poemas de amor, versos húmedos (87)

Vértigo

Míranos. La vida era esto.
Una casa sin pagar.
La custodia de los hijos.
El despertador a las seis.
El aula matinal fría y aséptica
en la que abandonamos a los niños.
Las noticias en el coche.
El lexatín de la mañana.
El diazepam de la noche.
Las facturas del banco.
Los kilos de más que se pegan al cuerpo.
Las bolsas en los ojos.
Las cremas milagrosas.
Los monosílabos.
Las miradas esquivas.
Y los chats en el móvil
a altas horas con extraños.

Autor: Gema Estudillo

Fotografía de Gabriel Isak, “Inbetween Memories”

Salvaje

Seré volcán en tus labios,
y en la noche inmaculada
de tu almohada.

Seré mágica gacela,
de fieros latidos,
y alada vestal de luz
en tu mañana.

Seré un águila indomable
en el cielo desnudo
del recuerdo;
y orquídea del viento
en tu mejilla;
y al surcar tu horizonte
sonrojada,
las bridas de la noche
serán mis aliadas.

Seré torrente desbocado,
y pura sangre
de saladas cabriolas,
para saciar
tu sed de eterno verbo;
y oteando el paisaje
de tus brazos,
al acecho
del descuido de tus manos,
rociaré tu piel
con silvestres pétalos
de fuego.

Dejaré que me devores
con tus besos,
hasta saciar el apetito
salvaje que me tienta,
y seré el desafío geométrico
de un sueño,
con aristas perfectas
en tu cuerpo.

Autor: Ana Pujante

Fotografía: Gabriel Isak, “To the Horizon”

MATEMÀTIQUES

Ser conscient del teu cos
amb la dimensió d’un temple
que respira.
Trobar-te lluny de tot
menys de que et queda quan restes
els vincles.
I estimar el temps que tens
abans de recalcular-te
la xifra.

Autor: Helga Simon Molas

Fuente original:https://helgasimon.wordpress.com/matematiques/

TEMPS II

El vell que infarta,
els clàxons que sonen,
les hores,
o tot allò que pasa mentre tu i jo som al llit.

Autor: Laia Carbonell

Camino por un fil de plata,
Equilibris sense xarxa.
Els teus ulls transparents
Em miren i no em veuen,
Has comprat el meu amor
Per cinc cèntims de misteri.

Autor: Marta Pérez i Sierra

Fotografía de Maurice Tabard

Una noche de Octubre mi padre y mi madre en su habitación
cuando todavía no son
padres míos ni de nadie.

El hombre se quita la camisa:
la cuelga en la silla ante el espejo, como un señor descabezado.
La mujer coloca sus pantalones y la camiseta en el armario,
una ahorcada más, colgada de la percha.

Ninguno de los dos se mira en el espejo de la cómoda.
Se sumergen entre las sábanas
Cada uno desde su lado de la cama:
los dos extremos de la frontera, y la aduana.

La mujer imagina pintado
el trozo de pared manchado de humedad.
Tiene los pies fríos. Se refugia en el vientre del hombre
su aliento es cálido.

Apagadas las luces, las sábanas ya no son blancas
los cuerpos sí parecen más limpios.
La mujer prefiere el día
el hombre la noche.

Obligados al deseo en el lecho nupcial;
hasta que los atrapa el sueño
cada uno en su lado.

Autor: Leire Bilbao

Ilustración de John Meyer

Anuncis

amores cotidianos (241): la novia viuda en dos poemas

NOCHE NEGRA CON VESTIDO BLANCO

“He amado hasta llegar a la locura; y eso a lo que llaman locura, para mí, es la única forma sensata de amar”

 (Françoise Sagan)

 “A menudo el sepulcro encierra, sin saberlo, dos corazones en un mismo ataúd”

(Alphonse de Lamartine)

La novia viuda
suplica al enterrador
la encierre en el féretro
para copular cada noche
con su prometido
en inagotables sesiones
donde se combinan
lujuria y desesperación.

