poemas de amor, versos húmedos (101)

NARANJA

Una naranja en la mesa
Tu vestido sobre la alfombra
Y tú en mi cama
Dulce presente del presente
Frescura de la noche
Calor de mi vida

Autor: Jacques Prévert

Ilustración de Andrey Belle

PARA QUE NO PUEDA PENSAR QUE LA HE OLVIDADO

No olvides decirle
que la recuerdo en las escaleras del tren
con el atardecer inquieto
mordiéndole desesperadamente la cintura.

Autor: Antonio Méndez Rubio

Ilustración: Cristobal Toral, “El tren” (1975)

NÚMERO TRECE

te despiertas miras la hora vas a la cocina
bebes agua te quedas sentada escuchando
el motor del frigorífico por el patio interior
los hijos de la vecina juegan a destrozarse
los oídos estás sola y te acude una inquietud
propia de domingos con resaca un nerviosismo
de condones rotos

Autor: Pablo García Casado

Ilustración de Marcos Beccari

como un exorcismo
para sacarte de mí
escribí un poema

cada noche lo leo
y lo releo
antes de dormirme

algo es algo

he conseguido reducirte
a un puñado de versos

Autor: Ferran Fernández

Ilustración: larissa poeta, “tantos lados” (2016)

VOCES

Por qué todas las caras que amé, todos los rostros
que oculté entre mis brazos o admiré entre las sábanas
se han convertido en máscaras que interrumpen mi sueño,
diciéndome con voces góticas y terribles:
«Somos nosotras. Ven. Las mismas que te amaron.
Ven a la nada. Ven a la basura.»

Autor: Luis Alberto de Cuenca

Ilustración: Oleg Radvan, “Drought”

HABITACIÓN 341

La muerte ha estado haciendo su tarea
en este cuerpo: acostados muy juntos,
el olor de los dos invade el cuarto.

Y son signos el timbre, la botella de agua,
el jersey esparcido de la visita, el pomo de la puerta,
de algo impostado, sólo duradero
en esta eternidad real de la agonía.

Decorado casual de cosas prácticas
para una muerte nunca calculada,
como todas las muertes.

(Le recuerdo riendo en una boda,
mucho tiempo antes de esta pasmosa eternidad.
La muerte ya pisaba sobre hojas secas
muy cerca de cualquiera de nosotros.
Pero estaba la música muy alta).

Autor: José Luis Piquero

Fotografía de Angel Merendino

Más información en: https://www.youtube.com/watch?v=f6lVS_ocGLk

poemas de amor, versos húmedos (100)

nadie mejor que tú
sabe que nací perdida y pálida
que renuncié a respirar
cuantas veces pude
que aprender a mentir
no fue más que un juego
de palabras
que no valen los esfuerzos
que este amor
es un viaje
que avanza hacia la tierra
como una lombriz ciega
hacia la nada

Autor: Isabel Bono

Fotografía de Nicole Burton

DE RECUERDOS Y OLVIDOS

Parece que ha pasado un siglo desde que te fuiste.
No sé en qué parte de la casa se perdieron tus pasos
que ya no oigo.
No sé cuándo fue la última vez que nuestra gata
se acurrucó sobre tus piernas,
ni sé si se acuerda de ti a la hora de la siesta
( te habría gustado conocer
a su nuevo compañero, tan peludo y suave como ella ).
Ya no hay ropa tuya en el cesto de la colada.
Ya no llegan cartas a tu nombre.
Ya no suena tu despertador.
Ya no se bebe vino aquí. Si no hay un brindis contigo,
el vino se vuelve triste.
El tiempo todo lo cura, dicen.
Con el tiempo todo se olvida, aseguran.
Pero es cruel el tiempo cuando borra tu imagen
tan nítidamente
como si nunca hubieses existido.
La soledad me golpea cada día para recordarme
que durante años me olvidé de ella.
Sé que esto no es un sueño,
pero me queda el consuelo de saber
que separarnos ha sido
un acto de amor.

