poemas de amor, versos húmedos (58)

Anuncio un tiempo de tregua

Alex Currie - 04y después, amor,
vendrá la noche
tu corazón sobre la mesa
buscando el abrigo de mis manos.

Así, casi en silencio
y con la boca abierta
nos secará el mar,

seré hogar
y nosotros un latido.

Autor: Mertxe Manso

Fotografía de Alex Currie

Karol Bak - 06Ariadna recuerda

Ahora que un dios habita mi carne y que sus manos
hacen crecer planetas y estrellas en mis hombros,
pienso en ti, hombre sin puerto,
pérfido hombre, en tus manos
de arena y de miseria.
Cambiaría los días inmortales
por un gesto, una mueca de tus labios,
o Teseo fugaz. Lo cambiaría
todo por regresar al laberinto,
por tocar una vez tus turbios dedos
para darte el ovillo.

Autor: Josefa Parra

 Ilustración de Karol Bak

10412004_318884534969422_6093952361924730170_nNaranja

quisiera que mi vida consistiese únicamente
en conducir mi bicicleta contigo
montaña abajo sin parar
mientras escuchamos música
en medio de la nada
sin nadie alrededor
excepto unas pocas luces parpadeantes y tranquilas sobre el cielo
parecidas a las estrellas pero más brillantes
y más naranjas

Autor: Ellen Kennedy

SOBRE UNA CAMA HELADA

No es invisible el modo
en que ya no te busco,
ni esta manera nueva, sin fe ni mediodía
de llovernos despacio, como gotas de hielo
de no ceder un palmo en medio del tornado.

El olvido es azul. Nunca termina
de convertirse a golpes en sí mismo.
Se mide por ausencias y papeles en blanco.

Tras su paso, el silencio Victor BAUER - 73
deja detrás de sí un paisaje de ruinas,
una patria deshecha e inmolada
a los grises fantasmas de la pérdida.

El ánimo rojizo de las uvas maduras
se apodera despacio de la tierra.

Te quise. Me quisiste. Nos quisimos.

Qué fácil es decirlo cuando no queda nada,
cuando ya ni siquiera recordamos
el tacto de los sueños.

Ahora que la memoria se bate en retirada,
vencida y silenciosa
como un niño sin sábado,
lo único perceptible frente a nosotros mismos
es lo que ya no existe.

Autor: Raquel Lanseros    

Ilustración de Victor BAUER

Tu voz vacía

Porque tu voz ya no es sonora,
a veces me llamo por mi nombre con tu voz,

Cierro mis ojos vehementes y me pronuncio.
Entonces llegas sonoro a mi pecho
y te protejo con mis manos
para que no te me escapes de nuevo.
Sólo un instante, el mismo que te desapareció,
instante de bola de fuego que me traspasa
dejándome un hueco en el tórax,
como una ventana abierta que me despierta
con el repetido sueño de buscar la manta con los pies.

Porque tu voz ya no es sonora,Cristiana Otero - 01
a veces me llamo por mi nombre con tu voz
y aún lloro tu muerte inventada.
Mi rostro se posa sobre tu lápida
y te escribo un epitafio con mis lágrimas
e insomne te velo con el riguroso luto
de mis ojos oscuros, de mis ojos enterrados
en vida bajo la tumba de mi almohada.

Me muero de frío,
la ventana está rota,
no hay manta a los pies de mi cama
y sin embargo, aún sueño que regresas
y me hablas al oído.

Autor: Beatriz Russo

Ilustración de Cristina Otero

MÍSTICAmiriam cano

Eres la Mística de mis sueños.
Con tus garras camaleónicas me hieres la mente
y volatilizas mi existencia.
Te apareces por la calle,
en la tele,
cuando leo.
Puedes llegar a transformarte en cualquier cosa:
a veces música, ayer en comida,
quizá mañana te huela en la calle.
Quiero sacarte de mi mente como sea,
pero te metamorfoseas en todo lo que me rodea
y ya no sé cómo escapar.

Autor: Noelia Illan Conesa

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