En el sarcófago
la noche nupcial
se repite cada madrugada
hasta que los operarios
del camposanto
a la hora del almuerzo
fuerzan la trampilla del ataúd
y mancillan la doncella
hasta que las primeras manchas negras
devuelvan la noche al cementerio.

Autor: Javier Solé

Ilustración: Arthur Boyd, “Duelo Novia”

LOS ÚLTIMOS AMANTES

“Quan ja no queda esperança,
quan tot està perdut,
necessites encara un aixopluc
on la mort potser lliuri al vent
un bri de vida”

(Anna Rossell,  fragmento del poema “Quan ja no queda esperança)

Ella perdió a su marido
la víspera de la boda.
Él a una esposa
devastada por la enfermedad
con apenas treinta años.

Ella no tuvo hijos,
los de él le visitan dos veces al mes.

El abrazo trémulo
de los últimos amantes
oculta en el gozo,
incluso en las postrimerías del orgasmo,
el rictus amargo del pasado.

Los vivos entre ellos ejercitan el sexo
mientras hacen el amor con los muertos.

Autor: Javier Solé

Ilustración de Riccardo Mannelli

amores cotidianos (240): mujer mantis

ARÁCNIDO EN LA VULVA

A Yolanda Gutiérrez

“Y vuelves de nuevo a derramar el frasco del delirio,
me rocías con la esencia mordedora; me embriagas
en las noches blancas dilatadas de tacto terciopelo”

(Yolanda Gutiérrez, fragmento del poema “El lapso compartido”)

Este arácnido
carece de la paciencia
para tejer una red
en la que seas su prisionera
pero sabe
de tu ninfomanía,
que estás mojada y dispuesta
para el apareamiento,
tu vulva exige ser colmada
a horcajadas,
cobijar este ser peludo
embriagado por las vibraciones de tu deseo indómito
cautivo del olor y el sabor de tus fluidos.

No fijas límites
a estos doce apéndices
que recorren
todo el perímetro
del territorio en llamas
desplegando su glándula el veneno.

Esta araña es mujer
y después de la cópula con la hembra
no la devora,
sólo unas marcas
en el útero
en las nalgas
en el cuello
y en los pechos
para reafirmar
una posesión
que se repetirá
noche tras noche
hasta que la hembra muera extenuada
o la araña acabe abatida por el amor.

Autor: Javier Solé

Marta Pérez versus Pablo Picasso

Es delia per acostar
Els seus llavis als d’ella.
Silenci, no res.
Eren amigues;
Potser un altre dia
de tendres liles riurien.
Avui només
desig d’ella vers l’amiga.

Estirada en el llit
imagino que et llepo el sexe
i quan jo vull em penetres,
l’orgasme s’apropa,
tu me`l detures amb bels ulls
i em llepes tota.

La teva llengua
és foc en el meu sexe,
dius que destil·lo nèctar.
A la teva boca el meu plaer
es triplica.
Tremolo i tu m’acompanyes
amb lleus envestides,
posseint-me.

Complicitat.
Cadència.
Sintonia.
Tot en el primitiu acoblar-se
L’un dins de l’altre.
Dansa ritual esquinçant
El despertar del dia.
Colors en la cintura.
Tu i jo, amor.

Tinc set: els teus llavis
són la copa.
Tinc son: els teus braços, el llit.
Tens fred: els meus cabells, la flassada.
Tens por: els meus ulls, l’espasa.



Si m’adormo,
desperta’m a petons
entre les cuixes
I després
puja fins als mugrons.
Despertaré a poc a poc,
amb mandra.
t’abraçaré.
Plaer per plaer.

Poemas de Marta Pérez i Sierra de su libro “Sexe mòbil Singular” (2002) y dibujos eróticos de Pablo Picasso de diferentes épocas.

amores cotidianos (239): el artista y la modelo en dos poemas

DESNUDO

Yo creo
-ahora estoy
completamente segura-
que la morosidad
con que desplazabas
en el lienzo los pinceles
era para ti perversión
y para mi provocación.

Toda la tarde enfrentados
sin emitir una palabra.

La yema de tus dedos
difumina mis senos,
el sombreado se recrea
en mi cadera.

Miro tus manos tiznadas
deseo ya
el exordio acabado.

