Amores cotidianos (8): el cortejo y la vigilia. Dos poemas de Julia Prilutzky.

He intentado desesperada e infructuosamente encontrar una imagen para el poema “Voy hacia ti como una rosa viva” pero Pau en el blog amigo http://lalluviamarilla.wordpress.com/ me lleva mucha ventaja y el fotograma de la película de Chaplin “Luces de la ciudad” es la mejor opción. Tampoco es fácil superar la ilustración de “Tú duermes, ya lo sé“.

La ruta de acceso a ambos poemas en La linterna mágica es:

http://lalluviamarilla.wordpress.com/2012/01/05/voy-hacia-ti-como-una-rosa-viva/

http://lalluviamarilla.wordpress.com/2012/02/22/tu-duermes-ya-lo-se/

Sugiero déis una vuelta por ese blog; encontraréis muchas cosas interesantes y el paseo seguro que se os hará corto. Suscribiros, no os arrepentiréis.

“Me darás lo más dulce y más amargo: una breve alegría, un llanto largo… Sé que voy al dolor. Inútilmente”.  (Julia Prilutzky)

Ahora bien, si sois, como me imagino vagos y desobedientes,  os ofrezco una versión mucho menos brillante, extraodinariamente más prosaica, sin otra virtud que reconocer el talento de otros…

Voy hacia ti como una rosa viva
deshojada en distancias y en esperas.
No lo sabes aún. Y no aceleras
el encuentro en la hora decisiva.

Voy hacia ti con precisión altiva
y antes que yo  -oscuras mensajeras
del porvenir-  las grises hilanderas
van tejiendo la trama fugitiva.

Estás en mí. Y no eres el culpable:
algo de tu presencia indescifrable
me dilata en las venas el latido

y se estira en mi piel con grave alarde.
Mis pájaros se alargan en la tarde
y todo es tan perfecto, que ya ha sido.

Tú duermes, ya lo sé.
Te estoy velando.
No importa que estés lejos,
que no escuche
tu cadencia en la sombra;
no importa que no pueda
pasar mi mano sobre tu cabeza,
tus sienes y tus hombros.
Yo estoy velando, siempre.
No importa que no pueda acurrucarme
para que tú me envuelvas sin saberlo,
para que tú me abraces sin sentirlo,
para que me retengas
mientras yo tiemblo y digo simplemente
palabras que no escuchas.
Yo puedo estar tan lejos
pero sigo velando cuando duermes.

Julia Prilutzky (1912-2002) fue una poetisa ucraniana nacionalizada argentina. Pasó parte de su niñez en Salamanca (España).

Ilustraciones: En “Voy hacia ti como una rosa viva” pintura de Albert Neuhhuys, “el cortejo del pescador” (1880). En “Tú duermes, ya lo sé” pintura de Kamille Corry, “winter”.