poemas de amor, versos húmedos (XIII)

ANATOMÍA DE LA INTIMIDAD

Qué gravitación tan extraña
produce un cuerpo
inexplorado antes.
La declinación insostenible
de unas manos ajenas
intentando producir escalofríos.
Retornar a la piel,Levon Baghramyan - 01
entremezclar de nuevo
salivas extranjeras,
embadurnarse de carne
y sacudirse el lodo
adherido a la epidermis.
Cuánto cuesta rendirse,
entregar las armas,
consagrarse a ciegas
a un dios recién creado.
Descender en caída libre
hacia un sexo suplicante.
Inaugurar gemidos
como detonaciones geométricas
y contribuir sagradamente
a la combustión del fuego.
Bordear un rostro
hasta memorizarlo.
Saber de antemano
que eso que llamamos
intimidad
es un territorio
infranqueable.

Autor: Meri Pas Blanquer  

Fotografía de Levon Baghramyan

contigo

“Quiero redimir
el tiempo perdido,
el tiempo en que hicimos
del amor
una catástrofe”

Autor: Carmen Maroto

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Os voy a contar un secreto
cien hombres me han pedido un poema.
Os voy a contar el secreto
cien poemas tengo para un nombre.

Autor: LLuïsa Lladó

Fuente original:

http://elcohetevolador.blogspot.com.es/2014/10/la-confesion.html

corazón en el pecho

A mi boca tu hambre
a mi aliento tus contornos
a mi lengua tu sabor
a mi memoria tu voz
-como nadie-
…nombrándome.

Autor: Teresa Torres

AL FIN SOLA

Todos los hombres
me han deseado
lo mejorVictoria Cozmolici - 18
con otro.
Miro desde la barrera
el abanico entrecerrado de sus barajas,
distingo poca cosa:
la borrosa silueta de un rey, oculta
la vana multiplicidad del cinco de corazones.
Ningún arcano mayor,
ninguna apuesta.
Vendo esta Casa VII,
se la vendo por dos reales.
Mi suerte no está en juego.
Está sólo escrita, echada
a llorar,
cumpliéndose.
Lo que ha de ser
ya Hera.
Entonces, recuerdo la sentencia de mi madre:
hija, las desgracias no vienen solas,
las precede un hombre

Autor: Corina Michelena

Ilustración de Victoria Cozmolici

LA FRAGANCIA ALCANZADA

Pavel Kiselev

El alambique que extrae
la esencia de la flor de mi pecho,
ha creado un nuevo perfume
con el vaho de tu tacto
atrapado en mis senos.

La fragancia alcanzada,
exudada en aroma;
destilada en recuerdo,
la riego en mis labios
y el efluvio robado, elixir
de tus manos,
exilia
mi cuerpo a tu cuerpo.

Y   e x p i r o   en un sueño:

…diluida homeopáticamente,
precipitada en tu copa,
me derramo, me vierto, me vuelco, me pierdo,
hidratada,
en tu cuenco.

Me extravío y, solícita,
espío, hurgo, exploro,
tu bilis, tu semen, tu sangre…

Exhausta
alcanzo la humedad de tu boca,
y en la saliva

d e s p i e r t o

e x t a s i a d a

…me extingo

Autor: Yolanda Gutiérrez

Fuente original: http://www.sepoesia.com/2014/10/la-fragancia-alcanzada-yolanda-gutierrez.html

Fotografía de Pavel Kiselev

amores cotidianos (146): irrefrenable desde la primera vez

Este relato lleva por título “BOQUILLAS” y establece una semejanza entre amar y fumar:

mujer fumando 04“Si empiezo, no paro. Quiero más y luego más y más. No me conviene, no me gusta, no es saludable, más bien despedible. No me aporta nada, está mal visto, perjudica seriamente mi salud y la de los que me rodean. Pero qué bien sabe. Qué bien sienta. Que sienta. Que sientan. Que lo sientan. Si-en-tan poco tiempo se han consumido tantos tontos, habrá que empezar a liarlos para que dé tiempo de pensar. Dé de de-dos. En la llaga. D2: toca-dos y hundi-dos.

Me hacen mayor. Cuesta respirar y el corazón se acelera a golpes mientras me apesta la boca.

Rebusco entre el humo la respuesta a la pregunta perdida que enciende el fuego: ¿quién me dio la primera calada?”

