poemas de amor, versos húmedos (87)

Vértigo

Míranos. La vida era esto.
Una casa sin pagar.
La custodia de los hijos.
El despertador a las seis.
El aula matinal fría y aséptica
en la que abandonamos a los niños.
Las noticias en el coche.
El lexatín de la mañana.
El diazepam de la noche.
Las facturas del banco.
Los kilos de más que se pegan al cuerpo.
Las bolsas en los ojos.
Las cremas milagrosas.
Los monosílabos.
Las miradas esquivas.
Y los chats en el móvil
a altas horas con extraños.

Autor: Gema Estudillo

Fotografía de Gabriel Isak, “Inbetween Memories”

Salvaje

Seré volcán en tus labios,
y en la noche inmaculada
de tu almohada.

Seré mágica gacela,
de fieros latidos,
y alada vestal de luz
en tu mañana.

Seré un águila indomable
en el cielo desnudo
del recuerdo;
y orquídea del viento
en tu mejilla;
y al surcar tu horizonte
sonrojada,
las bridas de la noche
serán mis aliadas.

Seré torrente desbocado,
y pura sangre
de saladas cabriolas,
para saciar
tu sed de eterno verbo;
y oteando el paisaje
de tus brazos,
al acecho
del descuido de tus manos,
rociaré tu piel
con silvestres pétalos
de fuego.

Dejaré que me devores
con tus besos,
hasta saciar el apetito
salvaje que me tienta,
y seré el desafío geométrico
de un sueño,
con aristas perfectas
en tu cuerpo.

Autor: Ana Pujante

Fotografía: Gabriel Isak, “To the Horizon”

MATEMÀTIQUES

Ser conscient del teu cos
amb la dimensió d’un temple
que respira.
Trobar-te lluny de tot
menys de que et queda quan restes
els vincles.
I estimar el temps que tens
abans de recalcular-te
la xifra.

Autor: Helga Simon Molas

Fuente original:https://helgasimon.wordpress.com/matematiques/

TEMPS II

El vell que infarta,
els clàxons que sonen,
les hores,
o tot allò que pasa mentre tu i jo som al llit.

Autor: Laia Carbonell

Camino por un fil de plata,
Equilibris sense xarxa.
Els teus ulls transparents
Em miren i no em veuen,
Has comprat el meu amor
Per cinc cèntims de misteri.

Autor: Marta Pérez i Sierra

Fotografía de Maurice Tabard

Una noche de Octubre mi padre y mi madre en su habitación
cuando todavía no son
padres míos ni de nadie.

El hombre se quita la camisa:
la cuelga en la silla ante el espejo, como un señor descabezado.
La mujer coloca sus pantalones y la camiseta en el armario,
una ahorcada más, colgada de la percha.

Ninguno de los dos se mira en el espejo de la cómoda.
Se sumergen entre las sábanas
Cada uno desde su lado de la cama:
los dos extremos de la frontera, y la aduana.

La mujer imagina pintado
el trozo de pared manchado de humedad.
Tiene los pies fríos. Se refugia en el vientre del hombre
su aliento es cálido.

Apagadas las luces, las sábanas ya no son blancas
los cuerpos sí parecen más limpios.
La mujer prefiere el día
el hombre la noche.

Obligados al deseo en el lecho nupcial;
hasta que los atrapa el sueño
cada uno en su lado.

Autor: Leire Bilbao

Ilustración de John Meyer

Anuncis

Marta Pérez versus Pablo Picasso

Es delia per acostar
Els seus llavis als d’ella.
Silenci, no res.
Eren amigues;
Potser un altre dia
de tendres liles riurien.
Avui només
desig d’ella vers l’amiga.

Estirada en el llit
imagino que et llepo el sexe
i quan jo vull em penetres,
l’orgasme s’apropa,
tu me`l detures amb bels ulls
i em llepes tota.