Abandona la pintura inconclusa
o la completas de memoria
después de habernos amado.

Autor: Javier Solé

Ilustraciones: Lotte Laserstein, “Desnudo en la luz del Invierno” y Alexey GOLOVIN, “Artist and model”

MIRADA PERDIDA

Una mujer hermosa
viaja en auto hacia la mansión
donde una fiesta
con todas las celebridades del cine
rubricará el éxito de su última interpretación.

Cuanto más cerca se encuentra
de la fama que de niña anhelaba
mayor es la aflicción que experimenta
por todos los errores cometidos.

Un guionista egoísta
un actor vanidoso,
un director petulante
un productor sin escrúpulos
un político mentiroso
un marido infiel.

Todos dibujando en su cama
encuentros vacuos
amores fingidos
pasiones a ras de suelo.

Al enfilar
los últimos doscientos metros
el recuerdo de la primera fotografía
la mirada del joven artista
retratando a la actriz en ciernes
con unos ojos con los que nunca nadie volvió a mirarla.

Autor: Javier Solé

Ilustración de Fabián Pérez

amores cotidianos (238): los pies fríos

PAISAJE EN EL LECHO DESPUÉS DE LA BATALLA

“Quise sentirme viva,
trabajé en el jardín
y he cortado cipreses infectados.
Llovía, como en todos los entierros.”

(Paloma Corrales, poema: “Nota: martes, 15 de febrero”)

Después
de incendiar mi cama
trajiste el silencio.
o el deshielo,
lo mismo da.

Escucho todavía ahora
por las noches
el centelleo de las brasas
en mi cuerpo calcinado.

Las cenizas revelarán
la ingravidez del mundo.

Los pies tiznados fríos.

Autor: Javier Solé

amores cotidianos (235): desenfreno

DESAFORADA

He pensado en la tensión de los arcos y las flechas como metáfora del deseo. Cuando vi tus ojos, exactamente cuando vi el brillo en tus ojos, ese brillo capaz de romper oscuridades, pensé en cuánto dura el asombro. Porque ya necesito ser la punzada que cruza tu carne y tu sueño para así sentirme viva, porque ya necesito recorrerte ansiosa y desaforada y deshacer las tormentas en tu cabeza. Necesito mi ansiedad, que ya soy yo, como un cuerpo latiendo dentro de otro cuerpo mientras se me rompen los espacios que ansío desafíes. Y aunque después el dolor, como un flexo que se encorva en mitad de la noche, venga a buscarme con su luz enferma, a derrumbar mis sueños de piel y violencia cuando son lo único que tengo, te digo que no me importará romper los márgenes y disparar justo en el corazón de las cosas. Presas livianas y hermosas que desenrosquen los vacíos. Que sonría el pecho. Batiente. Leer y destruirse. Escribir y deshacerse. Aceptarse continente de carne y kilometraje trucado.

Autor: Julia Roig, MDN

Ilustración de Anka Zhuravleva

Dos poemas de amor de Raquel Lanseros

HACIA LA LUZ

Tu nombre es una isla y en tu cuerpo
la fruta es de varón, dulce collado.

Ya no te escondas.
Ven, que me atenaza
el rumbo ciego de esta tentativa.

Soñadores simétricos dentro de la llanura
cuya existencia inventa el sueño ajeno.

Haz y envés del destino,
mitades incendiadas por un impulso fértil.

Llega por fin, mira cómo te busco
en esta momentánea eternidad.

Quiero guardar el hoy como se guarda
un templo piedra a piedra.

No me importa esperar: soy la creación.
No me importa luchar: soy la creadora.

Cuanto te encuentre morirá la muerte.

Ilustración de Aldo Balding

CONTIGO

Porque no vive el alma entre las cosas
sino en la acción audaz de descifrarlas,
yo amo la luz hermana que alienta mis sentidos.

Mil veces he deseado averiguar quién soy.

Después de tantos nombres,
de tanta travesía hacia mi propia brújula,
podría abrazar la arena durante varios siglos.
Ver pasar el silencio y seguir abrazándola.

