poemas de amor, versos húmedos (91)

Habito un internado
donde soy la institutriz
y la niña abandonada.
Bebo del deber.
Sobre un calendario duermo.
Trago el pan de la obligación
y transcribo las frases de otros.
Hasta que apareces tú, como
las puertas abiertas del patio.
No suenan campanas
no gimen los relojes
los segundos se suceden
con la cadencia de olas.
Este es tu trabajo: construir recreos.
Después del juego, dejas a mis pies
las flores anónimas de la infancia.

Autor: Ana Pérez Cañamares

Fotografía de anka zhuravleva

Raíz salvaje

Me ha quedado clavada en los ojos
la visión de ese carro de trigo
que cruzó rechinante y pesado
sembrando de espigas el recto camino.

¡No pretendas ahora que ría!
¡Tú no sabes en qué hondos recuerdos
estoy abstraída!

Desde el fondo del alma me sube
un sabor de pitanga a los labios.
Tiene aún mi epidermis morena
no sé que fragancias de trigo emparvado.

¡Ay, quisiera llevarte conmigo
a dormir una noche en el campo
y en tus brazos pasar hasta el día
bajo el techo alocado de un árbol!

Soy la misma muchacha salvaje
que hace años trajiste a tu lado.

Autor: Juana de Ibarbourou

Ilustración de Elsa Oliveira

ANTIPAXOS

No recuerdo
la forma de la isla,
sólo el sabor del vino de Antipaxos,
sólo tus hombros tensos
en ese paraíso diminuto.

Autor: Verónica Aranda

Ilustración: Paul Cadmus, “Jon Anderson in White Tights” (1966)

SIEMBRA

Te acogeré como la Tierra:

Fértil,
húmeda
y desnuda.

Autor: Brenda B. Lennox

Ilustración de Mariano Peccinetti

Fuente original:

http://brendablennox.blogspot.com.es/

Echo de menos
ese beso que no nos besamos y que
prologaba otros que nunca vinieron,
las palabras que no me dijiste,
los sueños no compartidos que
se desvanecieron antes de ver amanecer,
y tu cara, y tu voz,
y tu silencio, y tu piel,
y tu piel
Extraño que te derritieras en mi boca,
que saborearas todos mis labios,
y esa miel, que me habría envenenado,
y tu agua, que me habría dado vida
mientras me la quitaba
Me falta esa almohada a la que
rompiste las costillas imaginándola yo,
a la que regalaste tu perfume,
a la que cubriste de tus caricias y de tu sal.
Y tus brazos, y tus ojos, y tu luz,
me faltas tú,
me falta tu olor
Odio el tiempo que no hemos pasado juntos,
las historias que no inventamos entre los dos,
las películas que no veremos,
el jazz que no hemos escuchado
y a cuyo ritmo no nos hemos besado,
la brisa que no nos ha refrescado
mientras nos adormecía después del amor
y mis dedos,
que no te han recorrido
Se me hacen cuesta arriba
los días en que no me has dicho que me quieres,
en los que has faltado a tu promesa
de acariciarme y de comerme entera,
sin dejar de estremecer ni un solo
centímetro de mi cuerpo que descubrí,
tan bello,
con tus ojos
Amo tus historias y las que
has rescatado de mi interior,
¿o acaso las pusiste tú ahí,
donde no quisiste entrar?
Y toda la confianza y la seguridad
que no existía antes,
y la verdad,
que antes de ti me era esquiva,
y la bondad,
que ignoraba que morase en mí;
haciéndome sensible, vulnerable y frágil
has sacado toda la fuerza que había en mí.
No quiero olvidar nada de esto:
lo que me falta,
lo que me cuesta,
lo que odio,
lo que amo.
Por eso mi último trago es por ti,
la penumbra otoñal de esta ¿ciudad de la luz?
se pierde en el fondo de mi vaso
y quiero beberme hasta la última gota de mi amargura
para estar siempre serena, feliz y
dispuesta para ti.
Por lo que fue,
por lo que ahora no es,
por lo que será.
Por las aristas
con las que peleamos
los que amamos,
¡a nuestra salud!