La teva llengua
és foc en el meu sexe,
dius que destil·lo nèctar.
A la teva boca el meu plaer
es triplica.
Tremolo i tu m’acompanyes
amb lleus envestides,
posseint-me.

Complicitat.
Cadència.
Sintonia.
Tot en el primitiu acoblar-se
L’un dins de l’altre.
Dansa ritual esquinçant
El despertar del dia.
Colors en la cintura.
Tu i jo, amor.

Tinc set: els teus llavis
són la copa.
Tinc son: els teus braços, el llit.
Tens fred: els meus cabells, la flassada.
Tens por: els meus ulls, l’espasa.



Si m’adormo,
desperta’m a petons
entre les cuixes
I després
puja fins als mugrons.
Despertaré a poc a poc,
amb mandra.
t’abraçaré.
Plaer per plaer.

Poemas de Marta Pérez i Sierra de su libro “Sexe mòbil Singular” (2002) y dibujos eróticos de Pablo Picasso de diferentes épocas.

amores cotidianos (238): los pies fríos

PAISAJE EN EL LECHO DESPUÉS DE LA BATALLA

“Quise sentirme viva,
trabajé en el jardín
y he cortado cipreses infectados.
Llovía, como en todos los entierros.”

(Paloma Corrales, poema: “Nota: martes, 15 de febrero”)

Después
de incendiar mi cama
trajiste el silencio.
o el deshielo,
lo mismo da.

Escucho todavía ahora
por las noches
el centelleo de las brasas
en mi cuerpo calcinado.

Las cenizas revelarán
la ingravidez del mundo.

Los pies tiznados fríos.

Autor: Javier Solé

poemas de amor, versos húmedos (86)

Hacer navegables tus ojos
con el único afán de hundir
mi embarcación y perecer en ellos.

Vivir o morir sin esperanza,
como un suicida inconsciente.

Y que un día cualquiera,
al enjugar tus lágrimas,
descubras mi cadáver, flotando
en el estuario azul de tu pupila.

Autor: Fermín López Costero

NUESTRO TIEMPO

Nos parece mentira, pero sí, hubo
un tiempo sin nosotros, años y años
en los que ni siquiera fuimos sueño
de cuerpos reposando tras amarse.
Aunque jamás lo hayamos meditado,
pudo haber una vida sin nosotros.
Tú en otros brazos, yo en otra mirada,
o solos por la calle y sin buscarnos.
Aunque lo rechacemos, habrá un tiempo
sin nosotros, durmiendo nuestra muerte
sin despertar, ni besos, ni caricias.
De las miles de vidas que pudimos
haber sido, logramos el prodigio
de desayunar juntos los domingos.

Autor: Jacob Iglesias

Ilustración: Bonnard, “El mantel a cuadros rojos” (1910)

BUSCANDO LA BELLEZA EN CUALQUIER PARTE

en un bar desangelado
una tarde fría de enero
ya de noche
en la barra
dos borrachos con solera
de vinos
uno, bronco, farfullando
una historia de navajas y hombres peleando por una mujer
otro, silencioso, delgado,
sumergido en su dolor y penitencia
y dos tipos que vienen de la aceituna
bebiendo en silencio
y con cansancio
y un hombre leyendo el periódico
disimulando su soledad
y el camarero acatarrado y aburrido
y tanto frío dentro como afuera
y todo bañado por una luz tristona
de sala de espera
que empapa y que se refleja
en paredes vasos botellas personas
y en la televisión un concurso
con gente divertida graciosa feliz y guapa
y otra ronda para engañar al hoy y al mañana.
y llegas tú
sonriendo
y dices un hola alegre y contagioso
y vas a la máquina de tabaco
sacas un paquete de camel
te pegas unos pasos de baile
y te marchas con un adiós amable y seductor
y todo parece caldearse brillar
todo se vuelve suave hermoso caricia
y nos agarramos con fuerza a esa oportunidad de belleza y calor
y pedimos otra ronda
porque todavía hay una mínima esperanza
y la noche es larga y fría

Autor: José Pastor

Fuente original:

https://librosyaguardientes.blogspot.com.es/2018/01/buscando-la-belleza-en-cualquier-parte.html

EL BAR

Uno se agarra a lo que puede.
Hoy, por acariciar en la memoria tu rostro,
he venido al bar de nuestra primera cita.