Autor: María Carvajal

Ilustración de Shaun Ferguson

MORALIDADES

Sabe Dios qué pasará
cuando llegue eso de quererte,
si sólo con pensarte
estoy pecando.

Autor: Sandra Sánchez

Ilustración: Lovis Corinth, “Fräulein Heck”

Notas para conservar la Memoria – 3

Llovía sobre mi clítoris.
Los relámpagos acudían con fulgores a tu pecho:
parecía que sangrabas.
Pero eran sombras
que buscaban descanso en la llanura de tu piel.
Tu sexo olía a humo,
pardo y viejo.
En cambio, yo debía de ser azul,
y me robaste oxígeno
de mis rosados agujeros.
Tus dedos marrones en mi vagina
fueron ramas ásperas y otoñales.
Sacaste un pañuelo de papel, no sé de dónde,
y lo tiraste por la ventanilla,
húmedo y arrugado.
Mis senos ansiaban reventar.
Llovía sobre mi clítoris.

Autor: Miren Agur Meabe

Ilustración de Eric Fischl

Ama, amor

Ama, amor
mientras yo estoy lejos.
Dentro de mí sostengo tu rostro inigualable
y le doy eternidad.
Creces en mí. No cambias.
Sólo el amor da el rostro de lo eterno.
Besa otras bocas
tan bellas como la mía
mientras estoy lejos.
No dejes que el tiempo
torne de agua tu mirada de animal
y seque tu belleza y ponga puntos blancos
en tu crin dorada y vuelva de paja
tus cabellos como los locos.
Ámame, amor
en otras
mientras estoy lejos.
No sea que se te olvide
el ejercicio de dar.

Autor: Raquel Jodorowsky

Ilustración de Patrick Boussignac

La ciutat sou ella i tu:
d’ella, els racons
de tu, els records
d’ella, els amors
de tu, els principis
i olor de calèndula
sense forma
pels carrers de tot el cos.

Autor: Helga Simón

Ilustración: Carmen Montero, “el ladrón de sueños”

poemas de amor, versos húmedos (99)

ARS AMANDI

Obedezca mi piel a los sentidos
y venza mi saliva el crisol
de tu cuello que, como caramelo,
habrá de deshacerse lentamente
en mi boca.
Que dance tu latido
entre los pliegues de mis ansias
y, por mi infierno,
fieras palomas vuelen
al paso de la noche;
pues, sin permiso,
antes de que amanezca habré bebido
ese licor amargo
que ya con estos ojos
hoy he saboreado.

Autor: Esther García Bonilla (Esther Garboni)

Fuente original: http://garboni.blogspot.com/2010/04/ars-amandi.html

Ilustración: Leonor Fini, “dans la tour” (1952)

LOVE STORY

Queridísimo amigo, mi alegría:
sepas que eres mi solo pensamiento,
y que tu dulce forma ni un momento
deja de estar en la memoria mía.

Codiciándote paso todo el día,
tú eres mi ambición y mi sustento,
desearte a la vez es alimento
y es alivio de mi melancolía.

Para mi ardor no hallo refrigerio
y me consumo por nuestro adulterio,
como Ginebra en el poema artúrico.

Da a mi cuerpo tus lánguidos abrazos
porque quiero morirme entre tus brazos,
queridísimo amigo barbitúrico.

Autor: Carmen Jodra

Fotografía: Marta Bevacqua, “butterfly”

LA CITA

Me he ceñido toda con un manto negro.
Estoy toda pálida, la mirada estática.
Y en los ojos tengo partida una estrella.
¡Dos triángulos rojos en mi faz hierática!

Ya ves que no luzco siquiera una joya,
ni un lazo rosado, ni un ramo de dalias.
Y hasta me he quitado las hebillas ricas
de las correhuelas de mis dos sandalias.