Autor: Arantxa Oteo

Ilustración: Martí Ceballos, “mujer con copa de cava”

Todo el suelo del Mercadona lleno de rotos esquemas
(de señoras respetables)

Cuando den flores los cuernos del ciervo
dejaré de quererte.

(Gloria Fuertes)

Te explicaré este amor paranormal,
el raro equilibrio que nos tiene
aferradas a sucias necesidades
que escandalizan
a educados caballeros
y avergüenzan
a las señoras bien.

Es por eso que se nos abren las bocas
sin quererlo
y se nos escapan unas enormes palabras
anunciando la sal, el cuello,
el tibio abrazo de las lenguas.

Las familias respetables nos miran
desde la oscuridad y el fondo abisal,
son feos y terribles peces ciegos
que velan preocupados por las apariencias.

Y yo,
que con una mano te recobro,
te devuelvo a la forma primera,
al barro esencial, al edén bollero.
Voy siempre más allá,
desafío la ley que llevas impresa en la piel
y tiro recto
hacia las piernas.

Autor: Txus García

Ilustración: Toulouse Lautrec, “Deux amies” (1895)

Anuncis

poemas de amor, versos húmedos (90)

LAS CIGÜEÑAS

Te amo
como aman las cigüeñas
a las viejas catedrales:
fieles aves que regresan
al milagro de sus nidos,
sin una pizca de fe.

Autor: Alfonso Brezmes

Si no és alegría
no vull poesia.

Res de res.

Ara tornaria
per aquells carrers.

Per aquelles places,
per aquelles nits.

Et mossegaria
els llavis i els pits,
uns mossos petits.

Ara et diría
que et vull molt més.

Ara tornaria
per aquells carrers.

Ara et faria
un bes innocent,
els llavis, les dents.

Si no és alegria,
no vull poesia.

Autor: Vicent Estellés

LA MITAD DEL MUNDO

Cada noche venía a verme
yo cocinaba para ella, le servía el té.
Entonces tenía unos treinta años
había ganado dinero, había vivido con hombres
Nos acostábamos para dar y recibir
bajo la mosquitera blanca
Y puesto que no llevábamos la cuenta
vivimos mil años en uno
Ardían las velas, descendían la luna
sobre la pulida colina, la lechosa ciudad
transparente, ingrávida, luminosa,
descubriéndonos a los dos
en aquel suelo fundamental,
donde el amor carece de voluntad, límites, ataduras
y descubres la mitad del mundo perfecto.

Autor: Leonard Cohen

MÚSICA EN EL OCÉANO

“…os haréis súbditos incorruptibles
de la belleza”

(Laura Casielles, fragmento del poema “Ascendente libra”)

Tu única indumentaria
un sombrero,
me desvistes
con una lentitud letal
descubriendo
una pulsión
que había olvidado,
que me arrastra,
enfermo,
al lecho.

Antes de precipitarnos
al suelo
te robo el sombrero.

Eres tan hermosa desnuda

Y tu mirada
llena de música el océano.

Autor: Javier Solé

Te quería, lo sé.
Lo supe luego, cuando tu ausencia reposó mi sangre.
Pero andaba la lepra del deseo tan aína en el labio
que iba a decir -estrella-
y se trocaba en madrugada de coñac y sombra…
Y ahora que vuelve el viento de las cinco
a levantar castillos en mi frente,
y las nubes de otoño arremolinan tu recuerdo
en el cuenco de mi mano,
necesito vestir mi voz de tarde
con citas y alamedas de domingo,
para decirte, amor, cómo te quise,
cómo te quiero todavía,
aunque sé que mi voz ha de perderse
en el largo sáhara de tu olvido…

Autor: Julio Mariscal Montes

Ilustración: Paul Cadmus, “manking” (1951)

Luego fue verano

Luego fue verano, fue verano durante mucho tiempo,
duraban las horas largas de la tarde y amanecía muy temprano.
El tiempo se detenía cuando en el silencio del atardecer
huíamos del mundo, lejos, distantes del resto,
entregados a hablarnos muy cerca el uno del otro,
con un racimo de cosas que aguardaban pacientes
a que primero nuestros labios se reconciliaran.
Nunca el silencio se desgajaba de nosotros tomándonos distancia,
más bien era un cómplice, una lluvia azul que lo empapaba todo.