Tenía el mismo turno la camarera,
y pasó; no llevando unos vasos,
portaba tu recuerdo. No supe

qué licor pedir que me emborrachara más.
Temblándome la mano, te nombré.
Pero respondió: —No nos queda de eso.

Autor: Antonio Rivero Taravillo

Ilustración: Manet, “el bar del Folies Bergere” (1882)

PUERTAS

Por el portillo entreabierto
una mujer
penetra en mi mundo.

No habla,
está desnuda.

Cuando me acerco
antes de rozarla,
la puerta. se cierra.

Luciérnaga en el zaguán
misterio vedado en el umbral.

Autor: Javier Solé

Fotografía de Josep Aguilella

ASOMBROSAMENTE BELLA ERA ELLA

Ya era bella antes de envejecer
pero ahora la suma de los días le sentaba aún mejor
y cuanto más envejecía más bella se volvía
su piel parecía incandescente
la dulzura inundaba su cara como una cascada
sus palabras eran cada vez más redondas

Era asombrosamente bella envejeciendo
todo lo que tocaba se convertía en nácar
en la cocina, cuando fregaba los platos
la vajilla de hojalata se transformaba en plata
y la plata en vajilla de oro

Bella, bella era envejeciendo
leona sin suerte sin embargo feliz.

Autor: Matei Visniec

Ilustración: Rudolf Schlichter, “Female portrait” (1933)

poemas de amor, versos húmedos (85)

En un quadre de Gustav Klimt

Despulla’m,
dibuixa les meves formes de dona.
Embolica’m,
amaga’m amb robes de colors,
amb daurats generosos.
Fes de mi el millor paisatge,
deixa’m fer-te creure que dormo
perquè em puguis despertar.
A mi, que sóc de veritat.
Rodeja’m de somnis,
vesteix-me amb els meus cabells,
amb lluentons de passió estètica i descarada.
Vernissa’m de desig,
sent la meva pell només mirant-me.
Mira’m, que em deixo;
com en un quadre de Gustav Klimt.

Autor: Teresa Colom

Ilustración: Klimt, “Retrato de Adele Bloch – Bauer I” (1907)

POLVO

Me gustaría poner flores
sobre tu cuerpo.
Flores blancas en tu boca.
Flores lilas en tus ojos.
Enterrar todos
los latidos de esta casa.

Tengo cinco lunas en el pecho
y una cruz en tu nombre.
No hay casa.
No hay carretera.

Siempre me he enamorado
de golpes y animales muertos
en el suelo.

Siempre
se me dio bien caer de pie.

Ya no busco aire.
Ahora
solo intento no ahogarme.

Autor: Laura Peiró

Fuente original: http://larapeiro.blogspot.com.es/2016/04/polvo.html

Fotografía de Marta Bevacqua

REDUCIRTE

No hay nada de puro
en mi manera de mirarte
no hay nada sagrado en este cielo
sólo deseos que cristalizan,
acuciantes manías de ofrecerte
mis piernas intermitentes,
súplicas para hacerme sentir leve
prácticamente ofrendas,
insinuaciones del color
que te habita por dentro
y apenas reconoces.

Autor: Mayte Martín

Ilustración de Patricia Perrier

Te estoy esperando en el momento justo.
La cadencia dulce de tus manos
es la que da impulso
a los gestos cotidianos.
Cuento mis días por caricias.