Mas soy esta noche, sin oros ni sedas,
esbelta y morena como un lirio vivo.
Y estoy toda ungida de esencias de nardos,
y soy toda suave bajo el manto esquivo.

Y en mi boca pálida florece ya el trémulo
clavel de mi beso que aguarda tu boca.
Y a mis manos largas se enrosca el deseo
como una invisible serpentina loca.

¡Descíñeme, amante! ¡Descíñeme, amante!
Bajo tu mirada surgiré como una
estatua vibrante sobre un plinto negro
hasta el que se arrastra, como un can, la luna.

Autor: Juana de Ibarbourou

Ilustración: Leonor Fini, “homme noir et femme singe”

TUS SABORES

Para Julia

Tu sexo me sabe a naranja
a campo
a miel

Me sabe a volcán que se alza
a leyenda
a raíz que se prende a su ser
a puño cerrado
a patria
a ti

Tu sexo me sabe a mujer.

Autor: Rosa María Roffiel

Ilustración de Xi Pan

HUIDA DE LOBA

A quien me pregunta
cuántos amores he tenido
le respondo que mire
en los bosques para ver
en cuántas trampas ha quedado
mi pelo.

Autor: Alda Merini

Nos quedamos solos.
Mil noches fueron
más de mil.
Envejecimos
cabeza con cabeza
entre recuerdos.
Se cruzaba la dicha
a veces
como un relámpago.

Autor: Estela Smania

Ilustración: Lotte Laserstein, “Helga och Rubén Wangsson”

poemas de amor, versos húmedos (98)

MADRUGADA

Recuerdo
Tu sombra
De puntillas
Por los tejados,
En aquella mañana
En la que el frío
Desataba su luz.
Recuerdo todavía
Los pasos del invierno
Sobre la alfombra,
La ventana tan blanca.
No son campanas
Lo que se escuchaba a lo lejos,
Es sólo esta vida
Que ya bosteza.

Autor: Josep M. Nogueras

Fotografía de René Groebli

ELLA suele comprar libros
en una vieja librería
que se encuentra
en Charing Cross Road.

Lleva tiempo haciéndolo.
Alguna vez, yo la he visto,
coge un ejemplar
y lo esconde en su abrigo
color crema
que sólo utiliza
los días de viento.

Una tarde
coincidimos los dos
en un pub que olía
a bergamota.
Le hablé de Borges
y de la tumba de un poeta
en el cementerio parisino
de Père Lachaise.
Ella, después de beber
varias cervezas,
me dijo que tenía prisa.

Autor: Fernando Sanmartín

Fotografía de Stanley Kubrick, 1949

PROMISIÓN

Si acudes a la cita, te prometo
champán, seda y bombones.

Celebraré tu cuerpo entre mis sabanas,
te ceñiré guirnaldas en las sienes,
y rogaré a los dioses que demoren
la llegada del alba a nuestro lecho.

Autor: Francisco José Martínez Morán

Ilustración de Aldo Balding

ENCUENTRO

Has sido tú, quizá nuestro desorden,
quizá los dedos libres,
su movimiento ansioso que interroga,
que pregunta a las manos
y recorre las líneas
del último deseo al despertarte,
o quizá he sido yo,
con la lengua en los filos de la noche.
Caminos de placer cuando amanece
y dos cuerpos se hablan
y cuentan su fortuna
y cruzan la pasión como uno solo.

El resto de la carne se encadena
a las hábiles piernas y a los brazos,
para hundirse en el mundo y poseer
como una oscura boca
que todo se lo traga, y nos arrastra.
Si alguna vez te busco o si me buscas
tú a mí, y nos encontramos.

Autor: Juan Carlos Abril

Ilustración de Matt R. Martin

APARTAMENTO

Porque al alejarnos las casas cambian.
No hay un sólo día,
que no repita nuestro nombre,
en el apartamento que compartimos.
Nos recuerde
y se pregunte
a qué distancia
vivimos de las promesas
que empeñamos en sus paredes.
Lo que somos,
discos, películas y libros,
está ordenado en una estantería
que ya no existe.
El apartamento que compartimos…

Se alquila.