Autor: Fernando Sarria

Ilustración de Joseph Lorusso

poemas de amor , versos húmedos (89)

Me dices que me quieres de una forma
que no puedo evitar ruborizarme;
que me quieres de un modo primitivo,
sin razón aparente y sin excusas,
y que me quieres porque me deseas,
porque sabes que yo también te quiero
y porque el monstruo de este amor nos come
el alma, la paciencia y los modales.
Qué lástima que todas estas cosas
se nos mueran ahogadas de silencio.

Autor: Amalia Bautista

Ilustración de Shaun Ferguson

LA ÚLTIMA PASIÓN

No recuerdo el peso de su cuerpo,
he olvidado el tacto de sus ardientes manos
propagando el incendio en mi carne olvidada,
después del tiempo de otra.
No recuerdo el sabor de sus besos,
su sanadora lengua desclavando los labios
del sexo anestesiado por la ausencia;
los ríos de saliva preparando
el cauce fértil para sembrar hijos,
antes de irse de nuevo.
Ya no me acuerdo de él ni cuando sueño.
Ahora sólo es ella la dueña de mi cuerpo
y viene con frecuencia a recordarlo.
Mi amante es concienzuda en su ritual:
aparece de noche, con la luna de leche,
siempre sin avisar,
vestida con ramas de cilantro, su perfume
se expande por la alcoba del invierno
–mi dama es invernal con preferencia–,
me desnuda y con su lengua bífida traza
un preciso y oscuro itinerario
que divide mi cuerpo en parcelas exactas,
doliente mapa de la cruel batalla, a muerte.
Una noche es el páncreas el que extrae con pericia
y su boca glotona engulle lentamente,
mientras gimo; otra es la golosina de un riñón.
Siente predilección por mi garganta
y desde ella, sus solícitas garras
descienden al pulmón –hay margen, tengo dos–,
y el indefenso corazón late asustado.
Me estoy acostumbrando a este amor caníbal
que me devora viva y acabará conmigo:
a mi edad es difícil
vivir una pasión, si no es con ella.

Autor: Elvira Daudet

Ilustración: jose de togores i Llach, “Mujer en azul” (1925)

Entre tus piernas
el mar me muestra extraños arrecifes
rocas erguidas corales altaneros
contra mi gruta de caracolas concha nácar
tu molusco de sal persigue la corriente
el agua corta me inventa aletas
mar de la noche con lunas sumergidas
tu oleaje brusco de pulpo enardecido
acelera mis branquias los latidos de esponja
los caballos minúsculos flotando entre gemidos
enredados en largos pistilos de medusa.
Amor entre delfines
dando saltos te lanzas sobre mi flanco leve
te recibo sin ruido te miro entre burbujas
tu risa cerco con mi boca espuma
ligereza del agua oxigeno de tu vegetación de clorofila
la corona de luna abre espacio al océano
De océano los ojos plateados
fluye larga mirada final
y nos alzamos desde el cuerpo acuático
somos carne otra vez
una mujer y un hombre
entre las rocas.

Autor: Gioconda Belli

Ilustración: Loui Jover

Aquell moment, al carrer

Aquell moment en què el món desapareix.
Aquell moment en què no calen paraules,
parlen les mans, els llavis de foc.
L’abraçada enmig de la multitud,
música de Vivaldi de fons,
posem un adagio.
La urgència de l’abraçada.
El món es fa quan una parella es fa.

Després (es fa tard per anar a la feina)
agafar el tren gairebé en marxa,
deixat un missatge a la mà de l’amant
en l’últim estreny dels dits.
Perquè el trobi.

Autor: Teresa Costa-Gramunt

Ilustración: Joseph Lorusso, “Waiting at the Station”

Despierto.
Una hoja vuela
y un viento me recuerda
sonidos de la infancia.
El ronronear del gato
insiste como yo.
Anoche soñé con un hombre
y no lo encuentro a mi lado.