Autor: Mar Blanco

Ilustración: Ion Theodorescu-Sion, “Mujer en el parque”

Desde el puerto

Parecías un lento petrolero
ensimismado bajo un sol de escarcha.
Y el corazón atado tras el buque
se mecía aún más lento sobre el agua;
y el descampado gris y azul del agua
otro mar de metal oscurecía:
mar negro sobre el mar en mi mirada.

Autor: Olga Bernad

Ilustración: Henri Lebasque, “Young girl at the window”

Fuente original: https://cariciasperplejas.blogspot.com.es/2008/05/desde-el-puerto.html

Veuràs l’ampla finestra
que dóna a la mar blava
veuràs l’immens forat
de gavines y d’aigua
i l’amor que s’acosta
que ve amb els ulls lluents
i et llençaràs al mar
on t’espera l’ofec
com una morta d’ànsia.

Autor: Josefa Contijoch

Ilustración de Erica Hopper

poemas de amor, versos húmedos (84)

Las que te amaron,
las que te aman,
se añaden a mis manos
cuando te toco en silencio
y las convoco, las nombro,
sin conocerlas,
porque con lo que yo te amo
no tengo suficiente
para incendiar distancias
entre tu piel y mi piel.

Autor: Begoña Abad

Ilustración: Ion Theodorescu-Sion, “Intimitate” (1931)

En mis sueños
el frío sigue siendo hermoso.

Escribo poemas verdaderos
desde la suavidad de la garra
y hablo el idioma de los delfines.

Vuelo sobre la tierra que me vio nacer
con plumasverbo de mis ancestros.

Veo voces que no me escuchan
y bailo, una a una, las notas
del silencio.

Pinto cuadros desnudos
que hablan de mis vestimentas.

No me duele nada,
ni siquiera el sueño.

La semana pasada
saboreé el éxtasis del sol
en la cúspide de tu sexo.

Y hoy, el primer beso,
bajo un paraguas de lluvia.

Autor: Paula Ensenyat

Fotografía de anka zhuravleva

Te explico la diferencia

Puedo pasar la vida
contando los exactos lunares de tu vientre,
siguiendo en el espejo tu mirada, ahuyentando
tus fantasmas; si quieres, siéndome un poco tú.
Puedo pasar la vida.
Pero vivir, amor, es mucho más que eso;
es crecer y dormir y envejecer contigo,
reñir y bromear, y no vernos a veces,
o vernos como extraños alguna madrugada.
Es la recia costumbre que de pronto fulgura
con una hermosa lumbre de pasión y demencia.

Autor: Josefa Parra

Ilustración de frida castelli

Tu siempre vas a ser la cría
Y yo el macho
Y la hembra
Todo junto.

Autor: Ana Carolina Quiñonez Salpietro

Ilustración: Romaine Brooks, “Chasseresse (Hunter)” (1920)

Todo queda atrás.
Desprovista y libre.
Como una rosa de Agadir.
Todo queda oculto
detrás del orden innecesario.
Como la innecesaria plegaria
o la innecesaria generosidad de los amantes.
Se dan y se piden porque si.
Todo queda atrás.
Las leyes y su orden.
Y este territorio de nadie.
– donde el amor muere –

Autor: Brenda López Soler

Fotografía de Kasia Derwinska, “end_of_liberty”

REVELACIÓN

Te bendigo ahora,

porque a tu lado encontré el desierto,
el vacío de las noches,
la serpentina de los sueños
decorando la amargura.

Y aprendí a estar conmigo
para no sentirme sola.

Autor: Esther Canovas

Ilustración de Alpay Efe

poemas de amor, versos húmedos (83)

No parlo més
ara que sé segur
que dintre de molt poc
podré tocar-te.

