las cuatro estaciones (136): invierno. Copos de nieve en Dakar

Los copos de nieve que imagino recomponen la tarde. Y mi vida. Tiempo de nostalgia en estos crepúsculos deliberadamente deshabitados. Hace años abandoné la casa de mis padres. No construyo un futuro en este continente. Me limito a vivir el presente. No estoy huyendo del pasado, sólo afrontó las heridas con aplomo. Pero ahora, hoy, los recuerdos de diciembre en Barcelona dibujan un muñeco de nieve. Mi hermana con una rama muy delgada y frágil inventa las manos, yo concibo los ojos con dos nueces y mi padre idea con una zanahoria la nariz. No es un muñeco perfecto. Ni siquiera puede permanecer erguido más de media hora.

Habita mi memoria de diciembre un árbol y un pesebre de cartón. Al establo le faltan el niño y el buey; el churumbel yantar del cabestro, a la bestia le degüellan los pastores. Conservo la última carta de mi hermana, fragmentos de juguetes rotos que ya nadie ha querido reparar, calcetines horadados de mi madre que ya nunca enmendó.

Puedo, a cuatro mil cuatrocientos setenta y cuatro kilómetros de distancia, esbozar una imagen de mi hogar.

En el paseo parpadean las luces. El viento musita un villancico fúnebre. El redoble de campanas, inaudible. Dos viejos caminan juntos. A uno le duele el corazón, a la otra le devora la tristeza. Van juntos camino de la muerte. Solos.

Autor: Javier Solé, diciembre 2018

Del libro de poemas “En el umbral del eclipse” (ISBN 978-84-1398-333-2)