En otra cama,
alguien también me sueña.
Pero hace frío
y el otoño mueve las hojas
en nuestros patios.

Autor: Paula Novoa

Ilustración: Léonard Tsuguharu Foujita, “Youki au chat”

CAMINITO

Crucé océanos de tiempo para encontrarte.
Caminé desiertos rodeada de gente.
Aprendí rutas. Las desaprendí.
Cambié los puntos cardinales de tu mapa.
Desarmé constelaciones y las repartí de vuelta.
Inventé nuevos nombres.
Magneticé tu brújula.
Soborné a tu ángel.
Señalicé la pista de aterrizaje de mis miedos.
Olvidé todo el lenguaje conocido.
Aprendí a escuchar tus manos.
Nací miles de veces con cada uno de tus sí.
Te encontré.
Y haría la odisea las veces que sean necesarias
para encontrarte todos los días en la orilla de mi cuerpo.

Autor: Verónica Peñaloza

Ilustración de Erica Hopper

poemas de amor, versos húmedos (88)

Amo a la mujer
barbuda del circo.
Y ella, a su manera,
me corresponde.
Como muestra de amor,
lava mis pies cansados
y yo, con mi navaja, la afeito.

No nos importa
que el circo se marche
mañana y no vuelva.
Yo le regalo rosas
y maquinillas de doble hoja.
Ella me dice que nadie
más le atusará la barba.
Yo le prometo
aprender funambulismo.

En casa, mis hermanas
se ríen, y mis padres
no me hablan. Hace años
que olvidaron qué cosa es
amar sin compromisos.

Autor: Ángel Manuel Gómez Espada

Ilustraciones de Laura Knight

TRES POETAS EN UN BAR

Un poeta argentino con pasado
desmenuza ante su pupilo,
un joven sin futuro,
en el viejo bar,
las sutiles formas
de elaborar un poema.

Todos los secretos necesarios
para construir versos perfectos
sin descuidar
el rescoldo que las letras depositan en la memoria
el misterio que la ambigüedad siembra en el corazón
los lectores diferentes que persigue el poema.

La muchacha
que ocupa la mesa contigua
de mirada limpia y corazón indomable
concluye en tres minutos
un poema sencillo
que da por acabada
una relación,
sin andamiajes
ni ambigüedades
con un único destinatario.

Un poema
sólo repleto
del dolor que causa
haber amado.

Autor: Javier Solé

Ilustración de Jeremy Mann

Deseo


que siempre
eres

a veces
te
deseo tanto
que sueño
con
los ojos abiertos
y un lirio
encendido
entre los muslos
Mira
si
te deseo
que
desde mi ateísmo
creo
que es
totalmente
imposible
que Dios
no exista
Yo
que siempre
soy yo
no sé
para
qué
lavo mi cuerpo
y tengo
esta
piel tan
sumamente
ignorada
por
los avatares
o el tacto
dislocado
de
tus manos

y
yo
olemos
a trigo
cuando sudamos
en las noches
de luna
llena
o a mar
en los
cuartos
menguantes
de
nuestro oleaje
Mira
si
te deseo
que voy
a la cocina
y
pongo
a hervir
agua
para escaldar
mis huesos
y sentir
que
ese dolor
es
tu
distancia
y tu
ausencia
Y
que luego
bebo
ese
agua
para calmar
mi
sed.

Autor: Tomás Rivero

Ilustraciones de Frida Castelli

CARTA DE NAVEGAR

Seguir el curs d’una estrella des del port.
Ajudar l’au a retrobar el seu nord.
Saber-se encara infant d’una glopada.
Empescar-se una dansa arran del cim.
Partir sense projecte de tornada.
Encendre en ple desert una foguera.
Proclamar que la calma esdevé un crim.
Plantar clavells al llarg de la frontera.
Bastir palaus amb branques de til·lers.
Sortir al carrer com qui refà una carta.
O, si ho vols dit amb un sol mot només,
estimar-te.

