amores cotidianos (240): mujer mantis

ARÁCNIDO EN LA VULVA

A Yolanda Gutiérrez

“Y vuelves de nuevo a derramar el frasco del delirio,
me rocías con la esencia mordedora; me embriagas
en las noches blancas dilatadas de tacto terciopelo”

(Yolanda Gutiérrez, fragmento del poema “El lapso compartido”)

Este arácnido
carece de la paciencia
para tejer una red
en la que seas su prisionera
pero sabe
de tu ninfomanía,
que estás mojada y dispuesta
para el apareamiento,
tu vulva exige ser colmada
a horcajadas,
cobijar este ser peludo
embriagado por las vibraciones de tu deseo indómito
cautivo del olor y el sabor de tus fluidos.

No fijas límites
a estos doce apéndices
que recorren
todo el perímetro
del territorio en llamas
desplegando su glándula el veneno.

Esta araña es mujer
y después de la cópula con la hembra
no la devora,
sólo unas marcas
en el útero
en las nalgas
en el cuello
y en los pechos
para reafirmar
una posesión
que se repetirá
noche tras noche
hasta que la hembra muera extenuada
o la araña acabe abatida por el amor.

Autor: Javier Solé

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