la vida y la muerte (236): Dos poemas de Esteban Martínez-Serra

De su poemario “El lento aprendizaje de la paciencia” (Bartleby Editores, 2019):

Si ocurre a primera hora
-aunque pueda estar helando afuera-
abre la ventana. Abrígame si te conmueve
verme desprotegido, si crees que no está bien
tanta improvisación. Pero abre la ventana.
Toda la algarabía de la ciudad, el trasiego
ya bellamente inútil, las quejas, los amores ruidosos
el rumor de vidas tristes que monologan, los cláxones,
el viejo camión de la carne estacionando,
el irritante graznido de la urraca, las disputas,
el silencio atropellado entre el tú dices y el yo digo,
el subir de persianas como si se levantara el día,
las carreras de los escolares, el zureo de los adolescentes…
Si es a esa hora que he muerto
y aún la sangre balbucea en mi oído, abre la ventana
¡Ábrela! ¡Ábrela! No querré otra cosa

Autor: Esteban Martínez-Serra

Ilustración: Jacek Malczewski, “Thanatos” (1899)

Hemos hecho mal la pregunta.
Démosle la vuelta
si aún queremos escribir alguna cosa digna.
¿Qué es la muerte para los muertos?
Esta es la pregunta.
Para los vivos, siempre lo supimos,
es un feliz golpe de humildad.

Autor: Esteban Martínez-Serra

Ilustración: Felipe Abárzuza y Rodríguez de Arias, “Velatorio, ilusiones y realidades” (1899)