Autor: Mónica B. Möller

Fuente original:

http://solomony.blogspot.com.es/2014/02/boquillas.html

el aprendiz de brujo (166): el triángulo de la literatura

Sam SzafranUn sugestivo microrelato de Beatriz Olivenza que lleva por título

PERSECUCIÓN:

“Apenas subió al autobús, el hombre notó que lo espiaban. Miró alrededor: nadie se fijaba en él. Bajó en la primera parada. Cruzó calles, llegó a un callejón desierto. Fue inútil: aún había alguien allí. Corrió a su casa, entró sin aliento, echó la llave. La misma sensación. Desesperado, gritó al aire: “¿Quién eres?”. Tuve que intervenir. “Soy tu autora”, dije. Pero el hombre desconfiaba. “¿Y el otro?”, preguntó. Creo, lector, que se refería a ti.”

Ilustración de Sam Szafran

 

proverbios en latín (XII): divide et vinces; divide y vencerás

Las luchas fratricidas entre los defensores del orden constitucional facilitaron la victoria a las tropas sublevadas.
miliacianos republicanos

El lunes 3 de mayo de 1937, hacia las 2 y media de la tarde, tres camionetas con cerca de 200 guardias de asalto llegaron al edificio de Telefónica, en Plaça Catalunya, en Barcelona. El contingente anunció a los trabajadores de la empresa, controlada por un comité mixto de la CNT y la UGT, que la Generalitat se hacía cargo del servicio de comunicaciones. Los anarquistas, asombrados, se negaron a abandonar el edificio y respondieron abriendo fuego y resistiendo en las plantas superiores del edificio.

La noticia de la intervención fallida se extendió enseguida. En pocas horas, la cuidad se convirtió en un campo de batalla con dos bandos enfrentados: en uno el PSUC (comunista del corriente de la Unión Soviética), UGT, Esquerra Republicana de Catalunya y Estat Català con los cuerpos y fuerzas del orden público de la Generalitat. En el otro, milicianos anarquistas de CNT-FAI, POUM y otros grupos menores.

Ambas facciones tenían una visión distinta de la línea política que las autoridades republicanas debían mantener durante la Guerra Civil. Mientras para los anarquistas, y también para los comunistas trotskistas del POUM, tenía que prevalecer sobre todo la revolución social, para los comunistas del PCE de obediencia estalinista, al igual que para otras fuerzas republicanas, era necesario anteponer a la revolución una organización militar que permitiera primero ganar la guerra al bando sublevado.

El choque armado se difundió por toda la ciudad; cientos de muertos y heridos, así como numerosos detenidos, fueron el balance de estos sucesos, que han pasado a la historia como “els Fets de Maig” y que supusieron un punto de inflexión en la política republicana; los anarquistas fueron apartados del gobierno y el POUM utilizado como chivo expiatorio de lo sucedido.

amores cotidianos (145): la mujer espiada

Un relato del facebook de ESTHER NO EXISTE:

Michel Pellus - 07Y bien… ¿Qué buscas? ¿Qué quieres creer que ves?
Cuéntame el cuento, sin cuento, que andas repitiendo sobre mí en tu cabeza
para que mis carcajadas sean la banda sonora de tu película.
¿Por qué me espías?
Si quisiera sentirme observada abriría la puerta,
pero te he descubierto agazapado tras la ventana equivocada
y ya no tienes cabida ni razón de ser.
¿Sabes que, si quisiera, mi mira telescópica
atravesaría tu coraza para escudriñar tus constelaciones?
Apagar tus luciérnagas. Poblarte de agujeros de gusano.
Hugar en tus planetas madriguera: cambiar ecuadores,
invertir gravedades y romper anillos.
Podría apretar el gatillo y hacerte implosionar,
retraerte en un Big Crash, hasta que quedaras reducido
a un punto de antimateria en el espacio sideral.
Pero no quiero.
Quítate el catalejo moral del ojo. Yo no soy como las demás:
mis verdades son atómicas y sólo pueden observarse con un microscopio
de lente paciente, mente consciente y el tiempo de toda una vida.
No voy a lanzarte un hueso para que me lo devuelvas
ni voy a permitir que te cueles en mi alcoba sin haber sido invitado.
Tampoco voy a alimentar tus deseos con promesas
ni voy a descontracturar tu espalda de los nudos del pasado.
No voy a enseñarte NADA nuevo.Malika Favre© – Hide and Seek
Así que deja de esperar NADA de mí.
Ni siquiera esperes NADA de ti mismo.
Yo no espero NADA. No te espero.
Que NADA eres y en NADA te convertirás.
Que NADA soy y en la NADA siento.
Y siento si te sientes desconcertado.
Pero por NADA del mundo me mires así,
creyendo que sabes quién soy,
porque no me conoces de NADA.