Autor: Eduard Sanahuja

Ilustración: Rene Magritte, “Los días titánicos” (1928)

MORELLA

 

El frío 
acecha en esta altura,
en esta fortaleza de cegadas
piedras y ambiciones

frágil el aire,
los almendros,
inocente su aroma
a flores secas

hacia oriente, inmóvil, confiado,
el mar aguarda, estamos
junto al brocal,
el agua es un milagro
en esta cumbre
y es de miel este sol de mediodía

una foto, tú
me buscas a través
del objetivo,
yo deseo el alivio de tu cuerpo,
desnudarte

quiero la voz desnuda
en el poema.

Autor: Francisco Caro Sierra

ESTRUENDO

Nostalgia,
el pulso candente del amor y la luz
estalla en el húmedo músculo amatorio;
el diluvio comienza a florecer

su estruendo
una boca llena de olas y espuma.

Autor: Toni Aznar

Fuente original: http://taznar.blogspot.com.es/2018/01/estruendo.html

Ilustración de Alex Kanevsky

AUSENCIA PRESENTE

Tu mano
es mi mano
que sacude
con furia
el falo.

codicia tu presencia.

El semen que recorre la cama
buscando tu abrigo
llora tu ausencia
mientras
indiferente
duermes al lado en silencio

Autor: Javier Solé

Ilustración de Mary Jane Ansell

Del poemario “El cementerio que habitan los vivos” (ISBN 978-84-9076-351-3)

IMAGÍNATE

Un paquete
de Winston, tres
cafés, y no sé cuántos
folios, para decirte
en un poema
que te quiero.

Imagínate
si me metiese
con tu cuerpo.

Autor: Karmelo C. Iribarren

Ilustración: Fabian Perez, “Saba in the Sun”

Pienso en la claridad de tus cabellos…

Pienso en la claridad de tus cabellos
en la azulada línea de tus ojos
y en el espejo blanco de tu rostro
circundando de espacio y oro verde.

Pienso en el corazón que se asomaba
a la música densa de tu voz
y que se difundía en el paisaje
que sólo te podía responder.

Pienso en la soledad del mar oscuro,
en la del muro gris en que resido,
Bronwyn, y en la locura de saberte
perdida en la espiral más divergente.

Autor: Juan Eduardo Cirlot

Ilustración de Pino Daeni

poemas de amor, versos húmedos (82)

La impericia de un roce,
de una caricia,
de una palabra,

se aventaja con el regreso
de esa ternura desterrada.
Tan evadida por desilusiones anteriores.

Pero que siempre estuvo ahí,
como el polvo suspendido de la calle.

Autor: María Alejandra Fuenzalida

LOS AROMAS DE UN HOMBRE

Tu piel huele a barro fresco
como un Adán recién puesto en la tierra.
Hay olor a cascadas en tu pecho,
hojas secas y flores en tu aliento.
Un olor marino te atraviesa el cuello,
aroma de campo que desciende en tu cuerpo.
Musgos bajo tu ombligo
fragantes de deseo.
Olor de lava quemando tus piernas.
Cenizas en que ardiste.
Huele a humo tu ausencia.

Autor: Roxana Miranda Rupailaf

Ilustración de Fabián Pérez


Contemplar el semen blanco oro líquido desperdiciado
como una
Magdalena devota. Sobre los cuerpos estirados en las sábanas
pero encogidos uno-en-
otro,
echo de menos
todos los hijos que no fueron.

Autor: Yasmin C. Moreno

Ilustración de Duarte Vitoria

ABANDONO ELÉCTRICO

Abandónate
no pretendo cuidarte
sólo respirar contigo
latir juntos en un redoble eterno.

Abandónate
sin miedo:
quemaremos el cielo
para beber de las nubes.

Abandónate
pero no me dejes
dame tiempo a desquererte

a morir de tedio.

Autor: Elena Barrio

Fuente original: https://elenabarrio.blogspot.com.es/2015/04/abandono-electrico.html

Fotografía de Laura Makabresku

Si durmieras cuando yo llegara
No olvides que mi silencio
Es más grande que la distancia existente entre nuestros ojos.
Así cuando me mires
Piénsame
No estaré más triste
Acaso la permanencia de este paisaje
Sea todo nuestro secreto.