Autor: Miquel-Lluís Muntané

Ilustración de Odilon Redon

Ara sé, amor, que la tristesa
és no tenir-te i no poder mirar-te
els ulls tan tendres, la veu que m’il·lumina,
el cos carícia on aprenc a aprendre
el dolor i la joia callats que ens fan ser.
Ara sé, amor, que la tristesa
hi ha en aquesta vesprada i et reclame,
ara ho sé,
tan rotundament trist.

Autor: Marc Granell

Ilustración: Cristobal Toral, “La Noche” (2001)

amorimás

ahora que el amor ya no es trajinar sobre las sábanas
temer el abandono
correr tras una cita
oficiar de émbolo
de zahorí o de espeleólogo
esperar a que pasen los ardores para volver a arder
sudor sobre sudor
carne con carne
ahora que los momentos se hacen largos
y la vida pasa como un tren expreso
que expirará al llegar
sin posible retorno
a su destino
tus manos asoman en un detalle cualquiera
y la ternura se hace un hueco muy preciso
en cualquier impreciso lugar de mi esqueleto.

Autor: Dante Bertini

Fotografía de Vivian Maier

poemas de amor, versos húmedos (87)

Vértigo

Míranos. La vida era esto.
Una casa sin pagar.
La custodia de los hijos.
El despertador a las seis.
El aula matinal fría y aséptica
en la que abandonamos a los niños.
Las noticias en el coche.
El lexatín de la mañana.
El diazepam de la noche.
Las facturas del banco.
Los kilos de más que se pegan al cuerpo.
Las bolsas en los ojos.
Las cremas milagrosas.
Los monosílabos.
Las miradas esquivas.
Y los chats en el móvil
a altas horas con extraños.

Autor: Gema Estudillo

Fotografía de Gabriel Isak, “Inbetween Memories”

Salvaje

Seré volcán en tus labios,
y en la noche inmaculada
de tu almohada.

Seré mágica gacela,
de fieros latidos,
y alada vestal de luz
en tu mañana.

Seré un águila indomable
en el cielo desnudo
del recuerdo;
y orquídea del viento
en tu mejilla;
y al surcar tu horizonte
sonrojada,
las bridas de la noche
serán mis aliadas.

Seré torrente desbocado,
y pura sangre
de saladas cabriolas,
para saciar
tu sed de eterno verbo;
y oteando el paisaje
de tus brazos,
al acecho
del descuido de tus manos,
rociaré tu piel
con silvestres pétalos
de fuego.

Dejaré que me devores
con tus besos,
hasta saciar el apetito
salvaje que me tienta,
y seré el desafío geométrico
de un sueño,
con aristas perfectas
en tu cuerpo.

Autor: Ana Pujante

Fotografía: Gabriel Isak, “To the Horizon”

MATEMÀTIQUES

Ser conscient del teu cos
amb la dimensió d’un temple
que respira.
Trobar-te lluny de tot
menys de que et queda quan restes
els vincles.
I estimar el temps que tens
abans de recalcular-te
la xifra.

Autor: Helga Simon Molas

Fuente original:https://helgasimon.wordpress.com/matematiques/

TEMPS II

El vell que infarta,
els clàxons que sonen,
les hores,
o tot allò que pasa mentre tu i jo som al llit.

Autor: Laia Carbonell

Camino por un fil de plata,
Equilibris sense xarxa.
Els teus ulls transparents
Em miren i no em veuen,
Has comprat el meu amor
Per cinc cèntims de misteri.

Autor: Marta Pérez i Sierra

Fotografía de Maurice Tabard

Una noche de Octubre mi padre y mi madre en su habitación
cuando todavía no son
padres míos ni de nadie.

El hombre se quita la camisa:
la cuelga en la silla ante el espejo, como un señor descabezado.
La mujer coloca sus pantalones y la camiseta en el armario,
una ahorcada más, colgada de la percha.

Ninguno de los dos se mira en el espejo de la cómoda.
Se sumergen entre las sábanas
Cada uno desde su lado de la cama:
los dos extremos de la frontera, y la aduana.

