la madrastra del chico rebelde

En esta historia todo funciona al revés; la madrastra es buena, no hay princesas que rescaten al protagonista y el maleficio es irrelevante. Acontece en las calles de una ciudad del área metropolitana de Barcelona. Un muchacho de cinco años perdió a su madre y la rebeldía ante la tragedia forjó un carácter violento, hostil, resentido. Su padre volvió a casarse y el chico aceptó a regañadientes a la nueva madre. No usurpaba, ni suplantaba, ni suplía… tal solo ocupaba un vacío. La joven –era la madrastra de esta historia joven y bella- explicaba al niño cuentos todas las noches, en invierno y en verano, con el único propósito de darle cariño y apaciguar el dolor del hijo.

catala rocaA pesar de todo, el joven creció de manera abrupta y descontrolada, al límite de la marginalidad y el analfabetismo. Lo expulsaron de varios colegios, suspendió todas las asignaturas, repitió curso varios años y acabó la escuela sin apenas saber leer y escribir.

Hace relativamente poco tiempo falleció el padre del hijo y la octogenaria madrastra fue paulatinamente perdiendo vista hasta serle muy difícil recorrer torpemente el angosto pasillo de la casa familiar solo habitada por ella. Fue entonces cuando el hijo huérfano regresaba, por la noche, al salir de la fábrica, en invierno y en verano, y cogía entre sus manos un libro que leía a la anciana madre impostada. Cada día más páginas pues a medida que pasaban los días la salud de la vieja se resentía y ambos eran conscientes que estas lecturas no se prolongarían. Leía el hijo con el propósito de apaciguar el dolor de la enfermedad, con todo el cariño que ella le había transmitido tiempo atrás.

Desde que enterró a su madrastra, el joven no ha variado la costumbre de encender la bombilla que ilumina el sofá de la salita. Lee cada noche, en invierno y en verano; primero la prolija novela que quedó a medias y después libros que obtiene en préstamo de la biblioteca. En las páginas de todos los libros que ha empezado a leer busca con ahínco a sus dos madres.

Una joven oculta entre las estanterías de la biblioteca, y que está secretamente enamorada, lo mira en silencio sin atreverse a decirle nada.

Autor: Javier Solé

Fotografía de Català Roca

Relato incluido en la versión impresa de “Rehén de la memoria” (ISBN 978-84-9050-719-3)

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