el suicidio (62): la poesía de Tor Jonsson

¿Para qué escribir más de todo lo que existe si los ojos conforman siempre un mejor poema?

DOS MUJERES

Dos mujeres esperan
en el jardín por tu último viaje.
Las dos vestidas de luto,
las dos te amaron.

El dolor de tus hechos está llamando
suplicante a tu puerta.
Y más negro es el luto que da testimonio
de lo que nunca hiciste.

El dolor de tus hechos tiene manos de madre
indeciblemente suaves y tibias.
la que espera tu acción,
enlutada guarda silencio.

La que hiciste llorar, llorará
sobre tu tumba.
La otra está esperando con luto
más allá del cielo y el mar.

Ilustración: Erik Werenskiold, “September” (1883)

Minutos, quizás horas
en tu propia existencia

que has olvidado
pero que yo

recuerdo. Tienes
una vida secreta

en la memoria de alguien más

Ilustración: Eilif Peterssen, “Sevilosen”

Tor Jonsson (1916-1951) vivió en una gran pobreza, con una madre enferma y un padre que falleció joven. La poesía de Jonsson fue fuertemente influenciada por estos años de juventud, que transmite una sensación de largas sombras que caen en torno al autor. Su lírica es sencilla pero en sus poemas se transmite una sensación de soledad. Es heredero del espíritu romántico nacional nórdico. Después de la muerte de su madre en junio de 1950, Tor Jonsson se trasladó a Oslo. Un desengaño amoroso acentúa su depresión y en enero de 1951 se ahorca.