La mujer imagina pintado
el trozo de pared manchado de humedad.
Tiene los pies fríos. Se refugia en el vientre del hombre
su aliento es cálido.

Apagadas las luces, las sábanas ya no son blancas
los cuerpos sí parecen más limpios.
La mujer prefiere el día
el hombre la noche.

Obligados al deseo en el lecho nupcial;
hasta que los atrapa el sueño
cada uno en su lado.

Autor: Leire Bilbao

Ilustración de John Meyer

Marta Pérez versus Pablo Picasso

Es delia per acostar
Els seus llavis als d’ella.
Silenci, no res.
Eren amigues;
Potser un altre dia
de tendres liles riurien.
Avui només
desig d’ella vers l’amiga.

Estirada en el llit
imagino que et llepo el sexe
i quan jo vull em penetres,
l’orgasme s’apropa,
tu me`l detures amb bels ulls
i em llepes tota.

La teva llengua
és foc en el meu sexe,
dius que destil·lo nèctar.
A la teva boca el meu plaer
es triplica.
Tremolo i tu m’acompanyes
amb lleus envestides,
posseint-me.

Complicitat.
Cadència.
Sintonia.
Tot en el primitiu acoblar-se
L’un dins de l’altre.
Dansa ritual esquinçant
El despertar del dia.
Colors en la cintura.
Tu i jo, amor.

Tinc set: els teus llavis
són la copa.
Tinc son: els teus braços, el llit.
Tens fred: els meus cabells, la flassada.
Tens por: els meus ulls, l’espasa.



Si m’adormo,
desperta’m a petons
entre les cuixes
I després
puja fins als mugrons.
Despertaré a poc a poc,
amb mandra.
t’abraçaré.
Plaer per plaer.

Poemas de Marta Pérez i Sierra de su libro “Sexe mòbil Singular” (2002) y dibujos eróticos de Pablo Picasso de diferentes épocas.

amores cotidianos (238): los pies fríos

PAISAJE EN EL LECHO DESPUÉS DE LA BATALLA

“Quise sentirme viva,
trabajé en el jardín
y he cortado cipreses infectados.
Llovía, como en todos los entierros.”

(Paloma Corrales, poema: “Nota: martes, 15 de febrero”)

Después
de incendiar mi cama
trajiste el silencio.
o el deshielo,
lo mismo da.

Escucho todavía ahora
por las noches
el centelleo de las brasas
en mi cuerpo calcinado.

Las cenizas revelarán
la ingravidez del mundo.

Los pies tiznados fríos.

Autor: Javier Solé

poemas de amor, versos húmedos (86)

Hacer navegables tus ojos
con el único afán de hundir
mi embarcación y perecer en ellos.

Vivir o morir sin esperanza,
como un suicida inconsciente.

Y que un día cualquiera,
al enjugar tus lágrimas,
descubras mi cadáver, flotando
en el estuario azul de tu pupila.

Autor: Fermín López Costero

NUESTRO TIEMPO

Nos parece mentira, pero sí, hubo
un tiempo sin nosotros, años y años
en los que ni siquiera fuimos sueño
de cuerpos reposando tras amarse.
Aunque jamás lo hayamos meditado,
pudo haber una vida sin nosotros.
Tú en otros brazos, yo en otra mirada,
o solos por la calle y sin buscarnos.
Aunque lo rechacemos, habrá un tiempo
sin nosotros, durmiendo nuestra muerte
sin despertar, ni besos, ni caricias.
De las miles de vidas que pudimos
haber sido, logramos el prodigio
de desayunar juntos los domingos.