Autor: Miguel Rollón

Ilustración de Michal Lukasiewicz

NUNCA HAY TIEMPO PARA DESPEDIRSE

El pasado es un coche que se aleja.
Hoy me acuerdo de una mujer que amé.
No sé dónde está ahora,
si encontró lo que buscaba.
No sé si me recuerda.
No sé siquiera si está viva.

Autor: David Eloy Rodríguez

Ilustración: Richard Cartwright, “Golden Car in the Silver Rain”

poemas de amor, versos húmedos (97)

Búscame
en la periferia,
en la órbita del satélite,
en la caja del puzzle equivocado,
en el arrabal,
en la vía de servicio,
en el idioma que no hablo,
en la estación de tren abandonada,
en el buzón de mi vecina,
en la causa perdida,
en el calendario del año pasado,
en los poemas de los 15,
en el cuaderno de las páginas arrancadas,
en el mapa de la URSS,
en el confetti tras la fiesta.
Búscame
donde no me alcances.
Enciende un cigarro,
yo he dejado de fumar.

Autor: Nuria Otero

Fotografía de Marta Bevacqua

Letanía sin nosotros

Es en este tiempo incierto, intacto,
es en este instante desnudo,
sin palabras, sin nosotros, tan sólo
tendido suavemente en el olvido.
Es bajo esta lluvia muda y ciega,
esta lluvia sin nosotros,
esta hora sin nosotros,
Este agua sin sed.
Es. Es sin siempre, es sin memoria,
es sin llanto y sin risa,
es sin miedo y sin gracias te sean dadas.
Es, como si eso fuera poco,
sin causa y sin remedio,
a pesar nuestro,
Y es, desde luego, sin calles ni avenidas,
sin fuentes ni estaciones,
sin la tristeza que da mirar el firmamento.

Autor: Guadalupe Grande

Ilustración: Paul Fischer, “The Athenaeum (Rainy day in Kongens Nytorv)”

PACTO

Por si acaso llovizna por tu calle
y quieres secar tu cuerpo
entre mis brazos.

Por si el silencio te acomete
y recuerdas el lenguaje extraño
que aprendiste a mi lado.

Por si regresas
a humedecer de lunas los recuerdos.

Por si el trópico te reclama impaciente
entre sus verdes.

O por si acaso es de noche en tu morada
dejaré la puerta abierta.

Autor: Maria Clara González de Urbina

Ilustración de Aldo Balding

QUAN FALTA L’AMOR

Quan falta l’amor
què ens queda,
de què parlarem,
on ens duran
els nostres passos?

Autor: Montserrat Abelló

Ilustración: Viktor Popkov, “A Family In July” (1969)

ALGUNA QUE OTRA VEZ

Hasta mi noche llegas
y te recuerdo fiera
celosa en mi caverna

y te recuerdo sirena
nadando entre mis pechos

y te recuerdo tierna
como paloma, tierna

y te recuerdo fuego
encendida de deseo

y te recuerdo plena,
antes del miedo

Autor: Rosa María Roffiel

Fotografía de Laura Makabresku

PLANES DE FUTURO

Tenemos cuarenta años y un trabajo que odiamos
que nos hace pagar las facturas
llegar a fin de mes
tener eso que llaman dignidad
y que se siente igual que la tristeza.

Tenemos un trabajo y un piso en la playa
pero ante el mar soñamos
un milagro
nuestra ropa en la arena como entonces
y quedarnos así a la intemperie
uno enfrente del otro
con toda la extrañeza de los cuerpos
desnudos con esta luz precaria
con un amor que existe y no nos basta.

Tenemos cuarenta años y dos hijos que corren
que gritan y que lloran
porque la arena está demasiado caliente
porque nosotros discutimos
porque no hay nada aquí que nos divierta.

