas en la playa;
aunque mueran las flores y sea inútil la lluvia,
en la tierra aún fértil de los muertos
alentarán pequeñas margaritas
hasta que el Sol sucumba.
Y nunca vencerá la muerte.

Autor: Dylan Thomas

Ilustración: Stanislas Lepine, “The Ourcq Canal, Towpath, Moonlight” (1882)

la vida y la muerte (213)

“La muerte es el comienzo de la inmortalidad” (Maximilian Robespierre)

Ilustración: Henry Peach Robinson, “Fading Away” (1858) los últimos instantes

La propuesta de Robinson se enmarca perfectamente en los cánones estéticos de la época victoriana, en cuyo contexto histórico y social hizo su aparición. La fotografía “Último suspiro” es una imagen que persigue despertar una respuesta emotiva al público, lejos de un planteamiento “intelectual” ante el acontecimiento que muestra. Nos hallamos en el contexto de la sensibilidad melodramática, donde lo que prima es la exaltación de los sentimientos o emociones más elementales. El consumo de imágenes que se universaliza a mediados del XIX hasta nuestros días, lo que podríamos llamar el “universo melodramático” que se perpetúa en otras formas espectaculares como el melodrama cinematográfico, el relato fotográfico, el folletín radiofónico, el serial televisivo, etc., queda ejemplificado de forma paradigmática en esta fotografía de Henry Peach Robinson. El consumo de la imagen se convierte así en una suerte de catarsis para el público que puede proyectar sobre esta imagen su propia experiencia de la muerte de familiares, amigos y conocidos en esta escena que el fotógrafo nos propone. Nos hallamos, pues, ante una propuesta estética que podremos reconocer en los futuros melodramas griffithianos, que beben en las fuentes de la literatura victoriana y en la novela realista decimonónica.

la vida y la muerte (211)

EL VUELO DE LA MARIPOSA

“¿Qué hace a la mariposa
buscar siempre otra cosa?”

(Isabel Escudero)

Persigo entre las flores
la acrobacia ignota
de una mariposa.
Revolotea inquieta.
Busca entre nichos una luz.

Ese vuelo será fugaz.

Batir nervioso primero.
Lento aleteo después.

Autor: Javier Solé

la vida y la muerte (210)

TOCAR LA MUERTE

“Ara saps que la mort no és morir-te
sinó que mori algú estimat”

(Miquel Marti i Pol, fragment del poema “Torna al teu cos”)

En el ángulo de la noche
un niño llora solo.
Es la primera vez
que toca la muerte.

En un libro de Enid Byton
oculta la necrológica.

Autor: Javier Solé

la vida y la muerte (207): la soledad que ven las gaviotas

“S’acosta l’absoluta soledat,
el futur que contemplen les gavines més altes”

(Joan Margarit, fragment del poema “Gavines”)

“Se acerca la absoluta soledad,
este futuro que contemplan
las gaviotas más altas”

(Joan Margarit, fragmento del poema “Gaviotas)

la vida y la muerte (206): Dos poemas de Joan Margarit

VELL MALALT

Dins meu hi ha un temporal de vent i pluja
i poc temps per comprendre.
comença una defensa que és sense pietat:
la mort només coneix un sentiment,
el de la indiferència, En canvi a mi,
encara poderós, gairebé violent,
el que em domina és el desig de viure.
Viure malgrat que el mal sigui ferotge i ronc,
una fosca que em parla d’un hivern
que, sorgint en ple estiu, ha estat més fred que mai.
L’he passat abrigat amb un jersei de llana,
la manta embolicant les meves cames
i tremolant de fred, amb poques forces.
Els ulls cap a la llum però, per dins,
més fonda cada dia, la negror
i alhora, poderosa, l’alegria.

Autor: Joan Margarit

Ilustración: Joan Llimona, “paseando” (1924)

VIEJO ENFERMO

Dentro de mí hay un temporal
de viento y lluvia
y poco tiempo para comprender.
Comienza una defensa sin piedad.
La muerte experimenta tan solo un sentimiento,
el de la indiferencia. Pero en cambio, en mí,
domina, poderoso, casi violento a veces,
ese mismo deseo de vivir.
Vivir por más que el mal sea ronco y feroz,
una noche que me habla de un invierno
surgido en pleno estío, con más frío que nunca.
Lo he pasado abrigado con un jersey de lana,
una manta envolviéndome las piernas
y temblando de frío, ya sin fuerza.
Hacia la luz los ojos, y por dentro,
más honda cada día la negrura
y a la vez, poderosa, la alegría.

Autor: Joan Margarit

ÚLTIMA PAUSA

A les fosques al llit, les cares estimades
hi ha nits que se t’acosten: no deixis que se’n vagin.
Que puguin viure els teus poemes:
et queden per escriure els més difícils,
com les sonates últimes de Haydn i Beethoven.
És una insubornable austeritat
la que imposa el final. Calla i escolta.
D’això vas dir-ne amor, en algun vers.

ÚLTIMA PAUSA

A oscuras en la cama, algunas noches
las caras más amadas se te acercan.
No dejes que se vayan,
haz que puedan vivir en tus poemas.
Has de escribir aún los más difíciles,
como las últimas sonatas
de Haydn y Beethoven.
Es una insobornable austeridad
la que impone el final. Calla y escucha.
Llamabas a esto amor, en algún verso.

Autor: Joan Margarit

Ilustración: Munch, “autorretrato entre el reloj y la cama” (1940)

la vida y la muerte (205): Tres poemas de Giuseppe Ungaretti

SOLDADOS

Se está como
en otoño
las hojas
en los árboles.

Autor: Giuseppe Ungaretti

Fotografía: Soldados en la trinchera durante la batalla de Somme

En duermevela

Presencio la noche violentada

El aire está acribillado
como encaje
por los escopetazos
de los hombres
retraídos
en las trincheras
como el caracol en su concha

Me parece
que una jadeante
nube de picapedreros
golpea el empedrado
de piedra de lava
de mis calles
y que yo escuche
sin ver
en el duermevela.

Autor: Giuseppe Ungaretti

Ilustración: John Nash, “To’ Before Dawn” (1918)

Otra noche

En esta oscuridad
con las manos
heladas
reconozco
mi cara
me veo
abandonado en el infinito.

Autor: Giuseppe Ungaretti

Ilustración: Paul Nash, “estamos haciendo un nuevo mundo” (1918)