Autor: Jacob Iglesias

Ilustración: Bonnard, “El mantel a cuadros rojos” (1910)

BUSCANDO LA BELLEZA EN CUALQUIER PARTE

en un bar desangelado
una tarde fría de enero
ya de noche
en la barra
dos borrachos con solera
de vinos
uno, bronco, farfullando
una historia de navajas y hombres peleando por una mujer
otro, silencioso, delgado,
sumergido en su dolor y penitencia
y dos tipos que vienen de la aceituna
bebiendo en silencio
y con cansancio
y un hombre leyendo el periódico
disimulando su soledad
y el camarero acatarrado y aburrido
y tanto frío dentro como afuera
y todo bañado por una luz tristona
de sala de espera
que empapa y que se refleja
en paredes vasos botellas personas
y en la televisión un concurso
con gente divertida graciosa feliz y guapa
y otra ronda para engañar al hoy y al mañana.
y llegas tú
sonriendo
y dices un hola alegre y contagioso
y vas a la máquina de tabaco
sacas un paquete de camel
te pegas unos pasos de baile
y te marchas con un adiós amable y seductor
y todo parece caldearse brillar
todo se vuelve suave hermoso caricia
y nos agarramos con fuerza a esa oportunidad de belleza y calor
y pedimos otra ronda
porque todavía hay una mínima esperanza
y la noche es larga y fría

Autor: José Pastor

Fuente original:

https://librosyaguardientes.blogspot.com.es/2018/01/buscando-la-belleza-en-cualquier-parte.html

EL BAR

Uno se agarra a lo que puede.
Hoy, por acariciar en la memoria tu rostro,
he venido al bar de nuestra primera cita.

Tenía el mismo turno la camarera,
y pasó; no llevando unos vasos,
portaba tu recuerdo. No supe

qué licor pedir que me emborrachara más.
Temblándome la mano, te nombré.
Pero respondió: —No nos queda de eso.

Autor: Antonio Rivero Taravillo

Ilustración: Manet, “el bar del Folies Bergere” (1882)

PUERTAS

Por el portillo entreabierto
una mujer
penetra en mi mundo.

No habla,
está desnuda.

Cuando me acerco
antes de rozarla,
la puerta. se cierra.

Luciérnaga en el zaguán
misterio vedado en el umbral.

Autor: Javier Solé

Fotografía de Josep Aguilella

ASOMBROSAMENTE BELLA ERA ELLA

Ya era bella antes de envejecer
pero ahora la suma de los días le sentaba aún mejor
y cuanto más envejecía más bella se volvía
su piel parecía incandescente
la dulzura inundaba su cara como una cascada
sus palabras eran cada vez más redondas

Era asombrosamente bella envejeciendo
todo lo que tocaba se convertía en nácar
en la cocina, cuando fregaba los platos
la vajilla de hojalata se transformaba en plata
y la plata en vajilla de oro

Bella, bella era envejeciendo
leona sin suerte sin embargo feliz.

Autor: Matei Visniec

Ilustración: Rudolf Schlichter, “Female portrait” (1933)

poemas de amor, versos húmedos (85)

En un quadre de Gustav Klimt

Despulla’m,
dibuixa les meves formes de dona.
Embolica’m,
amaga’m amb robes de colors,
amb daurats generosos.
Fes de mi el millor paisatge,
deixa’m fer-te creure que dormo
perquè em puguis despertar.
A mi, que sóc de veritat.
Rodeja’m de somnis,
vesteix-me amb els meus cabells,
amb lluentons de passió estètica i descarada.
Vernissa’m de desig,
sent la meva pell només mirant-me.
Mira’m, que em deixo;
com en un quadre de Gustav Klimt.

Autor: Teresa Colom

Ilustración: Klimt, “Retrato de Adele Bloch – Bauer I” (1907)

POLVO

Me gustaría poner flores
sobre tu cuerpo.
Flores blancas en tu boca.
Flores lilas en tus ojos.
Enterrar todos
los latidos de esta casa.

Tengo cinco lunas en el pecho
y una cruz en tu nombre.
No hay casa.
No hay carretera.

Siempre me he enamorado
de golpes y animales muertos
en el suelo.

Siempre
se me dio bien caer de pie.

Ya no busco aire.
Ahora
solo intento no ahogarme.

Autor: Laura Peiró

Fuente original: http://larapeiro.blogspot.com.es/2016/04/polvo.html

Fotografía de Marta Bevacqua

REDUCIRTE

No hay nada de puro
en mi manera de mirarte
no hay nada sagrado en este cielo
sólo deseos que cristalizan,
acuciantes manías de ofrecerte
mis piernas intermitentes,
súplicas para hacerme sentir leve
prácticamente ofrendas,
insinuaciones del color
que te habita por dentro
y apenas reconoces.