Tenemos casa hijos y demasiado miedo
a la muerte el cáncer de pulmón
a los contratos temporales
como la gente normal
miedos de gente feliz miedos felices
como este insomnio dulce de los días
laborables esta nostalgia común
y rutinaria.

Tenemos cuarenta años y un país que no nos nombra
no cogemos aviones
porque hemos olvidado
cómo decir te quiero en otras lenguas
la violencia del viaje las alturas
cómo dormir tranquilos en hoteles lejanos
donde nadie nos llama por las noches.

Tenemos cuarenta años y una vida feliz
sin contratiempos
una vida segura
equilibrada.

Pero después del amor de la rutina
de la clase media
la propiedad particular
la realidad regresa inconformista.

Autor: Rosa Berbel

Ilustraciones de Alan Feltus

poemas de amor, versos húmedos (96)

66º 33′ 45”

El Círculo Polar es la región
más despoblada, inhóspita, del mundo.

Apenas dos personas
por kilómetro cuadrado.

Estás conmigo aquí.
Nada me falta.

Autor: Ariadna G. García

Ilustración de Marina Cruci

EN ÁMBAR

Al amanecer
el concejal de urbanismo
sembró toda la ciudad de semáforos en ámbar.
Era imposible
conducir o calcular
algún itinerario sin circular con precaución.
El nivel de gasolina descendía
y al final
de la última rotonda
me aguardaban tus ojos
de nuevo, irrepetibles.

Autor: Raquel Ramírez de Arellano

Ilustración: Oscar Santasusagna, “en ningún lugar” (2016)

He caminat nua sobre nits
incertes de mascles
sense seny.
He passejat nua per la imaginació
de mascles alletats amb fel.
I he agafat fred.

Autor: Marta Pérez i Sierra

Ilustración de frida castelli

Y así eres tú.
Un huracán que se lleva todo a su paso,
sin importarle lo más mínimo los destrozos que
pueda haber causado.

Autor: Alba Vázquez

Ilustración de Jim Salvati

RENUNCIA

Tras la entrega, la renuncia
y esa mansa paz
de poema adormecido.

Entre las ramas
palabras abiertas como heridas

Autor: Maria Clara González de Urbina

Fotografía de Matt R. Martin

Esdrújula

Me he pasado la vida buscando una esdrújula que no lleve tilde
arrancando el césped compulsivamente
y observando las cosas extraordinarias que hacen los niños.
No estaré tildada
cuando me encuentres.
Porque yo no llevo tilde.
Y sin embargo bailo como una grulla mojada
despegando
alzando el vuelo en maremoto.
Aterrizando con el pecho en flor
al rojo vivo
y las mejillas preparadas.
Me tendrás que dar la mano
cuando me encuentres.
Y cuando lo hagas
le robaremos las tildes a las esdrújulas
para dárselas de comer a los patos
como lo harían dos niños en el parque.
Reiremos en los soportales
y comeremos todo aquello que lleve ajo y cilantro.
Nos inventaremos palabras
abecedarios
puede que incluso algún número
cuando me des la mano.
Los lunes serán los días para nuestro idioma secreto
en el que los silencios cuentan
como una palabra más.
También la risa
porque nos reiremos.
Nos reiremos como dos niños
que hacen cosas extraordinarias.
Los miércoles
si quieres
podemos hablar sólo con esdrújulas.
¡Se me ocurren tantas cosas!
tan hermosas
y perecederas como un mendrugo de pan
en las manos de una anciana.
Se me ocurren cientos de tubérculos inexplicables
como un tallo de jengibre
cambios
tan determinantes como una diéresis
y caprichosos
como una tilde.
Me tendrás que dar la mano
cuando me dejes.
Bailar conmigo muy despacio
alguna canción de los años cincuenta
y besarme en la herida
justo al lado del lunar.
Desatarme los cordones
y meterme en la cama como a los borrachos
antes de irte.
Traerme un vaso de leche caliente con miel
y acariciarme la frente de tortuga
una última vez.
Para que yo también
pueda irme.