No está en mí la verdad, cada segundo
es un fugaz intento de atrapar lo inasible.
La verdad no está en nadie, y aún más lejos
yace de un rey que de cualquier mendigo.
Si alguien está pensando en perseguirla
no debe olvidar esto:
el fuego ha sido siempre presagio de declive
como la intensidad antesala de olvido.

Cuando mis ojos vuelvan al origen,
pido un último don.
Nada más os reclamo.
Poned en mi sepulcro las palabras.
Las que dije mil veces
y las que habría deseado decir al menos una.

Guardad en mi costado las palabras.
Las que usé para amar,
las que aprendí a lo largo del camino,
las primeras que oí de labios de mi madre.

Envolvedme entre ellas sin reparo,
no temáis por su peso.
Pero cuidad con mimo la palabra contigo.
Tratadla con respeto.
Colocadla
sobre mi corazón.
La verdad no está en nadie, pero acaso
las palabras pudieran engendrarla.

Quizá entonces aquel a quien dije contigo
y para quien contigo fue toda su costumbre,
se acostará a mi lado con ternura,
juntos en el vacío más sagrado,
cuando la eternidad toma nuestra medida,
cuando la eternidad se pronuncia contigo.

Ilustraciones de Jeanie Tomanek

poemas de amor, versos húmedos (86)

Hacer navegables tus ojos
con el único afán de hundir
mi embarcación y perecer en ellos.

Vivir o morir sin esperanza,
como un suicida inconsciente.

Y que un día cualquiera,
al enjugar tus lágrimas,
descubras mi cadáver, flotando
en el estuario azul de tu pupila.

Autor: Fermín López Costero

NUESTRO TIEMPO

Nos parece mentira, pero sí, hubo
un tiempo sin nosotros, años y años
en los que ni siquiera fuimos sueño
de cuerpos reposando tras amarse.
Aunque jamás lo hayamos meditado,
pudo haber una vida sin nosotros.
Tú en otros brazos, yo en otra mirada,
o solos por la calle y sin buscarnos.
Aunque lo rechacemos, habrá un tiempo
sin nosotros, durmiendo nuestra muerte
sin despertar, ni besos, ni caricias.
De las miles de vidas que pudimos
haber sido, logramos el prodigio
de desayunar juntos los domingos.

Autor: Jacob Iglesias

Ilustración: Bonnard, “El mantel a cuadros rojos” (1910)

BUSCANDO LA BELLEZA EN CUALQUIER PARTE

en un bar desangelado
una tarde fría de enero
ya de noche
en la barra
dos borrachos con solera
de vinos
uno, bronco, farfullando
una historia de navajas y hombres peleando por una mujer
otro, silencioso, delgado,
sumergido en su dolor y penitencia
y dos tipos que vienen de la aceituna
bebiendo en silencio
y con cansancio
y un hombre leyendo el periódico
disimulando su soledad
y el camarero acatarrado y aburrido
y tanto frío dentro como afuera
y todo bañado por una luz tristona
de sala de espera
que empapa y que se refleja
en paredes vasos botellas personas
y en la televisión un concurso
con gente divertida graciosa feliz y guapa
y otra ronda para engañar al hoy y al mañana.
y llegas tú
sonriendo
y dices un hola alegre y contagioso
y vas a la máquina de tabaco
sacas un paquete de camel
te pegas unos pasos de baile
y te marchas con un adiós amable y seductor
y todo parece caldearse brillar
todo se vuelve suave hermoso caricia
y nos agarramos con fuerza a esa oportunidad de belleza y calor
y pedimos otra ronda
porque todavía hay una mínima esperanza
y la noche es larga y fría

Autor: José Pastor

Fuente original:

https://librosyaguardientes.blogspot.com.es/2018/01/buscando-la-belleza-en-cualquier-parte.html

EL BAR

Uno se agarra a lo que puede.
Hoy, por acariciar en la memoria tu rostro,
he venido al bar de nuestra primera cita.

Tenía el mismo turno la camarera,
y pasó; no llevando unos vasos,
portaba tu recuerdo. No supe

qué licor pedir que me emborrachara más.
Temblándome la mano, te nombré.
Pero respondió: —No nos queda de eso.