Autor: Silvana Domínguez

Fotografía de René Groebl

No hay sino dos cuerpos
como dos jadeos
antílopes extenuados
cuyos músculos
se alargan y contraen
ciegos
a la carrera hacia delante
por la pradera que se cruza
a dos velocidades
si todo lo que son escapa
y muere huyendo

Autor: Rosa Lentini

poemas de amor, versos húmedos (81)

Me conozco mejor cuando me besas,
cuando no sé pedirte que me dejes.
Me besas y me salgo de los ejes.
nos callamos y ya no quedan fresas.

Me besas y no sabes que me besas
hasta que yo te beso. No me dejes
dentro de las estrellas que destejes.
Están tus uñas rojas pero ilesas.

Me conozco mejor cuando me muerdes
en ese músculo del cuello. Sabes
dónde me gusta sin que lo recuerdes.

No te despegues, no escupas, no acabes,
que aún nuestras costillas están verdes
y esto es amor por mucho que te laves.

Autor: Pedro Larrea

Ilustración: Saturnino Herran, “la leyenda de los Volcanes”

Espera

Y tú me dices
que tienes los pechos rendidos de esperarme,
que te duelen los ojos de estar siempre vacíos de mi cuerpo,
que has perdido hasta el tacto de tus manos
de palpar esta ausencia por el aire,
que olvidas el tamaño caliente de mi boca.
Y tú me lo dices que sabes
que me hice sangre en las palabras de repetir tu nombre,
de lastimar mis labios con la sed de tenerte,
de darle a mi memoria, registrándola a ciegas,
una nueva manera de rescatarte en vano
desde la soledad en la que tú me gritas
que sigues esperándome.
Y tú me lo dices que estás tan hecha
a esta deshabitada cerrazón de la carne
que apenas si tu sombra se delata,
que apenas si eres cierta
en la oscuridad que la distancia pone
entre tu cuerpo y el mío.

Autor: José Manuel Caballero Bonald

MIS RESPUESTAS

Las tres
de la madrugada.
Que vengan
esas grandes preguntas,
que ya tengo
mis respuestas:
el viento
y la lluvia
ahí fuera,
y aquí
al lado
tu respiración.

Autor: Karmelo C. Iribarren

Ilustración de Josh Summana

LA GORDA

Como un niño a una rueda,
la llevaba rodando a todas partes.
Nunca le dije gorda. Le llamaba
mi pequeño planeta expulsado del cielo,
mi hamburguesita doble, mi ballena.
Yo no era su novio sino un extraterrestre
llegado del espacio para ponerla en órbita,
o una familia hambrienta la tarde de un domingo,
o el capitán Ahab. A veces explotábamos
de gozo, y mi bombona de azúcar me dejaba
malherido y feliz como un buzo mordido
por su propia escafandra. Una tarde al llegar
a una calle con fuerte pendiente la empujé
sin calcular las consecuencias
y se salió rodando de mi vida.

Autor: Jesús Aguado

Ilustración: Botero, “Picnic” (2001)

ORIGAMI

Ese animal perfecto
que aúlla entre las sábanas
y al acabar de devorarnos
se dobla
y se desdobla
y se pliega
y se repliega
hasta esconderse
en la rutina sorda
de volver a ser
nosotros mismos.

Autor: Alfonso Brezmes

Ilustración de Istvan Sandorfi

IMAGINA SI SOMOS DOS

En la escuela atendíamos callados
a las explicaciones del maestro
que nos mentía, haciéndonos pensar,
que podíamos resolver ecuaciones con dos incógnitas.

No sé cómo soy, ni lo que quiero,
y cuando lo sé, me equivoco
o me miento,
o ya no soy yo,

o todo y nada a la vez.