Autor: Tania Panes

Ilustración de Anka Zhuravleva

Tres poemas de amor y sexo de Javier Solé

POLOS OPUESTOS

anshu-lesik

Hubo un primer encuentro
donde las diferencias
parecían insalvables.

Ella no quería navegar en mar abierto.
Él no deseaba amarrar en tierra estéril.

Estuvieron
durante meses
ignorando que
los imanes de polos opuestos
no deberían repelerse.

Se despertaron de madrugada
cada uno en su cama vacía
empapados de deseo satisfecho
sólo en sueños.

Ilustración de Anshu Lesik

LA VAGINA DE LA PUTA (EL ORIGEN DEL MUNDO)

levon-baghramyan-02Una mujer vieja
que fue puta
camina por la calle.

Al caerse y no ser socorrida
por ninguno de los desempleados
que vemos desvanecerse el tiempo
-el tiempo y la vida-
se ha levantado la falda,

la muy guarra
no llevaba bragas
y he visto en su sexo

las existencias malogradas en coitos sin sustancia,
la dignidad malvendida
cada mañana y hasta el amanecer de un nuevo día,
las promesas incumplidas, las ilusiones rotas.

Gracias al gesto airado
de una trabajadora jubilada sin pensión
he descubierto
que toda mi existencia
está contenida
en la vagina de una prostituta.

Treinta minutos más tarde,
rabioso y desesperado,
copulaba conmigo mismo
mientras la puta
contaba las embestidas,
pues habíamos acordado en el precio
un incentivo por el ensañamiento.

Fotografía de Levon Baghramyan

AMANTES

otto-dix-dos-amantes-viejos-1923“A golpe de silencios
se nos fueron muriendo todas las palabras”

(Ángela C Aranda C)

Los viejos desposados,
sucios y rencorosos,
que miran desde el sofá
la fotografía de un amor
que no existió.

Una televisión
sin imágenes
murmullo que acalla
el silencio.

Ilustración: Otto Dix, “Dos amantes viejos” (1923)

poemas de amor, versos húmedos (95)

En la fotografía de vuestro quinto aniversario se ve claro:
habéis domesticado el amor, el sexo, la pasión.
Miráis a cámara cansados, triunfantes, perfectos.
Compartir el miedo os ha liberado,
habéis descubierto la llave de la felicidad moderada.
Sois superiores a todos los solteros,
a todos los emparejados porque
vuestra unión es
única,
trascendente,
poética,
mística.

Autor: Elena Barrio

Fuente original:

http://www.elena-barrio.com/2016/11/en-la-fotografia-de-vuestro-quinto.html

AUNQUE NO HAYA VENTANAS

Qué bien me quedan las camisas
cuando tú me las quitas
arrancándome las dudas,
esparciendo los porqués por el suelo
de habitaciones baratas
en hoteles de ciudades
que aún no nos conocen,
en calles de deseo que te concedo
a pesar de la ausencia de estrellas.

La distancia nos roza la piel
nos mordemos de ganas,
tu tiempo se me echa encima
cuando tus cables se cruzan
con mis piernas
y dime tú cómo no voy a perderme
teniendo el norte en tu mirada,

y qué más da que no haya ventanas
si contigo siempre son vistas al mar.

Autor: Teresa Mateo

Fuente original: 

http://teresamateoblog.blogspot.com/2014/01/que-bien-me-quedanlas-camisas-cuando-tu.html

Ilustración de Evgeniy Monahov

Adèu temporal

Com dues mans violentades
que emergissin de la terra,
dos arbres, recent podats,
voregen el camí.
Avanço
sota un cel esquerdat
per les branques ben nues.
Les mans, a les butxaques,
les duc podades d’ahir.