Autor: Esther No Existe              (Taller de escritura La vida es sueño)

Ilustraciones de Michel Pellus  y Malika Favre

el lote navideño de mi empresa

Cuando al filo de la medianoche suena el teléfono nunca da buenas noticias. Aquel viernes del mes de diciembre no iba a ser la excepción que confirma la regla.

Fernando López ha muerto, de repente, esta noche. Fue ésa una noche larga…y triste. También patéticamente divertida.

Fernando, madrileño, era hijo de un republicano exiliado en Francia. No fue ejemplo de integración en Catalunya: en su casa la televisión autonómica no estaba sintonizada y abonaba un palco en el Bernabéu al que nunca asistió. La única concesión a esta tierra que le acogió fue casarse con la pubilla de una familia del Maresme.

A Fernando la muerte le reclamo –o él salió a su encuentro- con el resguardo de la solicitud de la jubilación en el bolsillo del pantalón. Hay quien cree que fue un suicidio por lo bien dispuestos que estaban todos los papeles importantes y otros han sospechado desde esa misma noche que la tardía asistencia al infartado, imputable a la lentitud de la pubilla en solicitar ayuda, constituye indicio de homicidio.

cesta-navidad1Yo sólo recuerdo de aquella noche a todos los que en la salita principal hacíamos compañía al muerto y a su viuda. Tres compañeros de trabaja: Albert, Quim y yo. Y Conchita, la mujer de Quim.

Mientras en el televisor sintonizábamos un canal en abierto de cine porno nos comíamos los polvorones del lote navideño que aquella mañana Fernando había recogido en la oficina. Sin sonido, para que los gritos orgásmicos no acallarán el llanto entrecortado de la viuda ni despertará al muerto; cuando el joven protagonista eyaculo abrimos dos barras de turrón y pusimos el cava en el frigorífico.

Habrá quien piense que es insensible o irrespetuoso comerse los polvorones del dueño de la casa y ver películas pornográficas con el muerto en la habitación contigua pero lo verdaderamente obsceno aconteció la mañana siguiente cuando el jefe de la oficina de Barcelona apareció mudado, aseado y descansado y telefoneó al consejero delegado de la empresa donde Fernando había trabajado más de treinta años y el jefazo dijo aquello de: “Fernando muerto, ¿qué Fernando?”

Poco después los operarios de la funeraria iniciaron el protocolo. Fernando se marchó en una mortaja negra.

En el funeral su hermano venido de Francia vestía orgulloso la chaqueta de cuero de Fernando. Hacía frío y llovía aquella mañana de diciembre. El mismo frío intenso y la misma desolación que en el campo de refugiados de Argèles donde los dos hermanos se abrazaban para aplacar el frío y calmar el hambre. Seguramente fue entonces, cincuenta años antes, cuando Fernando enterró con su padre su propia vida.

También recuerdo que poco después de abandonar los de la funeraria el piso con el cadáver, la viuda nos pidió que al marchar le dejáramos el canal autonómico sintonizado. Albert lo hizo con una mano, en la otra la primera copa de cava.

Autor: Javier Solé

Relato incluido en la versión impresa de “Rehén de la memoria” (ISBN 978-84-9050-719-3)

las cuatro estaciones (29): melodía triste de invierno

Triste melodía de invierno

Vadin SteinHay una cuerda de violín.
que toca una canción oscura
dentro de mi cuerpo.
Cada nota que suena ,va cortando poco a poco
las venas palpitantes de mi pecho.
Llenando mi corazón de una sangre,
que canta con voz oculta
La triste tonada de unos latidos
por donde supuran las infecciosas heridas
de pentagramas muertos.

Hoy toca el viento…
Su triste melodía de invierno.

Autor: Debora Pol

Fuente original: http://deborapol.blogspot.com.es/2014/08/triste-melodia-de-invierno.html

Fotografía de Vadin Stein