Poemas de Begoña Abad (II)

Otto Dix - mujer embarazada (1930)Aún no has llegado
y ya estoy aprendiendo
a dejarte marchar.
Tiene que quedarme el aroma
de tu paso por mi vida
y el hecho de que mi piel
te reconozca siempre
en lo invisible,
en lo remoto.
Pero tú tienes la obligación
de nacer para marcharte lejos.
Tendrás que darte cuenta
que marcharte no significa olvido
y amarte no significa posesión
y que la vida es un vuelo
que siempre se hace a solas
aunque me tengas siempre cerca.

Ilustración: Otto Dix, “mujer embarazada” (1930)

Me gustaría tener talento
para escribir sonetos
que admirasen los intelectuales,
pero yo sólo sé escribir
lo que veo a mi alrededor
y lo que, según parece,
no ven los que dirigen
los países, los pueblos
y a quienes los habitan.Michael Taylor - 25
Por eso escribo, para que no se olviden
de que María sigue sin trabajo
porque ya tiene cuarenta años
y no rinde lo suficiente.
Recordarles que Lucía
sigue en el paro
porque está en edad de trabajar,
pero quiere tener un hijo.
Y hacerles saber que Juan
se va a quedar en la calle
porque no quiso comerse
las palabras justas
delante de un negrero
(un compañero con más miedo que él).
Escribo para que sepan
que encuentro a mucha gente
rebuscando en la basura,
durmiendo en las aceras,
llorando en los rincones
y yo no sé hacer otra cosa
que ponerlo en los papeles
y leerlo en voz alta,
por si les llega la vergüenza
hasta donde a mí me llega la pena
y les conmueve
este poema sin rima
y sin talento.

Hoy me pesa la vida
como un abrigo en agosto.

Ilustración de Michael Taylor

Alfredo Ramos - Las floreras
En este momento,
en el silencio de mi cocina
mientras vigilo el arroz que cuece
y escucho gotear un grifo imperfecto,
pienso en mujeres lejanas
que se cuelgan un fusil a la espalda
para adentrase en la selva.
O en las que se cuelgan el hijo
y caminan horas en busca del agua.
O en las que se desvisten
en un cuarto triste, para venderse.
Las desterradas hijas de Eva
del imperfecto mundo que gotea.

Ilustración: Alfredo Ramos, “Las floreras”

George Tooker - Terminal (1986)Tengo muy bajo el umbral del dolor
siempre me lo han dicho.
No soporto ver un buitre que espera
que acabe de morir un niño hambriento.
Ni soporto la mirada de una madre
que ve llorar al hijo que se le muere en brazos.
No me llegan las fuerzas
para mirar al viejo tirado en las esquinas
o al que pide en mi puerta
sin mirarme a la cara.
No tengo aguante para escuchar
los discursos del poder de siempre
ni los te quiero entre cojines
que llevan la navaja en el relleno.
Tengo el umbral del dolor
en el mismo punto
en que tengo el de la vergüenza.

Ilustración: George Tooker, “Terminal” (1986)

Más Begoña Abad en:

https://fragmentsdevida.wordpress.com/?s=bego%C3%B1a+abad&submit=Cerca

http://blocdejavier.wordpress.com/?s=bego%C3%B1a+abad

Anuncis

One comment on “Poemas de Begoña Abad (II)

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s