Autor: Cèlia Sànchez-Mústich

Fotografía de Kasia Derwinska

EL PACTO

Si me incendias, no esperes
de mí un lenguaje al uso,
los desgastados ritos del amor,
las consabidas normas,
los burdos reglamentos
que matemáticamente predicen
cómo todo se teje y se desteje.

Si me enciendes, no dejes
nada de tu leña para un día
que acaso nunca ha de llegar
y arriésgate al juego prohibido
que ignora la aritmética y el cálculo.

No te cubras, no conserves.
Organiza tu vida para el fuego.

Este es el pacto:
si me amas, arde conmigo

Autor: Maria del Carmen Berardo

Ilustración: Arthur Saron Sarnoff, “Where Love Begins”

TÓMAME

Tómame ahora que aún es temprano
y que llevo dalias nuevas en la mano.

Tómame ahora que aún es sombría
esta taciturna cabellera mía.

Ahora que tengo la carne olorosa
y los ojos limpios y la piel de rosa.

Ahora que calza mi planta ligera
la sandalia viva de la primavera.

Ahora que en mis labios repica la risa
como una campana sacudida aprisa.

Después…, ¡ah, yo sé
que ya nada de eso más tarde tendré!

Que entonces inútil será tu deseo,
como ofrenda puesta sobre un mausoleo.

¡Tómame ahora que aún es temprano
y que tengo rica de nardos la mano!

Hoy, y no más tarde. Antes que anochezca
y se vuelva mustia la corola fresca.

Hoy, y no mañana. ¡Oh amante! ¿no ves
que la enredadera crecerá ciprés?

Autor: Juana de Ibarbourou

Ilustración: Alexey GOLOVIN, “The Birth of Venus” (2013)

El conocer

Después, cuando ya dormimos
el coma del paraíso y nos despertamos,
nos quedamos un rato largo
mirándonos.
No sé qué verá él, pero yo veo
unos ojos de ternura insuperable
y calma, una calma como la dignidad
de la materia. Amo el mar abierto
azul-verde-gris de su iris, amo
su curva contra lo blanco,
la curva que al mirarla me hace
acabar, cuando está casi quieto, muy hondo
dentro de mí. Nunca vi una curva
como esa, salvo la de la tierra desde el espacio
exterior. Yo no sé de dónde
sacó esa amabilidad sin soberbia,
casi sin ego, y a pesar de eso eligió
a una mujer entre todas.
Conociéndolo, conozco
la pureza del animal
que se aparea de por vida. A veces sonríe
apenas, pero más que nada me mira mirarlo,
con el rostro entero iluminado. Amo ver
cómo cambia cuando lloro – no hay inquietud,
ni pena, ni reflejo más serio. Si estamos
boca arriba, acostados uno al lado del otro,
cara a cara, puedo oír una lágrima de mi párpado inferior
golpear contra la sábana, como si fuese
uno de los primeros días sobre la tierra
y después las del párpado superior
se enlazan y bajan por las pestañas
como la aparición del cultivo y la irrigación
en un pueblo que ya no es nómade.
Tengo tanta suerte de poder conocerlo.
La única forma de conocerlo es ésta.
Yo soy la única que lo conoce.
Cuando me vuelvo a despertar, todavía me mira,
como si fuera eterno. Dormitamos así
una hora, y poco a poco sé
que aunque estamos saciados, aunque casi no
nos tocamos, este es el éxtasis al que el otro
éxtasis nos llevó – nos adentramos,
más y más profundo, mirada a mirada,
en este lugar más allá de los demás lugares,
más allá del cuerpo mismo, hacemos
el amor

Autor: Sharon Olds

Ilustración de Frida Castelli

poemas de amor, versos húmedos (94)

Un huésped

No sos mío
no estás
en mi vida
a mi lado
no comés en mi mesa
ni reís ni cantás
ni vivís para mí.

Somos ajenos
tú y yo misma
y mi casa.

Sos un extraño
un huésped
que no busca no quiere
más que una cama
a veces.

Qué puedo hacer
cedértela
pero yo vivo sola.