Autor: Antonio Rivero Taravillo

Ilustración: Manet, “el bar del Folies Bergere” (1882)

PUERTAS

Por el portillo entreabierto
una mujer
penetra en mi mundo.

No habla,
está desnuda.

Cuando me acerco
antes de rozarla,
la puerta. se cierra.

Luciérnaga en el zaguán
misterio vedado en el umbral.

Autor: Javier Solé

Fotografía de Josep Aguilella

ASOMBROSAMENTE BELLA ERA ELLA

Ya era bella antes de envejecer
pero ahora la suma de los días le sentaba aún mejor
y cuanto más envejecía más bella se volvía
su piel parecía incandescente
la dulzura inundaba su cara como una cascada
sus palabras eran cada vez más redondas

Era asombrosamente bella envejeciendo
todo lo que tocaba se convertía en nácar
en la cocina, cuando fregaba los platos
la vajilla de hojalata se transformaba en plata
y la plata en vajilla de oro

Bella, bella era envejeciendo
leona sin suerte sin embargo feliz.

Autor: Matei Visniec

Ilustración: Rudolf Schlichter, “Female portrait” (1933)

poemas de amor, versos húmedos (85)

En un quadre de Gustav Klimt

Despulla’m,
dibuixa les meves formes de dona.
Embolica’m,
amaga’m amb robes de colors,
amb daurats generosos.
Fes de mi el millor paisatge,
deixa’m fer-te creure que dormo
perquè em puguis despertar.
A mi, que sóc de veritat.
Rodeja’m de somnis,
vesteix-me amb els meus cabells,
amb lluentons de passió estètica i descarada.
Vernissa’m de desig,
sent la meva pell només mirant-me.
Mira’m, que em deixo;
com en un quadre de Gustav Klimt.

Autor: Teresa Colom

Ilustración: Klimt, “Retrato de Adele Bloch – Bauer I” (1907)

POLVO

Me gustaría poner flores
sobre tu cuerpo.
Flores blancas en tu boca.
Flores lilas en tus ojos.
Enterrar todos
los latidos de esta casa.

Tengo cinco lunas en el pecho
y una cruz en tu nombre.
No hay casa.
No hay carretera.

Siempre me he enamorado
de golpes y animales muertos
en el suelo.

Siempre
se me dio bien caer de pie.

Ya no busco aire.
Ahora
solo intento no ahogarme.

Autor: Laura Peiró

Fuente original: http://larapeiro.blogspot.com.es/2016/04/polvo.html

Fotografía de Marta Bevacqua

REDUCIRTE

No hay nada de puro
en mi manera de mirarte
no hay nada sagrado en este cielo
sólo deseos que cristalizan,
acuciantes manías de ofrecerte
mis piernas intermitentes,
súplicas para hacerme sentir leve
prácticamente ofrendas,
insinuaciones del color
que te habita por dentro
y apenas reconoces.

Autor: Mayte Martín

Ilustración de Patricia Perrier

Te estoy esperando en el momento justo.
La cadencia dulce de tus manos
es la que da impulso
a los gestos cotidianos.
Cuento mis días por caricias.

Autor: Mar Blanco

Ilustración: Ion Theodorescu-Sion, “Mujer en el parque”

Desde el puerto

Parecías un lento petrolero
ensimismado bajo un sol de escarcha.
Y el corazón atado tras el buque
se mecía aún más lento sobre el agua;
y el descampado gris y azul del agua
otro mar de metal oscurecía:
mar negro sobre el mar en mi mirada.

Autor: Olga Bernad

Ilustración: Henri Lebasque, “Young girl at the window”

Fuente original: https://cariciasperplejas.blogspot.com.es/2008/05/desde-el-puerto.html

Veuràs l’ampla finestra
que dóna a la mar blava
veuràs l’immens forat
de gavines y d’aigua
i l’amor que s’acosta
que ve amb els ulls lluents
i et llençaràs al mar
on t’espera l’ofec
com una morta d’ànsia.

Autor: Josefa Contijoch

Ilustración de Erica Hopper