Imagina si somos dos.
No. No sé resolver ecuaciones con dos incógnitas.

Autor: Tirso Priscilo Vallecillos

poemas de amor, versos húmedos (80)

Tú que me diste la fiebre del deseo y me curaste
dame ahora, Dios mío,
memoria de amnésico, dame
palabras nuevas y manos nuevas
con las que poder
—de nuevo—
amarte

Autor: Yasmin C. Moreno

Ilustración de Kai Samuels-Davis

Dónde estabas
que la vida se fue sin que te viera,
en qué resquicio sórdido del tiempo,
en qué mentira gris,
en qué apariencia.
Si volviera el verano
y una señal del viento.
Si todo fuera igual
y descubriera en la arena
alguna huella.
Dónde estabas
que la vida se fue sin que te viera.

Autor: Esther de Izaguirrre

Ilustración de Oleg Sheludyakov

Poesía masculina

nunca le he pedido que me coma la polla
en todo caso
he empujado levemente con el borde de mis palmas
la barricada de su omóplato
levemente
sutilmente
nunca he sido demasiado sutil
para qué voy a serlo si me llamo hombre
si con el borde de las palmas de mis manos
ya ordeno levemente
opacamente
hazme caso balbuceo
sé líquida pienso
nunca le he pedido que me haga el amor
ni siquiera aquella tarde en cartagena de indias
después de que mis testículos se remojaran en la piscina
o de que mi hijo riera como nunca
entre salpicaduras de cloro
era la hora de la siesta y nuestras bocas olían a lulo
cómemela podría haber dicho
trágatela está dulce
pero al final todo cuanto mis manos sostuvieron
fue el cuerpo inquieto del niño
mientras ella le cambiaba el pañal
antes de darle un beso en la frente
y de que nos quedáramos los tres dormidos
semidesnudos en la enorme cama de ese hotel
en el que nunca follamos
pero donde amé
levemente
torpemente
justo como ama un hombre

Autor: Luna Miguel

Fuente original: http://www.lunamiguel.com/2017/02/poesia-masculina.html

Ilustración de Eric Zener

VULL SER COM TU

A vegades necessito
els ulls d’un home contemplant-me
per retrobar la meva bellesa

En canvi tu
exuberant i lliure
en prescindeixes del tot
consagrant les hores
a esventar el teu secret perfum

Autor: Iolanda López

Ilustración: Lita Cabellut, “Coco Chanel”

Fuente original:

https://yolpinturespoemes.blogspot.com.es/2017/09/poema-vull-ser-com-tu.html

Presente

Me desboco
En las arterias de tu música,
En sus ojos de neón.
Abrazo claros de luna.
Hago equilibrios
En las aristas de la madrugada,
Destruyo los límites,
Altero el orden de los días y las noches.

Para curarme
De la ceguera de tu boca,
Vierto licores envenenados
Que adhieran tus paredes
A las mías.
Enhebro en tu lengua
El hilo de mis deseos.
Me anudo en tus labios.
Danzo en tus vértices

Agotando las horas.

Autor: Goya Gutiérrez

Fotografía de Kiyo Murakami

Estar desnudos es venir de lejos
y siempre estar llegando.

Abraham Gragera

puedes vaciarte en mi clavícula, sí, hazlo, claro, puedes vaciar el ruido
de tus vértebras que giran en el colchón por la ausencia de adjetivos suficientes
es más preciso el ruido para razonar, te entiendo,
puedes, por ejemplo, respirar en mis omóplatos
y yo sabré que fuera de esta cama tienes miedo.
puedes también, de verdad, puedes temblar junto a mis manos
y yo sabré los enigmas entre tus gemidos y los árboles.

Autor: Almudena Vega

Fuente original:

https://ladisonanciadelospajaros.blogspot.com.es/2015/06/estar-de-desnudos-es-venir-de-lejos-y.html

Fotografía de Laura Makabresku