Autor: Idea Vilariño

Ilustración de Fabian Perez

Hoy he pensado intensamente en ti

Hoy he pensado
intensamente en ti.

Aunque casi todos los días
pienso en ti
sufriendo o sonriendo
trabajando o durmiendo
feliz como un detalle
o triste como un muro.

Yo siempre estoy de pronto
con la cabeza puesta
allí por donde pasas
o pasaste
y te encuentro
otra vez
como si el tiempo
no hubiese pasado
ni lo peor
ni el futuro que venga
porque
mire hacia donde mire
piense hacia donde piense
tú estás ahí
no queda ya objetivo
ninguno por hacer
ni penas ninguna hay
ni habrá.

Solo respirar y dar algunos
pasos por el camino
juntos
y verte transparente
brillar como
si no estuvieras

y estuvieras.

Autor: Isla Correyero

Ilustración: Carl Wilhelmson, “Escena de la costa sueca” (1898)

AMOR AMORE COMPLECTATUR

No me vengas ahora con los desechos
del amor, la moneda suelta
que te fue quedando en el bolsillo:
palabras hermosas y amistad, un regazo
donde poder llorar, todas esas cosas
para mí, que pude quererte hasta el delirio,
creo yo, no las merezco.
Págame, amor, con sólo amor,
y si no quédate el cambio.

Autor: Berta Piñán

Ilustración de Shaun Ferguson

El caballete

Cuando enciendo una fogata, me siento útil—
orgullosa desenrosco las tuercas de oxidados pernos,
desarmo una de las cosas que mi ex dejó
cuando se fue marchando. Y pongo
esos angostos y pulidos ángulos de maple
sobre las astillas, alimentando una corriente de aire ascendente —
qué bien. Se me prendió la llama y entonces pude verme:
incendiando su viejo caballete. Cómo es posible,
después de horas y horas—en total, quizá fueron semanas,
un mes de inmovilidad—modelándole,
nuestros primeros años,
el aroma del acrílico, el estiramiento del lienzo.
Ahora incendio su abandonada obra,
fue él quien hizo de nuestra familia, desnuda,
una forma de arte. Qué si alguien, hace treinta años,
me hubiera dicho: Si renuncias ahora
al deseo de ser artista, él te amará toda la vida—
¿qué habría dicho? Ni siquiera poseía un arte,
pues este brotaría de nuestra vida familiar—
qué podría haber dicho: nada me detendrá.

Autor: Sharon Olds

Ilustración: Takahiro Hara, “artista y modelo”

Su esperma bebido por mis labios
era la comunión con la tierra.
Bebía con mi magnífica
exaltación
mirando sus ojos negros
que huían como gacelas.
Y jamás una manta fue más cálida y lejana
y jamás fue más feroz
el placer dentro de la carne.
Nos partíamos en dos
como el timón de una nave
que se abría para un largo viaje.
Teníamos con nosotros los víveres
para muchos años todavía
y besos y esperanzas
y no creíamos más en Dios
porque éramos felices.

Autor: Alda Merini

Ilustración de frida castelli

TU RISA

Casi no me acuerdo del
calor que desprendía tu piel,
siempre causa de incendio
y lo bien que me venía
para los pies fríos.
Casi no me acuerdo de las
notas encontradas que
sacaban una sonrisa de paseo.
Casi no me acuerdo de los viajes
planeados desde la cama
hacia algún lugar lejano,
pero sabiendo que la cama
era nuestro lugar en el mundo
y que ya no teníamos
que seguir buscándolo.
Casi no me acuerdo del sonido
de tu risa y del acorde
que formaba con la mía.
Tampoco me acuerdo casi
de tus besos ni de la aspereza
de tu barba acariciándome lento.
Ya no me acuerdo.
Casi.

Autor: Teresa Mateo

Fuente original: http://teresamateoblog.blogspot.com/2013/11/la-relatividad-de-la-medida.html

Ilustración de Jane Nane