Autor: Mayte Martín

Ilustración de Patricia Perrier

Te estoy esperando en el momento justo.
La cadencia dulce de tus manos
es la que da impulso
a los gestos cotidianos.
Cuento mis días por caricias.

Autor: Mar Blanco

Ilustración: Ion Theodorescu-Sion, “Mujer en el parque”

Desde el puerto

Parecías un lento petrolero
ensimismado bajo un sol de escarcha.
Y el corazón atado tras el buque
se mecía aún más lento sobre el agua;
y el descampado gris y azul del agua
otro mar de metal oscurecía:
mar negro sobre el mar en mi mirada.

Autor: Olga Bernad

Ilustración: Henri Lebasque, “Young girl at the window”

Fuente original: https://cariciasperplejas.blogspot.com.es/2008/05/desde-el-puerto.html

Veuràs l’ampla finestra
que dóna a la mar blava
veuràs l’immens forat
de gavines y d’aigua
i l’amor que s’acosta
que ve amb els ulls lluents
i et llençaràs al mar
on t’espera l’ofec
com una morta d’ànsia.

Autor: Josefa Contijoch

Ilustración de Erica Hopper

poemas de amor, versos húmedos (84)

Las que te amaron,
las que te aman,
se añaden a mis manos
cuando te toco en silencio
y las convoco, las nombro,
sin conocerlas,
porque con lo que yo te amo
no tengo suficiente
para incendiar distancias
entre tu piel y mi piel.

Autor: Begoña Abad

Ilustración: Ion Theodorescu-Sion, “Intimitate” (1931)

En mis sueños
el frío sigue siendo hermoso.

Escribo poemas verdaderos
desde la suavidad de la garra
y hablo el idioma de los delfines.

Vuelo sobre la tierra que me vio nacer
con plumasverbo de mis ancestros.

Veo voces que no me escuchan
y bailo, una a una, las notas
del silencio.

Pinto cuadros desnudos
que hablan de mis vestimentas.

No me duele nada,
ni siquiera el sueño.

La semana pasada
saboreé el éxtasis del sol
en la cúspide de tu sexo.

Y hoy, el primer beso,
bajo un paraguas de lluvia.

Autor: Paula Ensenyat

Fotografía de anka zhuravleva

Te explico la diferencia

Puedo pasar la vida
contando los exactos lunares de tu vientre,
siguiendo en el espejo tu mirada, ahuyentando
tus fantasmas; si quieres, siéndome un poco tú.
Puedo pasar la vida.
Pero vivir, amor, es mucho más que eso;
es crecer y dormir y envejecer contigo,
reñir y bromear, y no vernos a veces,
o vernos como extraños alguna madrugada.
Es la recia costumbre que de pronto fulgura
con una hermosa lumbre de pasión y demencia.

Autor: Josefa Parra

Ilustración de frida castelli

Tu siempre vas a ser la cría
Y yo el macho
Y la hembra
Todo junto.

Autor: Ana Carolina Quiñonez Salpietro

Ilustración: Romaine Brooks, “Chasseresse (Hunter)” (1920)

Todo queda atrás.
Desprovista y libre.
Como una rosa de Agadir.
Todo queda oculto
detrás del orden innecesario.
Como la innecesaria plegaria
o la innecesaria generosidad de los amantes.
Se dan y se piden porque si.
Todo queda atrás.
Las leyes y su orden.
Y este territorio de nadie.
– donde el amor muere –

Autor: Brenda López Soler

Fotografía de Kasia Derwinska, “end_of_liberty”

REVELACIÓN

Te bendigo ahora,

porque a tu lado encontré el desierto,
el vacío de las noches,
la serpentina de los sueños
decorando la amargura.

Y aprendí a estar conmigo
para no sentirme sola.

Autor: Esther Canovas

Ilustración de Alpay Efe